Queremos congresos profesionales que acepten a bebés

Mobile World Congress

El sociólogo Genis Roca, afirma en “Las nuevas tecnologías en niños y adolescentes” (cuaderno FAROS número 9) que: “nos encontramos en medio del despliegue de una tecnología disyuntiva que está modificando la sociedad”. Estoy de acuerdo con él en que afrontamos una nueva revolución, esta vez con carácter digital.

Sin embargo las revoluciones las protagonizan también las personas quienes influyen en la tecnología que tenemos, y a la vez modifican sus formas de relacionarse; no dejan de ser personas. Por eso sorprende que en al binomio humanidad / tecnología, se una la profesionalidad supuestamente excluyente, ya que por muy buenos profesionales que seamos, no dejamos de tener nuestra parcela de vida privada y / o familiar. Y ahora sí, desenredo este embrollo en el que os he metido, compartiendo con vosotros la injusta situación que vivieron Marina (5 meses), su mamá Esther, y su papá Francisco, en el Mobile World Congress que el jueves acabó de celebrarse en Barcelona.

En el blog de Francisco Hernández Marcos, se narra como a su mujer se le prohibió entrar al Congreso con la bebé (que mama a demanda) alegando que “era poco profesional”; precisamente ella que puede presumir de profesionalidad. Esta es la primera contradicción, porque las mujeres tienen muchísimo talento, aunque las que también quieren ser madres desean conciliar, de forma que ninguna faceta de sus vidas se vea perjudicada. ¿Es muy difícil de entender esto? Pues al parecer, en el MWC16 a más de uno se le confundieron las ideas, porque no se entiende muy bien esta postura, menos aún tratándose de una criatura tan pequeña.

Tras su publicación, se generó un hashtag #MarinaEntraalCongreso, protestando por el trato recibido, pero sobre todo, reivindicando la presencia de los bebés, siempre que sus madres los quieran llevar con ellas. Y por cierto, Francisco cita a Caroline Ragot (imagen de portada de esta entrada), quien con un gesto de desaprobación y sujetando el cochecito del bebé, muestra su desagrado por que tampoco la dejaron pasar.

Mobile World Congress

Las reacciones en forma de retweets no se hicieron esperar, y motivaron también este post de LactApp llamado “La sala de lactancia más inútil del mundo”, pues ¿alguien me puede explicar para que se equipan las instalaciones del Congreso con uno de estos espacios si después los bebés no pueden entrar?

La historia no acabó ahí: afortunadamente, Esther pudo contar con la presencia de Francisco, quien se desplazó desde su lugar de trabajo para cuidar de Marina, mientras la mamá ejercía su profesionalidad dentro del MWC16. De nuevo la intolerancia y la falta de respeto: parece que el bebé molestaba estuviera dónde estuviera, ya que le pidieron que abandonara el recinto exterior. ¡Estoy indignada! los bebés forman parte también de nuestra sociedad, así que me opongo a determinadas actitudes de exclusión e intolerancia.

A continuación algunos tweets compartidos por distintos usuarios de la red social (haced clic sobre imágenes de la galería)

Y por acabar como he empezado, vuelvo a citar a Roca: “Cada generación gestiona su cambio”; esto no tiene que ver con el objetivo principal del post, pero me sirve para alertar acerca de la forma en la que a veces se aparta a los más jóvenes (y me refiero a los menores de edad) de determinados eventos. Porque (y sabiendo poco del MWC16) sí: los Congresos son para profesionales, y al usuario de a pie nos quedan las ferias y otras actividades; sin embargo que no se nos olvide que la generación del futuro no son los ejecutivos que se mueven como pez en el agua por las salas, sino aquellas personas que en cuestión de pocos años liderarán la sociedad.

Desde este punto de vista, quizás sea conveniente olvidarnos de inhibir su participación real y activa, ya que tienen muchísimas cosas que aportar, y están dispuestos a sorprendernos. Ojalá veamos que se hace efectivo el cambio en las relaciones de poder que vendrá posibilitado por el desarrollo social y tecnológico.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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