Remedios caseros para mejorar la salud de tu familia

Enfermedades frecuentes en invierno

Si eres padre o madre de familia lo que más te importará será la salud de tu familia. La salud es el bien más preciado que tenemos las personas en nuestras vidas y que nuestros seres queridos y nosotros mismos tengan salud es el regalo más maravilloso que la naturaleza y la vida nos puede dar. Los problemas de salud más comunes en las familias suelen ser el estreñimiento y alergias nasales y se curan con remedios que no siempre deben ser farmacológicos.

Si eres una persona interesada en remedios caseros para cuidar a tu familia y prevenir las enfermedades… entonces los remedios caseros pueden ser un buen aliado para la salud familiar en tu hogar. No te pierdas los siguientes consejos para poder mejorar tu salud y la de toda tu familia.

Los probióticos

Los probióticos son buenos para los cólicos y los gases. Se suelen tomar con regularidad. Los probióticos pueden aumentar el número de bacterias beneficiosas en el intestino y luchar contra las que son negativas. Esto hará que se mejore la salud intestinal en general. Un estudio reciente de Canadá encontró que la administración a los bebés amamantados de cinco gotas de un probiótico concreto consiguió reducir el llanto y la irritabilidad después de tres semanas.  Esto es así porque esta cepa probiótica mejora la flora del intestino y acelera la digestión e inhibe el dolor ya que ayuda directamente en los nervios intestinales.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es bueno para el picazón o escozor en la piel. Si tienes picazón tendrás que mezclar 1 cucharadita de bicarbonato de sodio con una cucharadita de agua y podrás tener una pasta espesa que te ayudará a suavizar la piel irritada como la picadura de un insecto o una erupción cutánea. Cuando pongas la pasta sobre la piel deberás dejar que se seque por completo -tarda unos diez minutos- antes de lavarlo de nuevo con agua clara. La pasta facilita que las reacciones alérgicas se disminuyan y además tiene un efecto calmante. Si tienes un hijo que suele tener eccemas en la piel, puedes preparar un baño caliente y añadir unas cucharadas de bicarbonato de sodio para prevenir los molestos síntomas.

Enfermedades comunes en la infancia

 

La miel

La miel es buena para las alergias estacionales. A pesar de la evidencia científica de que no siempre es así, muchos médicos creen que el consumo de la miel puede ayudar a aliviar las alergias al polen. La teoría es, que si la miel contiene antígenos al polen de una región en concreto, puede exponer lentamente al cuerpo de un niño al alérgeno y ayudar a construir la tolerancia.

Un estudio realizado en Finlandia encontró que cuando las personas con alergia al polen de abedul consumen miel que contiene polen de abedul cada día durante cinco meses antes del inicio de la temporada de las alergias de éste tipo, se experimentó una reducción del 60% en los síntomas sin necesidad de tomar medicamentos.

Si las alergias estacionales de tu hijo son graves o mortales, no uses la miel para evitarlo, entonces deberás ir al médico para saber qué necesita tu hijo. Además, recuerda que nunca debes dar miel a los niños menores de un año ya que puede dar lugar al botulismo.

Limón con miel

Siguiendo las recomendaciones del punto anterior de que no debes administrar a los niños menores de un año la miel, este remedio casero es bueno para los dolores de garganta, la tos y el malestar por resfriado. Es tan fácil como poner un vaso de agua templada o caliente con un chorro de limón y dos o tres cucharadas de miel. Hay que beberlo de a sorbos para encontrar el beneficio en la garganta.

felicidad infantil

Solución salina como enjuague nasal

Este remedio casero es ideal para los resfriados o alergias. Es necesario usar un chorro suave de solución salina para enjuagar la nariz de los niños y así ayudar a reblandecer el moco y limpiarlo. También ayudará a que no se irrite tanto y a reducir la inflamación. Es tan fácil como hacer una ligera presión en la nariz -que no sea nada fuerte para no causar heridas o sangrados-. Después del chorro deberás animar a tu hijo a sonarse la nariz. Si tu hijo es un bebé o un niño muy pequeño puedes usar una pera de goma para succionar el moco después de la pulverización con la solución salina.

 

El jengibre

El jengibre es bueno para las náuseas y los mareos. Es necesario masticar jengibre, tomar té de jengibre o tomar dulces de jengibre para tratarlos mareos y ralentizar los movimientos naturales del estómago y calmar el tracto gastrointestinal. Este remedio casero se creó en Asia hace miles de años. Lo que es necesario es utilizar el jengibre real, el que es jengibre comercial no servirá.

Peras y ciruelas

La pera y las ciruelas son buenas para el estreñimiento. Las ciruelas son buenas tanto sin son pasas o normales, hacerla en zumo es un buen remedio para los adultos que tienen problemas de estreñimiento. Sin embargo, pocas personas se dan cuenta de que el zumo de pera puede tener un efecto similar y los niños -y muchos adultos- pueden preferir el sabor antes que el zumo de ciruela.

Bebé comiendo fruta

Estas frutas contienen fibra natural y azúcares que trabajan en equipo para suavizar las heces y funcionan especialmente bien si tomamos por lo menos dos vasos con dos vasos de agua seguidos al día.

Dale a tu hijo un vaso de zumo de ciruela o de pera y después un vaso de agua. Hazlo después de la escuela para que pueda hacerlo en la comodidad de su hogar. Si es tu bebé el que está estreñido, será necesario que acudas al pediatra para que te aconseje qué es mejor darle para poder ayudar a tu bebé a hacer de vientre sin necesidad de que lo pase mal.

¿Conoces otros remedios caseros que van bien para mantener una buena salud en tu familia? Cuéntanos cuáles son tus secretos para que tu familia esté sana.

 

 


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