Las recetas fáciles para niños sin fuego son una de las mejores alternativas para estar tranquilos. Porque ellos quieren participar pero cuando tenemos que encender el fuego, el peligro siempre puede acechar rápidamente. Así que, es el momento de apagar fogones y dejarnos llevar por ideas sencillas, deliciosas y además, seguras.
Puedes aprovechar los fines de semana para hacer este tipo de recetas, porque hay más tiempo libre, o bien durante el verano y sus vacaciones. Seguro que les encanta porque lo cocinado por uno mismo parece que sabe mejor. ¡Seguro que pasaréis un rato de lo más divertido en la cocina!
Pizza de sandía entre las recetas fáciles para niños sin fuego
Las comidas saludables siempre tienen que ser la base de las recetas para niños. En este caso hablamos de unas rodajas de sandía que debes contar en forma triangular. Porque así simulan una pizza y desde luego es una de las comidas favoritas por todos. Claro que ahora, como bien decimos, será mucho más saludable. Sobre cada rodaja puedes añadir un poco de yogur y unos arándanos o aquellas frutas que más te gusten.

Galletas sin horno y saludables
Es cierto que para hacer todo tipo de galletas se necesita el horno como poco. Pero este caso es una excepción porque no lo vas a necesitar ni de lejos. Para ello, sí que tienes que aplastar un par de plátanos hasta conseguir un puré. Ahora iremos añadiendo avena hasta que la masa se espese y finalmente, tenemos que añadir el cacao el polvo y removemos bien. Les damos forma a las galletas y a la nevera. Otra opción es añadir chocolate fundido y al llevarlas a la nevera se endurecerán.

Brochetas de frutas
Sin duda las brochetas de fruta son otra de las alternativas saludables y para las que no hace falta el horno ni mucho menos. Ya sabes, con unos palitos largos de esos especiales para brochetas, debes ir colocando trocitos de fruta en cada uno de ellos. Puedes alternar frutas y sus colores para hacerlos todavía más apetecibles. Pero en este caso, puedes tener varios recipientes con la fruta cortada y dejar que sean los más pequeños quienes las vayan colocando a su antojo.
Crema de limón muy dulce
Si queremos un postre muy dulce entonces también nos podemos dar un capricho como este. Se trata de una crema de limón fría, ya que tiene que ir a la nevera. ¿Cómo se prepara? Pues de la manera más sencilla porque tan solo tendremos que mezclar unos 400 gramos de leche condensada con 4 yogures de limón y un par de cucharadas del zumo de limón si lo quieres que tenga un toque ácido. Cuando mezcles todo bien, lo puedes repartir en copas, a la nevera y servir muy frío.
Un pastel pero de pan de molde
Una de las comidas frías por excelencia, durante la época de calor, es el pastel de pan de molde. Sin duda, una opción también muy sencilla para realizar en familia y disfrutar de una comida equilibrada. Tan solo necesitas una bandeja o molde amplio y colocar una primera capa de rebanadas de pan. Sobre ellas, una mezcla que puede ser de atún y verduras, de jamón york picado con queso, langostinos troceados y un largo etcétera.

Bolitas de coco
Para realizar estas bolitas de coco necesitas unos 200 gramos de leche condensada que mezclarás con 30 gramos de coco rallado. Cuando tengas la masa lista, la debes dejar reposar de un día para otro o durante varias horas hasta que tome consistencia. Luego, formarás las bolitas y las puedes pasar por coco rallado o bien por virutas de chocolate o lo que se te antoje.
Fajitas
Para una cena rápida, nada como unas fajitas porque seguro que serán la delicia de los más pequeños. Para ello necesitas las tortitas de maíz y las podrás rellenar de jamón cocido, queso o maíz y lechuga. Un poco de mayonesa y listo para disfrutar. Seguro que los más peques estarán encantados de poder ayudar.