Ser madre hoy

En el día de la madre no podemos dejar pasar la ocasión para hablar del papel de las madres en las últimas décadas. Es innegable que es uno de los papeles más importantes y sacrificados de la vida de una mujer, una tarea que no entiende ni de horarios ni de vacaciones. Se es madre siempre, 24 horas, pero que merece la pena y mucho.

Esas personas que desde que nacemos están ahí para proporcionarnos seguridad, cuidados y de un amor incondicional, del que solo puede dar una madre. Se preocuparán por nosotros toda la vida, da igual la edad que tengamos. Siempre están ahí, y muchas veces no somos conscientes de todo lo que han hecho por nosotras hasta que también somos madres.

¿Cómo ha cambiado el papel de las madres en las últimas décadas?

Los avances tecnológicos y la implicación del padre en los roles domésticos ha mejorado mucho la calidad de vida de las madres. Antes las mujeres se dedicaban íntegramente a las labores familiares, al cuidado de su familia y a la limpieza del hogar mientras que el marido era el único que trabajaba.

Los tiempos han cambiado. Ahora prácticamente ninguna familia puede permitirse que sólo trabaje un miembro de la pareja o las mujeres deseamos sentirnos realizadas con nuestro trabajo, por lo que ambos tienen que trabajar fuera de casa. Con este cambio los padres han tenido que involucrarse más en las labores del hogar y en el cuidado de los hijos.

Las nuevas tecnologías también han aliviado la carga en el hogar, gracias los aspiradores inteligentes, compras online,… que permiten disponer de ese tiempo para dedicarlo a los hijos.

Madre y mujer trabajadora

A pesar de estas mejoras, la decisión (o imposición) de las madres de trabajar fuera,  hace que se resienta su rol como madre. Tenemos menos tiempo disponible para los hijos para dedicarles tiempo de calidad.

Nos echamos a la espalda una capa de super heroína, pensando que podemos con todo. Ser buena madre, dar el 100% en el trabajo y llevar una casa. Es tal la responsabilidad de ser perfectas que nos auto castigamos, sentimos que no hacemos bien ninguna labor de las que desempeñamos y que vamos apagando fuegos allá por donde vamos.

Nos exigimos demasiado. Es imposible hacer todo al 100%, tenemos que aprender a delegar, a poner prioridades y a tomar decisiones. No todo es urgente, no todo es para ya, algunas cosas pueden esperar.

Papel de los padres

Afortunadamente los padres de hoy en día están más involucrados en la educación de los hijos que en la generación de nuestros padres. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer, porque aún sigue recayendo en exceso sobre la madre. Aunque parece que los resultados son esperanzadores.

Ser madre hoy

Ser madre no es fácil, la maternidad trae incertidumbres, dudas, cambios pero también trae amor incondicional, besos, abrazos y miradas. Debemos ser más conscientes de la labor de las madres tanto de las de ahora como de las de hoy. Ambas tienen algo en común: hacer que sus hijos sean felices.

Por que recuerda… el mejor regalo es un abrazo, es la mejor manera de decir “mamá te quiero, te entiendo y te respeto”. Todo por ellas.


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