Saltando en la cama

¿Quién no ha saltado en la cama cuando era niño?, incluso de mayor también nos apetece, pues un ejercicio muy divertido, ya que sientes la emoción de estar volando, sentirse en el aire, sensación de libertad…, sin embargo, totalmente prohibida por ser peligrosa.

Esta clase de actividad es muy beneficiosa, ya que expande los pulmones, mejora el corazón en su ejercicio, hace fuertes los músculos de las pantorrillas, piernas, hombros, brazos, caderas y glúteos. Favorece el equilibrio, la coordinación. Da confianza y seguridad, además de disminuir el estrés.

El peligro e inconveniente que ya hemos señalado anteriormente, es el riesgo que conlleva, pues puede producir contusiones o roturas, sin embargo, los niños no sienten este peligro y son los padres los que han de estar al tanto de vigilar a los niños.

Un consejo para estos padres, es que no prohíban porque sí, pues el deseo de la prohibición es aún mayor, por ello, hay que explicar el por qué no se debe de saltar y que la cama es el lugar donde se descansa y no donde se dan volteretas o piruetas.

Para que un niño no se sienta con estas ganas tan deseosas de saltar, le podemos dar una alternativa, pues no es cuestión de negarle un ejercicio tan placentero por no tener un lugar adecuado donde hacerlo. Las camas elásticas, son la mejor opción en donde disfrutar esa ansia de libertad, estas se pueden encontrar en los parques infantiles. Estos lugares, están destinados para ello, para divertirse, saltar, hacer piruetas… sin peligro, pues está protegido con sistemas de seguridad que en su dormitorio no tienen. Los padres también se pueden implicar en ello, programando una serie de rutinas para hacer esta atracción más divertida.


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