Profilaxis como medida de prevención de la bronquiolitis

Bronquiolitis

En septiembre se celebró una Jornada científica sobre bronquiolitis, y el Comité organizador informaba que el 92 por ciento de los ingresos hospitalarios por bronquitis aguda, causada por virus respiratorio sincitial, se produce en bebés menores de un año. La bronquiolitis es una enfermedad del sistema respiratorio, que puede ser causada por diversos virus, y más frecuentemente por el mencionado (VRS); aunque el adenovirus, metalneumovirus, parainfluenza y gripe, también son en ocasiones responsables.

En una bronquiolitis se ven afectados los bronquios, y con probabilidad aquellos que son más finos; los bronquios son los pequeños conductos que conducen el aire procedente de la tráquea hasta los pulmones. Los profesionales participantes en la Jornada mencionada, estuvieron de acuerdo en que por lo general, existe mucho desconocimiento, y una gran falta de concienciación, que dificultan al sistema de salud, ofrecer la respuesta adecuada ante infecciones causadas por VRS.

Las vías respiratorias de los bebés son pequeñas, por eso se obstruyen con más facilidad debido a la mucosidad causada por la infección. Sabemos que la bronquitis puede aparecer en cualquier época, pero es más frecuente desde mitad del otoño hasta bien entrada la primavera. Existen algunos factores de riesgo que vamos a mencionar, aunque nos queremos extender más en las medidas de prevención.

Según fuentes consultadas, la incidencia podría aumentar en varones, bebés que no son alimentados con lactancia materna, nacidos antes de término, exposición a humo de tabaco, asistencia a escuelas infantiles, y aquellos que viven en condiciones higiénicas poco saludables, o hacinados.

Ilustración bronquiolitis

En qué consiste la bronquiolitis

Las pequeñísimas gotas que una persona enferma expulsa al toser o estornudar, son portadoras del VRS (o de cualquier otro de los que pueden ocasionar bronquiolitis), por eso siempre se insiste en que los niños aprendan a taparse la boca, y en que las personas con enfermedades respiratorias agudas no se acerquen a bebés muy pequeños; pero el virus sobrevive fuera del cuerpo un tiempo varias horas, lo que justifica aconsejar la práctica de lavarse las manos con frecuencia cuando se está enfermo, de lo contrario, existe más riesgo de contaminar objetos.

Una vez contraída la enfermedad, se manifiesta inicialmente como cualquier resfriado: con tos, a veces fiebre y mocos; el problema es que en el caso de una bronquiolitis, el cuadro empeora y provoca problemas respiratorios como respiraciones rápidas y dificultosas. Las sibilancias o el ‘burbujeo’ son frecuentes debido a la obstrucción bronquial. El empeoramiento no empezará hasta pasados 2 o 3 días, y en total, un proceso de este tipo podría durar entre una semana y 12 / 13 días.

Prevención y tratamiento de la bronquiolitis

Ya he comentado que son los bebés menores de un año los que protagonizan más del 90 por ciento de ingresos, cabe mencionar también que los más pequeñitos (menos de dos meses) tienen más riesgo de empeoramiento, y a la vez sufren con más frecuencia las rehospitalizaciones y consecuencias graves. Resulta que a pesar de existencia de poblaciones de riesgo (mencionadas más arriba), estas reciben más protección porque se adoptan medidas de profilaxis de forma más sistemática.

Las medias propuestas para evitar la bronquiolitis, son las siguientes:

  • Evitar el tabaco en el hogar; y evitar el contacto de los bebés con ambientes cargados de humo.
  • Huir de las aglomeraciones; hacer lo propio con los centros de salud, a no ser que se trate de visitas justificadas al pediatra.
  • Lavarse las manos con frecuencia, los niños deben hacer lo mismo
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Las personas con infecciones respiratorias no deben mantener contacto físico con un bebé pequeño; si eres tú (madre o padre) el que se ha puesto enfermo, utiliza mascarilla.
  • Mantén la lactancia materna hasta los seis meses como mínimo.

La prevención es muy importante en todos los casos, pero los bebés que han nacido prematuramente, o los que padecen enfermedades pulmonares, o algún tipo de patología cardíaca congénita, tienen 17 veces más riesgo de mortalidad que el resto.

Por último, los expertos recomiendan la administración de inmunoprofilaxis para los grupos de riesgo, aunque en cualquier caso, esta medida debe ser establecida por el pediatra.

Imágenes — kourtlynlott, Kids Health


Categorías

Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *