¿Por qué no debes obligar a tus hijos a dar besos y abrazos?

Seguro que en alguna ocasión, tu hijo o hija no ha querido darle un beso a esa amiga a la que te encontraste por la calle, a aquel tío lejano al que apenas conoce e incluso a algún familiar cercano. Esta situación suele ser bastante incómoda ya que es costumbre saludar a las personas con algún tipo de contacto físico, ya sea un beso, un abrazo o un apretón de manos. Por eso, muchos padres, se sienten avergonzados cuando sus hijos no quieren besar a ciertas personas, ya que temen que sean considerados unos mal educados.

Sin embargo, debemos empezar a cambiar el chip y respetar las decisiones y sentimientos de nuestros hijos. Por que lo que realmente es una falta de respeto, es obligar a un niño a hacer algo que no quiere. ¿Te imaginas que vas por la calle y alguien a quien apenas conoces te pide un beso?. ¿Tú cómo reaccionarías?

¿Por qué no debes obligar a tus hijos a dar besos y abrazos?

Para los niños los besos y abrazos son demostraciones de auténtico amor

Para los niños, los besos y abrazos son una muestra de cariño entre personas cercanas o por las que se siente cierto afecto. Los niños suelen besar a sus padres, abuelos o hermanos para demostrarles su amor. Pero es normal que se sientan reacios a besar a una persona con la que tienen poco contacto o apenas conocen. Además, es bueno que sean selectivos y aprendan a diferenciar con quienes quieren tener esas muestras de afecto y con quienes simplemente quieren ser corteses.

Porque les damos a entender que sus emociones no son importantes

Si obligas a tu hijo a besar a alguien cuando no le apetece, le estás transmitiendo el mensaje de que sus sentimientos no importan y que sean cuales sean estos, debe ignorarlos para complacer a la otra persona. Esto puede dar lugar a que en un futuro tengan dificultades para expresar lo que sienten y para confiar en su instinto, siendo más fácilmente manipulables por personas malintencionadas.

Porque les transmitimos la idea de que su cuerpo no les pertenece

Cuando haces que tu hijo tenga un contacto físico no deseado, le estás enseñando que su cuerpo no puede disponer de su cuerpo y decidir sobre él. Esto, en una sociedad en la que desgraciadamente es tan frecuente el abuso sexual infantil, resulta muy peligroso. Si has enseñado a tu hijo a dar besos aunque no le apetezca, cuando alguien con malas intenciones se le acerque, el niño obedecerá aún sintiéndose mal ya que entiende que tienen que complacer a los adultos  a costa de sus sentimientos. Por eso, para evitar los abusos, es imprescindible que los niños sean conscientes de que jamás nadie debe tocar su cuerpo si ellos no quieren que lo haga. 

Dar besos o abrazos no son sinónimos de buenos modales

Aunque en nuestra cultura saludar con un beso o un abrazo, es sinónimo de buena educación, no es la única forma de expresar buenos modales. Enséñales a tus hijos a que pueden ser educados y expresar afecto de muchas otras formas que no impliquen contacto físico. Por ejemplo, saludando siempre y dando los buenos días o las buenas noches a las demás personas, agradeciendo los detalles o regalos con un gracias y una sonrisa y comportándose siempre con corrección ante los demás.

Es importante que los niños tengan clara la diferencia entre ser educado y cariñoso. El afecto debe expresarse de manera natural, nunca por obligación o convencionalismos sociales. Recuerda preguntarle siempre a tu hijo o hija si quiere saludar a alguien con un beso o abrazo. Si responde que no, tranquila, no debes avergonzarte ni obligarle a hacerlo. Seguro que con el tiempo y nuestro ejemplo, aprenderá a diferenciar esos besos de afecto de los besos de cortesía.  De este modo, estarás contribuyendo a que crezca con un equilibrio emocional sano y  sabiendo que sus sentimientos siempre son validados.


Sé el primero en comentar