¿Quién debe controlar y valorar el crecimiento y el desarrollo del niño/a?

Control y valoración del niño

El niño/a desde que nace y durante toda su infancia, es imprescindible que se aplique en él un seguimiento que permita comprobar que tanto su crecimiento, maduración como su desarrollo, se realizan de forma correcta y adecuada. Este control es lo que permite que, si se produce cualquier alteración, la actuación e intervención para corregir o paliar los efectos sean más rápidas y eficaces.

Es por ello que se cuestiona ¿quién debe controlar y valorar el crecimiento y el desarrollo del niño/a?. ¿Los padres, la escuela, los amigos, él mismo?.

Vigilar y controlar el crecimiento de un niño/a es responsabilidad de los adultos que se ocupan de su cuidado y también de la sociedad. La manera de obtener la información y de valorarla va a depender de quién lo haga:

  • Entorno familiar: La valoración es menos rígida y menos ordenado, además es muy peculiar, ya que en gran medida depende de la sensibilidad de quien observa y de sus conocimientos. No se utiliza ninguna recogida de información, en relación a alguna actividad o situación anómala. La técnica más usada es la observación directa y su función es la de detectar cualquier anomalía y comunicarla al pediatra o al profesor.

Entorno familiar

  •  Escuela infantil: Se mezcla la información ordenada (a través de valoraciones trimestrales y/o anuales) con la información sobre situaciones concretas (juegos especificados). Las técnicas son muy variadas y su selección y aplicación depende de la información que se quiera obtener. El principal instrumento es la observación al igual que en el entorno familiar, sin embargo en la escuela, se sabe en qué momentos se ha hecho la observación, y o sólo para la detección de problemas sino para ir adaptando la intervención a las necesidades.

Escuela infantil

  • Entorno sanitario: La información es ordenada y relativa, ya que se debe centra sobre todo en la salud del niño. El control de crecimiento es responsabilidad sobre todo del pediatra, quien evalúa la talla, peso, perímetros,etc, de forma periódica durante los primeros años de vida, para asegurarse de que el proceso de crecimiento sea el correcto.

Control médico

En los entornos sanitarios y educativos la intervención tiene una intencionalidad, lo que hace que sea más precisa y rigurosa. En estos se utilizan instrumentos de observación del crecimiento y del desarrollo más precisos y útiles, ya que de ellos depende una buena intervención en el proceso de crecimiento y desarrollo.

Por otro lado, los padres y educadores se encargan de aquellos aspectos que favorezcan o que pueden causar algún problema en el proceso de crecimiento, informando al pediatra, que son los responsables de diagnósticar, cualquier situación perjudicial que pueda aparecer.

Más información – Crecimiento y desarrollo


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