Reflexión en torno al autobús de HazteOír.org: la biología no es lo único que importa

Lo habréis visto en las noticias: un autobús está recorriendo Madrid para visibilizar una campaña de HazteOír.org. Según parece, los integrantes de dicha plataforma están convencidos de que los intentos de normalizar la diversidad sexual entre población de todas las edades, son en realidad “adoctrinamiento sexual”, e incluso ‘pueden vulnerar la libertad de educación y el derecho fundamental de los padres a educar a sus hijos’. Debo andar despistada hoy, pues no veo qué relación tiene la diversidad sexual con la educación familiar, y además ¿no debería ser en el seno de la familia dónde se educara en la tolerancia y el respeto?

Para quien aún ande aún más despistada / o que yo: el autobús luce el siguiente mensaje: “si naces hombre, eres hombre, si eres mujer, seguirás siéndolo”. La intención de HazteOír.org es ponerlo a circular próximamente por otras ciudades como Bilbao, Pamplona, Zaragoza, Valencia, San Sebastián, Vitoria y Barcelona. Aunque no es la primera campaña de tintes homófonos o tránsfobos, podría ser que esta iniciativa fuera una respuesta al proyecto de Chrysallis “hay niñas con pene y niños con vulva”, que quiso dar a conocer la realidad de los menores transexuales. Tengo que decir que la respuesta ciudadana ha sido rápida y ya hay una campaña de firmas para que se retire el autobús (en Change.org).

¿Fomentando el odio?

En primer lugar pienso que aunque es necesaria la respuesta en estos casos, siempre se debe intentar hacer en positivo: los memes que se han generado al respecto, son cuanto menos graciosos, pero aquí de lo que se trata es de amplificar el mensaje de respeto a las personas, no tanto por ser diferentes (que también) sino por que compartimos el hecho de la convivencia, y deberíamos procurar que fuera beneficiosa para todos y todas. Según Ignacio Arsuaga (presidente de HazteOír.org), su entidad solo defiende la libertad ideológica, además de reconocer un hecho de la biología (sobre esto hablo más abajo), pero la verdad es que no entiendo cómo el colectivo LTGBI podría interferir la libertad ideológica del señor Arsuaga y sus compañeros de ‘misión’, si no está en juego ninguna ideología, sino la identidad sexual.

En mi opinión, trasladar esta confusión a los hijos, puede estar generando ‘miedo y extrañeza hacia las otras personas’, que a su vez se podrían convertir en odio con resultado de bullying. Además ¿a qué viene ese autobús? ¡si es justo ahora cuando están empezando a verse esfuerzos legislativos en los territorios autonómicos para proteger los derechos a la identidad sexual y de género! Recordemos el paso que recientemente dio la Comunidad Valenciana, con garantías para los menores en sus centros educativos.

Los representantes políticos reaccionan.

A muchas y muchos, la campaña si que les resulta ofensiva, a pesar de la negación de sus representantes. Por ejemplo la presidenta autonómica Cristina Cifuentes ha trasladado el caso a la Abogacía General de la Comunidad de Madrid, y solicitado a la delegada del Gobierno que eleve a la Fiscalía por si el hecho fuera constitutivo de delito. El Ayuntamiento de Madrid también planea tomar las medidas oportunas.

Mentiras y verdades.

A los oídos de cada cual, lo que dicen los otros puede ser mentira, o puede ser verdad, pero hay cuestiones sobre las que difícilmente cabe discusión. Por ejemplo, habla el señor Arsuaga de biología, sin embargo la biología no lo explica todo, y de hecho el género es un concepto bastante más amplio y flexible en torno al que se articulan otras ideas como la identidad, los roles, etc., pero que en cualquier caso nos ayuda en la tarea de encontrarnos como personas, y de SER. Es decir la biología no es tan importante ni tan determinante en los humanos, aunque forme parte de nosotros.

Y que quede claro, la ideología puede fácilmente convertirse en una opinión, y las opiniones deberían ser argumentadas para tener solidez.

A los señores de HazteOír.org, les pediría un análisis de su mensaje, porque es tremendamente inflexible y puede hacer creer a quien se lo crea, que la única forma de SER es evitando cualquier diversidad. Es un momento precisamente de poner la mirada en la infancia y en su protección, porque la homofobia / transfobia ya están generando bastantes problemas.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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