Responsabilidad de papá tras el nacimiento del bebé

Aunque cada vez ocurre menos, la realidad es que aún hay personas que piensan que la responsabilidad del cuidado y la crianza de los bebés recién nacidos y de los hijos en general recae sobre la madre, aunque ésta tenga que descansar y trabajar también exactamente igual que el padre. Nada más lejos de la realidad, la responsabilidad de la crianza del bebé debe recaer a partes iguales tanto en el padre como en la madre.

Si bien es cierto que la madre si decide dar de amamantar a su bebé es algo que solo ella puede hacer (excepto si se saca la leche y el padre puede dársela en biberón), lo demás (TODO lo demás), también lo puede realizar el padre. Además, es necesario que así lo haga.

Por qué es importante que el padre asuma su responsabilidad tras el nacimiento del bebé

Es muy importante que los padres asuman sus responsabilidades tras el nacimiento del bebé porque es la única manera de que puedan cuidar y cultivar el mágico vínculo con sus hijos. Además, que el peso no debe recaer solo en la madre puesto que entonces podrían comenzar a haber problemas de pareja. Es un trabajo de dos y entre los dos se debe hacer. No importa si el padre trabaja fuera de la casa, por la noche tanto la madre como el padre deben descansar y por eso hacer turnos en la crianza es lo más eficaz para todos.

Además, aunque se sabe que el vínculo entre madre y bebé es muy importante y necesario para el desarrollo del bebé y para potenciar la existencia de la humanidad, los padres también tienen un gran papel que deben cumplir. Los bebés también necesitan el cuidado y la protección de sus padres. Desde que están en el vientre les escuchan y saben que está a su lado… Y así debe seguir tras el nacimiento.

Papá se convierte en el protector del bebé

Después de que nace el bebé se puede convertir en protector entre su vínculo con su hijo, así como el vínculo entre la madre y el pequeño. Durante las primeras 8 semanas la madre y bebé tienen una relación simbiótica: el bebé depende de mamá para el alimento, comodidad y salud emocional y el bebé ayuda a la madre a que entienda su papel en la vida (en esos momentos). Los nuevos padres sirven como un amortiguador protector entre ellos y el resto del mundo mientras nutren este vínculo… Y los padres también, involucrándose en la crianza desde el momento del nacimiento también estarán fortaleciendo el vínculo afectivo y emocional con el bebé.

Maneras en que papá puede proteger el vínculo madre-hijo

  • Responde a la puerta cuando llaman
  • Realiza las tareas de la casa para que mamá pueda ocuparse del bebé
  • Se releva con mamá para hacerse cargo del bebé
  • Rechaza de forma educada a los visitantes cuando no es buen momento
  • Entiende y comprende los cambios hormonales y de estado de ánimo que puede padecer mamá
  • Se preocupa de que la madre tenga un buen cuidado físico mientras se recupera del parto o de la cesárea
  • Sabe compartir el tiempo tanto con la mamá como con el bebé

Papá necesita construir su propio vínculo con el bebé

Los padres no solo ponen ‘la semillita’ en mamá y después se desentienden. Antiguamente por los roles de la sociedad, el padre se marchaba a conseguir dinero para mantener el sustento familiar y la madre es quien se encargaba de los hijos, la crianza, la casa… Sin remunerar, claro está. Pero esto afortunadamente se ha quedado obsoleto y el papel de los padres y de las madres ha cambiado enormemente en cuanto a la crianza de los hijos y el papel en el hogar.

Ahora tanto padres como madres tienen un papel horizontal donde ambos tienen el mismo peso y la misma responsabilidad en la economía y sustento familiar, así como en la crianza de los hijos. Dependerá de cada familia el que los roles queden bien establecidos, pero tras el nacimiento del bebé las cosas deben estar bien repartidas y sobre todo, el padre deberá cuidar también su vínculo con el bebé.

Los padres también necesitan establecer y cultivar sus propios vínculos con sus hijos. Esto comienza aceptando y queriendo el embarazo, cuidando a la madre durante los 9 meses de gestación y después, aceptando y cuidando tanto a la madre como al bebé. Los padres pueden continuar fortaleciendo su vínculo con el bebé en esas primeras semanas después del nacimiento haciendo lo siguiente:

  • Establecer rutinas de cuidado con la alimentación, el baño, el cambio, el sueño, etc.
  • Hablar con el bebé a menudo para ayudar con el desarrollo del lenguaje. Cantarle y acunarle en sus brazos
  • Proporcionar contacto físico como el balanceo, el juego y los masajes infantiles

Todos los niños tienen un padre y una madre. En cuanto al padre, cada niño tiene dos padres: un padre biológico y un padre psicológico… Y es necesario que sea la misma persona durante toda la vida. Es necesario que los padres se aseguren de que están cumpliendo su papel de padre, de protector y de cuidador no solo durante las primeras semanas de vida del bebé, sino que debe serlo desde el nacimiento y para siempre.

Ser padre después del nacimiento del bebé no significa coger al bebé cuando está bien o cuando no llora y dárselo a la madre cuando las cosas se ponen ‘difíciles’. Ser padre significa cuidar del bebé todo el tiempo junto con la madre, cumpliendo con las necesidades del bebé y teniendo presente todas las obligaciones que significa que un bebé llegue a la familia. Ser padre no solo significa hacerse fotografías para subirlas al Facebook y que todo el mundo vea lo bien que estás… Significa dormir poco, estar cansado de estar cansado y disfrutar cada segundo de la mujer, de tu bebé y de cada segundo que pasa… Porque ese tiempo nunca volverá y pasa demasiado rápido, tanto que cuando mires hacia atrás no te creerás que tu bebé ya haya dejado de serlo.


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