¿Por qué tantas madres vuelven a fumar después de dar a luz?

Por qué tantas madres vuelven a fumar después de dar a luz

Muchas mujeres dejan de fumar cuando se quedan embarazadas, pero muchas de ellas retoman poco después de dar a luz. Un equipo de investigadores de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido, ha realizado el análisis de estudios de 1.031 mujeres estadounidenses y canadienses.

El  equipo de investigadores revisó 16 estudios para investigar por qué el 75% de las mujeres que dejan de fumar durante el embarazo retoma la costumbre dentro de los 6 meses después del nacimiento de su hijo, y entre el 80 y el 90% recae en el primer año.   Los resultados se publican en la revista Addiction.

Factores que influyen en la recuperación del hábito de fumar tras el embarazado

En general, hasta el 45% de las mujeres a dejar de fumar “espontáneamente” durante el embarazo, debido a factores como la preocupación por la salud del feto, expectativa social, la aversión física al humo del cigarrillo y la disminución de los síntomas de abstinencia debido a los cambios fisiológicos del embarazo.

Los investigadores encontraron que las mujeres a menudo vuelven a fumar debido a factores relacionados con la motivación, las realidades fisiológicas, las influencias sociales y la identidad individual. Además, encontraron que el estrés es un importante contribuyente en la recaída y que las mujeres de grupos socioeconómicos más bajos también muestran una mayor tendencia a empezar a fumar de nuevo.

En cuanto a la motivación, muchas mujeres creen que fumar ya no es perjudicial una vez que nace el bebé. De hecho, algunas de las madres estudiadas habían decidido dejar de fumar solo  durante la duración del embarazo.

El peligro para el bebé de fumar durante la lactancia fue citada como una razón para no fumar de nuevo. Por el contrario, algunas madres dijeron que habían interrumpido la lactancia para volver a fumar.

Por otra parte, factores fisiológicos  como los antojos renovados, que se habían aliviado de forma natural por los cambios corporales durante el embarazo, también habían alentado a algunas de las madres a retomar el hábito de fumar.

Algunas mujeres encuentran que, si bien no fumar les había sentido bien, era fácil  empezar de nuevo. Por otra parte, las que habían dejado de fumar durante el embarazo porque les empezó a parecer desagradable por el olor y el humo fueron las que menos probabilidades de recaída mostraron.

La necesidad de recuperar el sentido de identidad

Las influencias sociales causaron que algunas mujeres vuelvan a fumar tras el embarazado. Muchas encontraron que para cumplir socialmente con los amigos después del nacimiento es necesario comportarse como lo habían hecho antes del embarazo.

Por otra parte, a las mujeres cuyas parejas fumaban les resultaba particularmente difícil permanecer libres de humo. Los investigadores destacan el testimomino de una mujer que mencionó que ella estaba feliz de parar de fumar durante el embarazo por el bien del feto, pero quería decidir por sí misma cuándo dejar de fumar por completo. Ella no quería ceder a la presión social para dejar de fumar sólo porque se esperaba eso de ella.


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