Principales problemas con la lactancia materna. ¿Cómo superarlos?

problemas asoaciados a la lactancia materna

La lactancia materna es uno de los mejores regalos que le puedes hacer a tu bebé. Pero has de saber que los comienzos de la lactancia son duros. Hay muchos problemas relacionados con el amamantamiento que terminan en un cese precoz de la lactancia. Es por ello por lo que es de gran importancia y necesidad estar informadas sobre lo que puede acontecer durante la etapa lactante. La mayor parte de los problemas que aparecerán tienen una fácil solución; no suelen complicarse y terminan por arreglarse con un correcto asesoramiento.

Has de ser constante con los cuidados del pecho. La información que recolectes de pediatras prolactancia o de asesoras de lactancia han de prevalecer sobre las creencias populares. Últimamente está de moda dar por hecho que dar el pecho está sobrevalorado; que el biberón es igual de bueno y te evitas los problemas de la lactancia. Vamos a ver los principales problemas y sus soluciones. No obstante, ante cualquiera de ellos lo más recomendable es pedir un asesoramiento personalizado. Utiliza esto como guía para aprender y para que no te quiten tu lactancia ante situaciones que tienen solución.

Problemas relacionados con el pecho

Mastitis

La mastitis es una infección en la mama que cursa con inflamación y fiebre. Estará acompañada también de un malestar general, dolor y zonas endurecidas en el pecho. Se asemeja mucho a una gripe; es por eso que se dice que ante una madre que está dando el pecho, un cuadro gripal será una mastitis hasta que se demuestre lo contrario. En el momento que notes dolores en el pecho y éstos estén acompañados de fiebre superior a 38ºC, deberás de ir a urgencias. Aquí puedes leer más detalles sobre este problema.

Te recetaran un antibiótico. Los hay que son totalmente compatibles con la lactancia materna, por lo que no deberían de mandarte ninguno que tenga que acabar con ésta. Es importante que sepas que la infección no pasará a la leche de tu bebé: la infección se encuentra en el tejido mamario. Si tienes endurecimiento por zonas en el pecho, mi recomendación y como experiencia personal es la siguiente: compra un aceite de almendras dulce y pídele a tu pareja o a alguien de confianza que te de masajes en la zona afectada en forma circular.

Con tu puño, empuja los coágulos de leche hacia el pezón: la leche acumulada irá saliendo. Puedes recolectarla para dársela al bebé, recuerda que no está infectada. Las mastitis se pueden evitar, pero no habrá mujer que se libre de experimentar al menos una durante la lactancia. La higiene en la zona del pezón y un correcto vaciamiento de la mama pueden ayudar a no pasar por este mal trago. 

dolor en pecho por mastitis

Ingurgitación mamaria

Es una acumulación de líquidos en el pecho que lo inflama hasta el punto de impedir que la leche salga por el pezón. Los síntomas serán parecidos a los de la mastitis con la excepción de que una ingurgitación no es de origen infecciosa por lo que no hará que aparezca fiebre. Puede aparecer cuando tu bebé pasa demasiadas horas sin comer (como con la famosa moda de las 3 horas). El pecho estará en ocasiones tan hinchado que tu bebé no conseguirá engancharse. Para facilitarle el agarre, vacíate un poco el pecho con un sacaleches o con extracción manual para poner la mamá más flexible.

La ingurgitación es una de las causas más frecuentes del abandono de la lactancia materna. La imposibilidad de agarre del bebé se traduce para una madre inexperta y mal asesorada en un rechazo del pecho. Piensa que al bebé no le gusta el pecho, por lo que le comienza a dar biberón. Sus pechos comenzarán a empeorar puesto que no hay un bebé mamando de ellos para extraer la leche, lo que concluye finalmente con el cese de la lactancia materna por problemas, como ya decíamos, de fácil solución.

No se recomienda vaciar el pecho cada vez que se llene. Con una ingurgitación es normal sentir el pecho lleno tras las tomas; vaciarlo una y otra vez llevará a aumentar la producción de leche. El bebé no terminará de vaciar el pecho en ninguna toma, por lo que la leche que queda dentro puede formar coágulos como los de la mastitis. Lo más importante es dejar que el bebé maneje los controles de volumen del pecho; que la mama aprenda a fabricar lo que el bebé requiere. El pecho es una fábrica, no un almacén. 

cambiar de postura para prevenir problemas en el pecho

Dolor en las mamas

La lactancia materna no debe doler, a excepción de estar padeciendo uno de los dos anteriores problemas. Es normal que los primeros días de vida de tu bebé notes molestias a la hora de dar el pecho; tus pezones están aún muy tiernos y son inexpertos. Después de un tiempo no notarás ni que tu bebé se ha enganchado a mamar, pero debes de tener paciencia.

Sentir dolor en las tomas después de los primeros días puede ser por un mal agarre del bebé, tener los pezones demasiado secos o húmedos. Puedes mirar vídeos en internet sobre cómo corregir el agarre de tu bebé; lo ideal es que vayas a tu matrona o a una asesora de lactancia. El truco está en ponerle a tu bebé el pezón en el “bigote”; así abrirá la boca bien grande para meter en ella pezón y un mordisco de areola.

Un mal agarre puede hacer que aparezcan grietas en el pezón; son muy dolorosas y pueden llegar a sangrar. No pasa nada por que el bebé mame de las grietas, lo importante es seguir ofreciéndole el pecho para no agravar los problemas asociados a ellas. Podemos acabar sufriendo una mastitis o una ingurgitación mamaria. Aplica sobre ellas leche materna; cicatrizarán rápido. Importante no mantenerlas en un ambiente húmedo, así que ¡fuera sujetadores!

Para prevenir la sequedad en los pezones lo mejor y lo más barato es aplicar, nuevamente, leche materna y dejarla secar al aire. Esto ayudará también a que los pezones no estén permanentemente húmedos. No abuses de los discos absorbentes en el sujetador y siempre que puedas deja tus pechos al aire tras las tomas.

problemas asociados a la lactancia materna

La boca del bebé ha de estar agarrando parte de la areola. Coger el pezón sólo con los labios causará dolor y problemas.

¿Y si tengo pezones planos o invertidos?

Puedes darle el pecho a tu hijo sin ningún problema. El correcto agarré del bebé no es exclusivamente en el pezón; el bebé agarrará gran parte de la areola con su boca. Puede ser más difícil conseguir un correcto agarre, pero no es imposible. De nuevo un asesoramiento por un profesional de la lactancia te curará en salud. El pezón terminará por moldearse a la boca de tu bebé; puedes ayudarte de pezoneras las primeras veces. También existen en el mercado una especie de “aspiradores” que ayudan a sacar el pezón hacia afuera antes de comenzar la toma.

Cualquiera de los problemas asociados a la lactancia pueden solucionarse siempre y cuando no sean peligrosos para la salud. Sigue amamantando a tu hijo; el dolor pasará, las grietas desaparecerán. Busca consejos para una lactancia exitosa y experiencias parecidas a la tuya en grupos de apoyo a la lactancia. ¡No estás sola!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *