Qué puedes hacer en casa para ayudar a tu hijo con depresión

Si tienes un hijo/a con depresión es probable que ya hayas pasado por varias consultas de profesionales de la psicología infanto-juvenil. Con toda tu confianza habrás puesto a tu hijo en sus manos para intentar que mejore emocionalmente ante esta enfermedad mental tan horrible y peligrosa: la depresión. En realidad, esto es necesario y una persona con depresión debe ir a una consulta de un especialista de la psicología o de psiquiatría (dependiendo de la gravedad).

Además de esto, también es importante tener en cuenta que desde casa también se puede ayudar a un hijo que tiene depresión. Si sientes que no hay nada que hacer desde casa, ¡estás muy equivocado! La ayuda familiar es imprescindible en todos los casos, así que a partir de ahora solo tienes que tener en cuenta todo estos puntos para cuidar a tu hijo con depresión.

Compasión y empatía

Es importante que hables con tu hijo sobre sus sentimientos con compasión y empatía. Salir a caminar, jugar a juegos de mesa o jugar a su lado a algo que le guste, puede permitir que tu hijo se relaje y exprese bien sus sentimientos. Pregunta a tu hijo cosas que requieran respuestas abiertas más allá de un simple ‘sí’ o ‘no’. Así podréis tener conversaciones más significativas.

No le juzgues nunca si no tiene ganas de hablar o si está siendo honesto o abierto contigo. Si le juzgas o le criticas se cerrarán en banda contigo y no volverán a ser sinceros por miedo a tus críticas. Tener momentos de silencio en las conversaciones no tiene que ser un problema, piensa que a veces necesitan procesar sus pensamientos y emociones durante el tiempo que pasen juntos.

Actividades relajantes y anti estrés

Para los niños más pequeños hay formas simples para que les ayudes a relajarse. Puedes ofrecer oportunidades de juego que le gusten como pintar, jugar con plastilina, arena, etc. Es importante que pienses en actividades que le interesen de forma particular a tu hijo y que sean apropiadas para su edad.

Es importante que en estas actividades dejes a un lado el tiempo de pantalla. El tiempo de la tecnología debe estar limitado pero las pantallas no ayudarán a que tu hijo esté menos deprimido, más bien, todo lo contrario. A menudo puede ser un escape que les impide abrirse más sobre sus sentimientos y emociones.

Limita el tiempo de pantalla

Teniendo en cuenta el punto anterior, es necesario que limites a tu hijo el tiempo en pantalla (televisión, móvil, tablet, ordenador, vídeojuegos, etc). Cualquier dispositivo electrónico que parezca impedir las interacciones cara a cara de tu hijo debe ser limitado. Los niños que tienen niveles más altos de tiempo de pantalla corren un mayor riesgo de ansiedad y depresión.

Es mejor que le proporciones actividades alternativas para reemplazar el tiempo de pantalla, como salir de excursión, hacer manualidades, dibujar, construir, montar en bicicleta y/o jugar al aire libre, etc. Algunos niños pueden ser tan dependientes de su tiempo de pantalla como fuente de entretenimiento que pueden necesitar que participes en actividades alternativas junto a ellos para involucrarse en las actividades.

No sirve de nada que le digas a tu hijo con depresión: ‘sal a jugar’. Si no tiene amigos o está acostumbrado a sentarse y jugar con videojuegos cada día después de la escuela, simplemente no hará lo que le estás pidiendo. Necesita que lo haga con él. Sal con tu hijo y caminar por la naturaleza o llévale a ver una película al cine o participad en actividades alternativas.

Ayuda a tu hijo ante problemas difíciles

Tu hijo necesita que le ayudes a dividir la tarea en partes más pequeñas y manejables. Los niños con depresión a menudo tienen dificultades para asumir grandes problemas y tareas y los encuentran abrumadores. Ayudarlos dividiendo la tarea en tareas más pequeñas y más manejables ayudará a aumentar su confianza cuando dominen las tareas pequeñas.

Las tareas pequeñas dominadas conducen a tareas más grandes que se dominan con el tiempo. Es un proceso en el tiempo, que necesita paciencia y voluntad de mejora. Esto no significa que tengas que hacer las cosas por tu hijo, debes enseñarle a hacerlo.  Sólo ayúdale a entender que eso que ve tan grande se puede desglosar en otras cosas más pequeñas para comenzar a hacerle frente.

Hogar con ambiente cálido y positivo

Reducir o eliminar las actitudes negativas, el lenguaje y las conversaciones que no sean positivas. También evita alzar la voz, los comportamientos pasivos agresivos y cualquier forma de violencia física en el hogar.

Consigue que tu hogar sea un refugio seguro para tu hijo en lugar de una atmósfera que sea siempre volátil (en palabras, emociones o físicamente). Haz que sea un entorno tranquilo que haga que tu hijo se sienta seguro, mental, emocional y físicamente.

Ver el lado positivo y alentar sus buenas emociones

Señala los aspectos positivos de las situaciones en lugar de los negativos. Ayúdales a ver el lado positivo de cualquier situación. Debes ser un modelo que ve lo positivo en la vida al hablar, en tus palabras y en tus acciones. Resiste la tentación de expresar tus pensamientos negativos cuando te vengan a la mente a medida que tu hijo pueda alimentar sus emociones y aprender de tus palabras.

Del mismo modo, es importante que ayudes a tu hijo a que hable sobre cómo se siente y a que respetes estos sentimientos. Escucha lo que te dice con paciencia y toma todas sus palabras en serio. No descartes ni minimices sus sentimientos. Expresa empatía y compasión cuando te exprese lo que siente. Ayúdale a utilizar afirmaciones de ‘yo siento’ al expresar sus emociones.

También es importante que dediques tiempo durante el día, todos los días, a pasar tiempo de calidad con tu hijo. Puede ser un tiempo limitado, pero mínimo tendrá que ser 20 minutos diarios estando en plena concentración con tu hijo, dejando el móvil y cualquier otra tarea o distracción totalmente de lado.

Tu hijo necesita que seas un buen ejemplo, que le enseñes a llevar un estilo de vida física y mentalmente saludable. Hablad sobre cualquier tema sin miedo, sin tapujos. Ante cualquier obstáculo buscar siempre las soluciones… tu hijo te necesita más que nunca.

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Consejos, Familia

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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