¿Presionas demasiado a tus hijos?

presión en los hijos

Todos los padres del mundo quieren lo mejor para sus hijos porque viven por y para ellos. Esta es la realidad. Aunque en ocasiones no se emplean las mejores estrategias educativas y quizá los resultados o consecuencias no sean las deseadas, siempre los padres estarán haciendo lo mejor que creen que deben hacer con sus pequeños. Aunque es cierto que muchas veces los padres tenemos que dar un pequeño empujón a nuestros hijos para que vayan en la dirección correcta, no debemos equivocarnos con “empujar un poco” a “presionar demasiado”.

Pero, ¿cómo se sabe qué ya es suficiente? ¿Cómo saber que esa presión no está siendo positiva y que está perjudicando a tu hijo? ¿Quizá estás siendo demasiado dura? ¿Cuáles son las consecuencias de presionar demasaido a los hijos? Si no sabes si realmente presionas demasiado a tus hijos es mejor que sigas leyendo para saber si ellos te sienten como un guía o como alguien agresivo que les hace sentir mal. Así cuando lo sepas, podrás cambiar tu comportamiento si es necesario.

Tu hijo empieza a no querer hacer una actividad

Es posible  que tu hijo empiece a temer, a evitar o a no querer hacer una actividad en concreto. Es posible que haya empezado a ocurrir de repente, pero esto es posible porque quizá le estás presionando demasiado para que haga algo o que le guste una actividad que realmente no quiere realizar pero que la realiza para que tú no te decepciones.

presión en los hijos

Si tu hijo empieza a mostrarte que no quiere realizar esas actividades a las que tanto le animas para que haga, deberás empezar a prestar atención a esas señales sutiles y no obligar a tu hijo a que haga algo que no disfruta. Como padres, debes animar a tus hijos para trabajar a través de los obstáculos pero hay una gran diferencia en animarles o guiarles en la lucha a obligarles a hacer algo que realmente no quieren hacer. Tu hijo es una persona con sus propios gustos e intereses y no tiene que hacer algo que a ti te gusta o que a ti te parece adecuado si realmente no disfruta haciéndolo.

Las calificaciones académicas empeoran

Es posible que de repente tu hijo empiece a sacar peores notas y que parece que no le importa en absoluto lo que ocurre. ¿Es posible que tu hijo se esté esforzando demasiado en actividades extraescolares porque crees que es lo que debe hacer? ¿Quizá le presionas demasiado para que saque las mejores notas que no le dejas tiempo ni espacio para que pueda comportarse como un niño que es? Si tu hijo empieza a tener peores notas y hasta el momento siempre se ha esforzado y ha sido un niño o niña que ha sabido sacar buenas calificaciones, es porque quizá estás presionándole demasiado y debes empezar a dejarle su propio espacio de aprendizaje y de tiempo libre.

Se enferma a menudo

Si tu hijo se enferma a menudo es una señal notable de aviso de su cuerpo. Puede ser que realmente caiga enfermo porque emocionalmente no se encuentra bien o que diga que está enfermo para no realizar las actividades que quieres que haga todo el tiempo. Si tu hijo/a está evitando una actividad podría ser por problemas sociales o quizá porque siente demasiado estrés y presión. Los dolores de cabeza, de estómago y los mareos también pueden ser señales de que estás presionándole demasiado.

presión en los hijos

Le criticas demasiado

Es posible que sin darte cuenta y con ganas de que mejore en un campo determinado empiezas a criticarle constantemente. Quizá te estás centrando demasiado en los buenos resultados y le presionas olvidándote que tu hijo debe disfrutar de lo que está haciendo para que realmente pueda obtener resultados adecuados. También puede ser que te sientas frustrada porque no aceptas las habilidades y las debilidades naturales de tu hijo y le estás exigiendo más de lo que puede dar haciendo que se sienta mal y que tú te frustres inútilmente. Tu hijo siempre lo hace lo mejor que puede y debes aceptar sus capacidades.

Consecuencias de presionar demasiado a los hijos

Cuando los padres tienen dificultades para poder encontrar el equilibrio entre los límites de motivación y presión pueden causar terribles consecuencias en la autoestima y salud emocional de sus hijos. Es necesario que los padres entiendan y comprendan esto para que puedan entender los efectos negativos que pueden acarrear una presión negativa en lugar de una motivación positiva.

Evitación

Cuando un niño recibe un mensaje varias veces empezará a verlo como algo negativo. Si dices a tu hijo “no vas a aprobar los exámenes si no estudias mejor”, pensará que no es bueno estudiando y que no merece la pena hacerlo. Esto puede ocurrir en cualquier ámbito de la vida de un niño o una niña. Es necesario que elogies los logros y que si algo sale mal, simplemente le hagas entender que de los errores se aprende y que siempre se puede encontrar un mejor camino para conseguir buenos resultados. ¡Sé su guía pero no su justiciera!

presión en los hijos

Enfermedad

Como te he comentado más arriba cuando un niño es presionado demasiado puede sufrir ansiedad, estrés e incluso depresión. Todo esto se manifestará en síntomas físicos como dolores de cabeza, dolores generales, malestar o dolores en el estómago. Necesitarás hablar con tu hijo cuando no existan presiones porque necesita saber que eres su apoyo y que siempre creerás en él.

Estrés

El estrés en un niño es igual de peligroso que en un adulto. Cuando los niños logran las cosas pueden potenciar su autoestima y seguridad personal, además de que fortalecen su autoconcepto. Pero cuando se presiona demasiado a un niño el resultado es un niño demasiado estresado para hacer las cosas bien, algo que hará que su autoestima y su estado de ánimo se vea gravemente afectado. En este caso tu hijo necesitará relajarse lejos de lo que le ocasiona estrés. Eso le ayudará a coger energías y poder enfrentar de nuevo la tarea, siempre y cuando seas una buena guía para él y no le critiques cuando algo no le sale como esperas.

No esperes a que exista un comportamiento inadecuado o que vuestro vínculo afectivo se rompa, es necesario que desde ahora mismo empieces a ser más flexible con tu hijo. Recuerda que te necesita de su parte siempre.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *