Polémica en torno a un libro para niños y su visión de la policía

Polémica en torno a un libro para niños y su visión de la policía

Acabo de leer que Edebé va a retirar varias frases de un libro para niños titulado Papá se ha perdido, de José María Plaza. Se trata de un pequeño libro de 40 páginas que vio la luz en 1998 y, desde entonces, se han sacado ya 10 ediciones. Mucho ha tenido que llover para que hayan decidido modificar la actitud de los personajes antes la policía.  Papá se ha perdido está  pensado para niños de seis años en adelante, y narra en primera persona la historia de un niño que se pierde y transfiere sus miedos hasta que se reencuentra con su padre y ve que esas amenazas que había sentido mientras estaba perdido le ayudan a recuperar a su progenitor.

Pero, ¿por qué tanta polémica? ¿Y qué tiene que ver esto con el título del artículo? Te lo cuento a continuación.

Fíjate en estos fragmentos:

Podría preguntar a un guardia. Pero los guardias te dicen dónde está la Plaza Mayor o la calle La Puebla o el aparcamiento, y no saben dónde están los papás perdidos. Se lo preguntaría a un policía. Un policía detective. Pero… no.

Me gusta verlos en los dibujos o en las películas, pero no me atrevo a hablarles. No me gustan. Los policías son brutos. Y vocean. No saben agacharse y te hablan siempre desde arriba, con las manos puestas en la cintura, allí donde tienen las pistolas. Y parece que siempre están enfadados, y tienen esposas y te meten en la cárcel…

Con los policías nunca se sabe. Son muy bestias, pegan patadas a las puertas, dan puñetazos, insultan, gritan mucho…

¡No me puedo creer que hayan salido al mercado 10 ediciones de este libro y que en estos 25 años nadie haya protestado y se hayan tomado medidas. Pero como con las redes sociales hemos topado, mira qué dicen por ahí:

El caso es que desde la editorial dicen que esas frases se “han sacado de contexto” y explica que “por las redes sociales se expandieron rápidamente comentarios de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional y se han enarbolado esas dos frases para decir que el libro enseña a tener miedo de la policía, cuando es todo lo contrario. No se ha entendido el mensaje del cuento. El niño también ve amenazas en sus vecinos y en las ilustraciones queda claro que la policía aparece positivamente, pero nadie ha contrastado la información”. Pese a ser “un libro inocuo, de un escritor veterano, que hay que leer en clave de humor”, retirará “esas frases” porque “nada más lejos de nuestra intención que ofender a nadie o que alguien se sienta ofendido”.

¿En serio? ¿En qué contexto decir que los policía “son muy bestias, pegan patadas a las puertas, dan puñetazos, insultan, gritan mucho” esto es “inocuo” y se puede leer “en clave de humor”, tratándose de niños de 6 años?

¿A dónde vamos a llegar?


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