Por la salud de tus hijos, evita los juguetes ruidosos

Hoy os queríamos hablar sobre un riesgo relacionado con los juguetes que a menudo pasa desapercibido, me refiero al ruido que generan, el cual será perjudicial siempre que supere los 60 decibelios, según los últimos estudios sobre este tema. Para la Organización Mundial de la Salud, el límite superior deseable serían 50 dB, teniendo en cuenta que el nivel bajo se encuentra entre los 30 y los 55. Quizás penséis que un juguete no puede superar ese sonido, pero…

¿Sabías que robots o cajas de música pueden ocasionar hasta 95 decibelios y esto es muy dañino si funcionan más de 15 minutos? Las alertas se disparan en todo el mundo: por ejemplo para la Academia Americana de Otorrinolaringología, la exposición prolongada a sonidos por encima de 85 dB podría ser causa de daños auditivos permanentes.

Me gustaría llamar la atención sobre este hecho porque en el conjunto de normas UNE -EN 71 aplicables al ámbito europeo, no se aprecia mención al peligro de exposición a objetos ruidosos. Si las revisamos encontraremos que la Unión Europea solo permite el marcado CE a juguetes con otras propiedades revisadas; como son las eléctricas (juguetes con fuentes de energía), químicas (por ejemplo, un juguete no debe provocar irritaciones), físicas y mecánicas (las deficiencias pueden provocar lesiones corporales) o higiénicas (tenerlas en cuenta evita infecciones o enfermedades). Y sin embargo, hay productos que cumplen otros requisitos pero pueden comprometer la salud auditiva.

El ruido de los juguetes2

¿Cómo podemos evitar esa exposición peligrosa a sonidos?

Al entrar a una tienda o almacén de juguetes, se observan secciones en las que los artículos presentes emiten mucho ruido (circuitos de carreras, juguetes electrónicos, juguetes multifunción para bebés, muñecas / os que hablan, instrumentos, etc.); pero ¿es posible medirlo? La respuesta es sí: te descargas una aplicación en tu smartphone o phablet, y ya tienes toda la información con solo pulsar el botón de prueba del objeto.

Además, el problema es mayor si el juguete está cerca del oído del niño, así que el uso también influye; pero conseguir que los peques mantengan los juguetes lejos de sus cabecitas sería complicado, así que si uno supera los decibelios recomendados, será mejor no adquirirlo. Por otra parte, hay juguetes que tienen control de volumen; y como solución práctica, hay quien quita las pilas o amortigua el sonido cubriendo el altavoz con cinta adhesiva o precinto.

No lo olvidéis: un juguete muy ruidoso puede dañar el oído de forma irreversible, y además, como explicábamos aquí, los juguetes muy complejos desalientan a muchos niños que prefieren ser ellos los que mantengan la actividad.

Imágenes — Jamesongravity, Henry Burrows


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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