Practicando el apego con hijos adolescentes.

Hablar con nuestros hijos mayores

Cuando nuestros bebés nacen, nuestro instinto maternal nos pide estar junto a ellos. Los beneficios del apego con los recién nacidos son muchos; desde prevenir la muerte súbita del lactante hasta forjar el vínculo afectivo padres e hijos. A medida que nuestros hijos crecen comienza a practicarse con ellos todo lo contrario. El desapego es común en la etapa adolescente y conlleva los mismos daños que en la etapa bebé.

Los jóvenes pasan por cambios en su estructura cerebral al igual que los niños pequeños. Además, las hormonas sexuales empiezan a hacer de las suyas y es frecuente que tengan comportamientos más viscerales que cuando eran niños. Aún así, es necesario seguir practicando el apego con ellos; no hay que confundirlo con la sobreprotección, ya que esto último tiene consecuencias negativas.

Comunicación

Una de las cosas más importantes y a la vez más difíciles con los adolescentes es comunicarnos con ellos. Por norma general, son personas que creen tener la verdad absoluta de todo y que pocas veces atenderán a razones. Esto pasa hasta en las mejores familias. Nuestro deber como padres es saber escucharles y aprender desde el principio de su vida a entenderles.

No podemos pretender un apego a partir de los 13 años aproximadamente si el resto de su vida no se ha hecho nada por el estilo. Los padres queremos estar más encima de nuestros hijos cuando van creciendo, para saber qué hacen, con quién se juntas y a dónde van. Sería más sencillo si desde un comienzo se establece un vínculo afectivo mediante el apego con el bebé, para que cuando sea adolescente confié en nosotros como padres y sobre todo como personas.

Sentimientos

Desde el comienzo de la vida de nuestro hijo es necesario demostrarle y mostrarle todo lo que sentimos por él. Nuestros hijos necesitan saber que se les quiere; aunque parece algo bastante lógico, ellos necesitan que se lo digamos. Está más que bien hablar abiertamente de nuestros sentimientos con ellos desde que son pequeños. Esto facilitará que el día de mañana ellos se abran a nosotros y podamos ayudarles.

Es bastante común que los adolescentes se “encierren” en su mundo interior en el que o todo es negro o todo es blanco. Debemos de ayudarles, al igual que hacemos con nuestros hijos pequeños, a entender el mundo que les rodea. Hay que acompañarles en la vida para que se formen como adultos de provecho.

Comunicación con hijos adolescentes

Con un bebé y un adolescente en casa

Cuando se da el caso de que en la misma casa habitan un recién nacido y un adolescente recién estrenado en esta etapa, se necesita por parte de los padres mucha paciencia. Es necesario involucrar, pero no obligar, al joven con la crianza del más pequeño. Además con su nuevo hermano pequeño, aparte de una responsabilidad como hermano mayor, tendrá un ejemplo a seguir en vosotros el día en el que le toqué cuidar a su propio bebé.

Es por esto por lo que no deberíamos de olvidar al joven adolescente y darle el mismo cariño que a nuestro hijo más pequeño. No por ser más mayor sus sentimientos hacia nosotros cambian; seguimos siendo alguien muy importante para ellos. Seguimos siendo las mismas personas que hace años les abrigaban por las noches, que les daban de comer y lloraban cuando se ponían enfermos.

Tenemos que darles el cariño que necesitan. Empezar desde su nacimiento es un buen paso para seguir practicando algo tan beneficioso para la salud, tanto física como mental, como es el apego entre padres e hijos.

Y si pensáis que vuestro hijo se ha alejado demasiado de vosotros a pesar de vuestros esfuerzos, tal vez deberíais de buscar momentos clave para intentar que se abra a vosotros y os cuente lo que le pueda pasar. Los cambios hormonales en los adolescentes pueden dar lugar a una depresión. Estas depresiones son igual de importante que las que se puedan sufrir de adulto y no deben de ser pasadas por alto.


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Familia

Yasmina Martínez

Madre en prácticas, Youtuber a ratos y Técnico Superior de Laboratorio. Cumplí mi sueño de ser madre joven, cada día es una nueva aventura, ¡y... Ver perfil ›

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