Qué es la fimosis y cómo tratarla

Niño fimosis

Quienes tienen niños varones y han visitado al médico pediatra es probable que el profesional haya realizado una exploración de la zona genital del bebé o el niño. Una de las razones por las que los médicos realizan este procedimiento es para detectar una posible fimosis. ¿Qué es la fimosis?

Es una alteración bastante común y frecuente en los bebés que requiere una precisa examinación para evitar inconvenientes futuros.

De qué se trata la fimosis

La fimosis no es otra cosa que una alteración en la piel que rodea al pene y que no permite que la piel del prepucio baje de manera correcta. ¿Es algo propio de cada niño o una condición genética?

Puede darse por ambas razones, ya sea que haya antecedentes familiares o bien de manera espontánea. Sea cual sea el origen, no hay por qué preocuparse pues bastará con una detección temprana para encontrar solución. Después de todo, ¿qué es la fimosis? Nada demasiado complicado, apenas la imposibilidad para la retracción del prepucio.

Los orígenes

En condiciones normales y hasta el final de la gestación, la piel del prepucio y el glande están adheridos. Éstos comienzan a separarse a través de una descamación natural que ocurre hacia el final del embarazo. Debido al momento en que esto ocurre, cuando los bebés nacen el proceso no está completo. Por esta razón, es común que durante los primeros meses la piel del prepucio de los bebés no pueda retraerse. Esto no significa que debas alertarte por problemas genitales del bebé. Pues esto ocurre de manera natural a medida que el bebé va creciendo y se desarrolla.

Entonces, el crecimiento del pene sumado a las erecciones naturales y fisiológicas propias del niño provocan esta separación de manera natural. La piel del prepucio entonces comienza a deslizarse hacia abajo hasta que el glande puede quedar completamente expuesto.

Tipos de fimosis

Si bien lo más frecuente es que la fimosis se resuelva de manera natural a medida que el bebé crece y se desarrolla, en adultos la misma puede darse en tres condiciones: fimosis puntiforme, fimosis cicatricial o anular no retraible, y, por último, la fimosis anular.

Qué es la fimosis

La fimosis congénita es un estadío en el cual la piel del prepucio no puede retraerse alcanzada cierta edad y desarrollo del niño. La fimosis adquirida puede, en cambio, causarse debido a infecciones repetidas o desgarros. Por esta razón, hay que tener mucho cuidado al intentar estirar la piel del bebé o niño pues si se realiza de forma violenta puede devenir en una fimosis adquirida. Puede darse, por ejemplo, cuando se tira de la piel de forma violenta y prematura en bebés y niños. Por último, la fimosis puede darse debido a una inflamación del prepucio o el glande. Luego de la cicatrización, el tejido puede endurecerse y dar lugar a su aparición.

Tratamiento de la fimosis

La fimosis es algo frecuente en niños menores de 10 años por lo que se recomienda no realizar un tratamiento hasta esa edad. Luego lo mejor es recurrir a opciones no quirúrgicas para finalmente recurrir a las quirúrgicas. En casos más graves y en edad adulta, la fimosis puede provocar molestias en las erecciones, dificultad para realizar la micción, infecciones urinarias, dolor durante las relaciones sexuales e infecciones en el glande.

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El tratamiento más sencillo de fimosis es estirar el prepucio de forma manual utilizando ciertos elementos recomendados por los médicos. También se sugiere la utilización de cremas de esteroides.

El paso siguiente es realizar un tratamiento quirúrgico: la circunsición, es decir la extirpación total o parcial del prepucio. Otros tratamientos quirúrgicos de la fimosis son la frenuloplastia (si el frenillo es demasiado corto), la hendidura dorsal o ventral (una incisión a lo largo de la longitud superior del propucio o bien a lo largo de la longitud inferior del prepucio). También la prepucioplastia, una pequeña incisión a lo largo de la banda de constricción.

En la próxima visita al pediatra, consulta sobre la fimosis para así evitar futuros inconvenientes.


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