¿Qué ocurre cuando un niño tiene dolor torácico?

Dolor torácico en niños

Puede ocurrir que un niño presente dolor torácico en un momento dado. Esta dolencia no es habitual y por lo tanto es poco frecuente entre los niños, pero no hay que alarmarse ya que en la mayoría de los casos son dolencias musculares y no derivan a enfermedades cardíacas.

Generalmente son los adolescentes los que más presentan consultas médicas dado a este dolor torácico. No hay que confundirlo con un dolor cardíaco que es todavía menos frecuente, dónde podría ser el origen de una pericarditis aguda.

¿Cuáles son las causas de un dolor torácico?

El dolor torácico no es una dolencia que suele prescribirse de forma ocasional en los centros de urgencias, pero cuando este problema se presenta se sufre preocupación y ansiedad por parte del niño y de los padres.

Puede comenzar como una pequeña molestia que remite al cabo de unos días, o continuar y aumentar dependiendo del estado. Generalmente se presenta por una infección respiratoria, por una lesión muscular u ósea o por una gran ansiedad. Raramente se dan dolores torácicos en niños cuando tienen una enfermedad cardíaca.

Cuando hay que acudir al médico

Generalmente el motivo de la consulta médica es derivado a que el dolor no ha cesado o ha ido a más. Si el dolor comienza a afectar a las actividades cotidianas o si el dolor aumenta será motivo suficiente para ser evaluado por un especialista.

Es motivo de consulta cuando el dolor aparece cuando el niño se despierta por la mañana, o aparece de forma brusca, aparece fiebre, tiene malestar general y le cuesta respirar. Todos estos indicios pueden acarrear mareos o hacer que se pierda la conciencia llegando a provocar un desmayo. A parte, tampoco que es habitual ver al niño con mucha somnolencia y debilidad.

Dolor torácico en niños

Los antecedentes también cuentan, pues cuando se ha tenido familiares con enfermedades de corazón y menores de 40 años, o si el niño ya ha pasado por una operación cardíaca o ha tenido algún accidente automovilístico grave con algún tipo de traumatismo en el pecho. Otros casos, pero menos frecuentes es cuando el niño ha presentado de alguna forma fibrosis quística o anemia falciforme.

Casos más frecuentes de dolor torácico

Los casos que más suelen revertir en este dolor son cuando ha aparecido una dolencia musculoesquelético. El dolor se remite o bien desde los huesos, los músculos o en alguna parte del pecho. Desde aquí se ha podido haber quedado en un pequeño trauma o bien por alguna tensión muscular, por algún ejercicio intenso, traumatismo o tos.

Aparece en el 75 al 90% de los casos con el comienzo de un dolor torácico y suele empeorar cuando se hace ejercicio físico, o cuando se reposa. El dolor se calma con la suministración de ibuprofeno o paracetamol.

Dolor torácico en niños

Cuando no se encuentra ninguna patología asociada a este dolor, los síntomas suelen ser un dolor en la parte izquierda del pecho con algunos pinchazos y que suele remitir al cabo de cuatro a seis semanas. A pesar de no ser nada se sabe que crea angustia en todos los miembros de la familia y hasta restringe los movimientos y actividad del niño.

En casos más extremos y poco conocidos puede ser que el niño tenga alguna afección cardíaca. En este caso estamos hablando de una pericarditis aguda, dónde la membrana que envuelve el corazón se inflama a causa de una infección vírica. No es una enfermedad que sea grave y se cura sin complicaciones.

Si la causa ha sido por razones musculares hay que recomendar que el niño no intente realizar actividades físicas que puedan forzar la zona, ni levantar objetos pesados. Si está practicando algún deporte habitualmente tendrá que cesar por una pequeña temporada su actividad. O si la causa podrías ser por portar mal la mochila del colegio habría que ajustarla correctamente para que cargue el peso en los dos hombros de forma equitativa. No obstante, el médico le dará las mejores pautas e instrucciones para conseguir una mejor recuperación.


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