Bolivia avanza en la implantación de salas de parto con enfoque intercultural que sitúan a la mujer y su comunidad en el centro de la atención. Impulsadas por el Ministerio de Salud y Deportes a través de la Dirección de Medicina Tradicional, ya funcionan 121 salas en establecimientos públicos bajo la cobertura del Sistema Único de Salud (SUS).
Estos espacios combinan saberes ancestrales con la medicina académica para mejorar la atención materna y neonatal, respetando costumbres, creencias y lengua y promoviendo la educación en igualdad de género. Con el acompañamiento de parteras y atención sin coste, más gestantes eligen parir en el sistema sanitario, reduciendo los riesgos asociados a los partos domiciliarios.
Qué son y cómo funcionan estas salas

Las salas se ajustan a las realidades culturales y geográficas de cada territorio, desde las llanuras del oriente hasta el altiplano andino. Están dotadas de colchonetas, esterillas, sogas de sujeción y camas específicas para el parto vertical, una práctica arraigada que respeta la postura elegida por la madre y favorece su bienestar.
Según la Dirección de Medicina Tradicional, la aceptación comunitaria ha sido amplia: las mujeres pueden decidir si desean ser atendidas por personal sanitario o por una partera tradicional. Este enfoque ha favorecido el aumento de los partos institucionales y la disminución de complicaciones vinculadas a partos en domicilio, reforzando la confianza en la red pública.
Integración de saberes y personal
La coordinación con gobiernos municipales ha permitido incorporar de forma progresiva a más de 40 prestadores de medicina tradicional (incluidas parteras y médicos tradicionales) como parte del personal de salud local, con la meta de integrar estos conocimientos en los servicios del SUS de manera sostenible.
En paralelo, se ha formalizado el registro de 2.367 prestadores de medicina tradicional en el país, de los que 206 son parteras, fortaleciendo la articulación entre la red comunitaria y los establecimientos de salud.
Las parteras tradicionales participan no solo en el acompañamiento cultural, sino también en tareas clínicas básicas tras recibir formación en herramientas como el doppler fetal y pruebas de proteínas en orina, lo que mejora la detección precoz de riesgos y la respuesta ante emergencias.
Todos los servicios prestados en estas salas están contemplados en la cartera básica del SUS, asegurando la gratuidad para las usuarias e impulsando el acceso temprano y continuo a la atención.
Resultados en territorio y voces protagonistas
En el municipio de San Lorenzo (Pando) funcionan tres salas interculturales donde la coordinación entre profesionales y parteras ha permitido evitar más de 18 derivaciones a centros de segundo nivel y resolver partos complejos, incluidos casos de gemelos, con buenos resultados clínicos.
Entre los testimonios de usuarias, destacan historias de mujeres que, como Isabel, dieron a luz con acompañamiento de partera y equipo médico dentro del SUS y expresan que se sintieron apoyadas en los momentos de mayor esfuerzo, con respeto a sus tiempos y preferencias.
También resalta la experiencia de Leddy Mosquera, partera con más de dos décadas de trayectoria, que colabora con centros de salud desde 2023 y ha atendido más de 20 partos sin pérdidas. Su labor anima a mujeres de zonas alejadas a acudir al establecimiento, garantizando una atención segura y cercana.
Servicios para el embarazo y el parto en el SUS
De los 60 servicios de medicina tradicional incorporados, 10 están orientados a la maternidad, cubriendo todo el proceso desde la captación temprana hasta el posparto:
- Control del embarazo realizado conjuntamente por partera tradicional y médico.
- Atención del parto con equipo mixto (partera y profesional sanitario) en modalidad intercultural.
- Cuidados del recién nacido coordinados entre partera y personal médico.
- Parto natural en el centro de salud asistido por partera tradicional.
- Atención inmediata al recién nacido por partera, con derivación cuando es necesario.
- Manejo del sobreparto por partera tradicional con criterios de seguridad.
- Captación precoz del embarazo y referencia al centro de salud por la partera.
- Seguimiento del embarazo a cargo de partera tradicional con enfoque cultural.
- Referencia de emergencias obstétricas y perinatales al nivel correspondiente.
- Alerta y derivación de signos de peligro durante embarazo, parto y posparto.
Una referencia que puede interesar a Europa
La experiencia boliviana consolida un modelo humano, inclusivo y culturalmente pertinente que articula comunidad y sistema sanitario. Aunque cada territorio europeo tiene su propio marco normativo y organizativo, este enfoque ofrece pistas útiles para adaptar la atención al contexto cultural, reforzar la participación comunitaria y mejorar la confianza en la red pública.
La ampliación de 121 salas interculturales, la colaboración entre parteras y personal sanitario, la formación continua y la gratuidad del SUS están apuntalando la seguridad del nacimiento y la cercanía con las comunidades; un camino que otros sistemas de salud pueden observar para extraer aprendizajes.