San Valentín lanzando sus flechas

A todo el mundo le gusta sentirse querido. Ese día es una oda al agradecimiento por parte de padres, hijos o amigos.

El día de San Valentín tiene diversos significados para las personas, pero su lema principal es el amor y su demostración. Conozcamos algo más de esa simbólica fecha y de cómo se puede vivir.

San Valentín

Para muchas personas el día de San Valentín es un día meramente comercial, dónde efectivamente, está bien dar un regalo a la persona que amas, salir a cenar o recibir un enorme ramo de rosas, incluso un anillo de compromiso. Sin embargo, quienes aman profundamente no demuestran solamente su amor ese día. Probablemente sí lo hagan de un modo más público o con la obligación de entregar algo físico, pero no de un modo más real.

Valentín fue un sacerdote que rebelándose celebraba matrimonios en secreto para jóvenes de la época del siglo III en Roma. Descubierta su desobediencia lo mandaron encarcelar y ejecutar. En la cárcel se enamoró y mandó una carta a su amada antes de su muerte, el 14 de febrero, día proclamado de los enamorados o San Valentín. Ese día por lo tanto es un día para festejar el amor, del modo que sea, gritarlo a los cuatro vientos y ser testigo del de otros.

Las flechas de San Valentín

Probablemente el amor en San Valentín se demuestra de un modo más público, no más real.

El sacerdote Valentín, de un modo afable y desinteresado, unía corazones que deseaban afecto y amor. Las flechas de un modo simbólico calaban en ellos y les atrapaban para siempre. El vínculo quedaba formado y protegido contra la adversidad. Las vidas de esas parejas se entregaban al destino. Pero no solamente hay que considerar un amor pasional o de pareja.

A todas las personas les gusta sentirse queridas y valoradas, pese a que ese día sostenga un cariz consumista. El fondo es una oda al agradecimiento hacia un ser importante para la vida de una persona. En el 14 de febrero puede demostrarse el cariño también hacia una amiga, madre, hijo o hacia uno mismo. Puede regalarse el descanso en un spa, la ayuda desinteresada a un ser cercano realizando determinados recados o una rica comida a la luz de las velas.

Dar y recibir amor

Hay gente a la que le supone un mundo demostrar sus afectos. Probablemente ese día, tan anunciado en los medios de comunicación y centros comerciales, sea la ocasión perfecta para atreverse y tomar ideas de otros. Como recomendación sería importante dejar a un lado la vergüenza e invitar a quien uno desee a un romántico o simplemente dar las gracias con una flor.

No se sabe a quién alcanzarán las flechas de San Valentín. Lo que sí ocurre es que en un día tan mágico y cargado de emotividad, las personas se dulcifican, compadecen y llenan de pasión. Por el significado de ese día no hay que olvidar lo bonito que es decir cada día un “te quiero” o un “eres lo mejor”. Si por lo que sea uno no es capaz de llevarlo a cabo, que el 14 de febrero sea un recordatorio y un día para celebrar, o no, el amor como uno desee, desde su intimidad y libertad.


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