¿Sabías que escuchar el llanto de un bebé te provoca miedo?

Llanto Bebé

El lunes se publicó en Current Biology un estudio titulado ‘Human Screams Occupy a Privileged Niche in the Communication Soundscape’, mediante el que se demuestra que los gritos de un bebé ocupan un lugar privilegiado en el ‘paisaje’ sonoro de la comunicación humana. Se afirma que garantizan la eficacia biológica, incluso social. Desde luego, de entre los sonidos que estamos acostumbrados a escuchar, pocos hay que provocan una reacción tan intensa en nuestro interior.

Ahora bien, la reacciones principales entre los adultos que escuchan llantos bebés son completamente opuestas: unos sienten la necesidad de coger en brazos y responder así a una necesidad manifiesta; otros experimentan rechazo y se alejan si pueden, mientras se preguntan porque ese bebé no se calla. ¿Pero sabías que la dureza de ese llanto es considerada una cualidad acústica? ¿sabías que también te provoca miedo escuchar este sonido? Sea como fuere, no deja indiferente a nadie.

Tal cualidad era irrelevante para la comunicación hasta ahora, pero un equipo internacional compuesto por investigadores de las Universidades de Nueva York, Ginebra, y el Instituto Max Planck, han descubierto que al reconocería, se involucran estructuras del sub córtex cerebral del adulto, que le permite evaluar el peligro. Cuanto más duro es un sonido, mayor es la respuesta al miedo en nuestra amígdala (un órgano situado en los lóbulos temporales, y formado por el conjunto de nódulos linfáticos).

Según los investigadores, coordinados por Luc H. Arnal y David Poeppe, la dureza no sólo es una señal de alarma natural que está presente más allá del idioma; sino que se encuentra en sonidos de alarma de coches y viviendas

El llanto de un bebé puede variar muy rápidamente su intensidad, y esto le atribuye la cualidad mencionada; en comparación con el lenguaje oral, se modula entre 30 y 150 hercios, mientras que el último lo hace entre 4 y 5 hercios… la diferencia es considerable. Como curiosidad, se ha hecho este descubrimiento casualmente, mientras se buscaban alarmas más efectivas; y ahora se estudia la forma de aplicarlo a la reducción e molestias provocadas por ciertos sonidos, reduciendo la dureza.

Este hallazgo revela una reacción común del cerebro humano respecto a la vocalización. ¿Ocurre igual en mamíferos, aves u otros animales?, es algo que aún no sabemos. En cualquier caso es sorprendente, más en cuanto solemos analizar el llanto respecto a su significado, pero no en relación a las emociones que nos provocan. Por cierto, ¿no os preguntáis qué sentido tiene que nos de miedo? ¿no será un mecanismo innato para que respondamos más rápidamente al llanto?


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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