Querer a un niño

Un niño necesita muestras de cariño para establecer en él un buen desarrollo, tanto físico como moral. Ser querido es algo que se siente, pero hay que dar señales de ello, el amor se ha de demostrar para que él no tenga dudas ante ello.

Hay adultos que confunden el mostrar cariño con malcriar. El amor, se demuestra en el rostro, las palabras, tono de voz, caricias… los regalos no muestran cariño, pues este, ni se compra ni se paga.

Una expresión en el rostro, es algo que no necesita palabras, el niño se da cuenta y presiente la felicidad, tristeza, molestias, malhumor… por ello, lo forzado no sirve de nada, la falsedad, también es presentida.

Hacer sonreír a un niño, es irradiarle felicidad, algo que se contagia hacia los que le rodean, pues cuando él es feliz, los adultos también lo son.

Para que un niño sienta el cariño, además de los hechos,  las palabras, también son importantes. Decirle frases como “te quiero”, son muy básicas y moralizadoras, se sienten de orgullo si nosotros le demostramos que nosotros también lo estamos y también si le corregimos de manera paciente y tierna.

Caricias, abrazos, palmaditas de reconocimiento, contacto físico (besos, abrazos…), buenas relaciones familiares… cualquier momento es bueno para realizar estas acciones, tanto si está feliz como triste.

Aunque parezca lo contrario, el corregirle, es una forma de quererlo y él lo sabe, pues cuando se pasa de un niño, se le deja que haga lo que le plazca, se da cuenta que no se le presta la atención necesaria ante la educación. Esta es otra forma de quererle.

Mas información – Apoyar a las madres

Fuente – pediatra al día


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