Si nuestra educación fuera más moderna los niños no sufrirían por las mochilas cargadas

Peso mochila escolar

Se acaban las vacaciones, los niños vuelven al cole, las editoriales hacen recuento de los beneficios con la compra de libros y… las mochilas viajarán cada mañana cargadas de libros, cuadernos, estuches, almuerzos, ¡suerte de los carritos que las convierten en trolleys! Ya estamos leyendo o escuchando las recomendaciones habituales: ‘los alumnos no deben cargar más del 10 a 15 por ciento de su peso corporal, entre otras. Y a mi me da risa ‘¿cómo? ¿que no sabes que muchos peques llegan a arrastrar siete kilos cuando pesando 35 no deberían llevar más de entre 3,5 / 5,2 Kg en sus flamantes mochilas?’.

Y no digamos cuando llegan a Secundaria (algunos se sienten mayores antes) y rechazan el carro para que nadie se burle de ellos; ahí si que se desatienden todos los consejos, el de que la mochila se apoye en la zona lumbar también, de manera que las pequeñas espaldas (con 12 / 13 son pequeños aunque se resistan) acumulan sufrimiento que quizás pase factura más adelante. Muchas chicas y muchos chicos se quejan de dolor antes de los 15 años, entre ellos también se encuentran los que se lesionan. Y es que un mal uso (inadecuado si quieres) de las mochilas dañará los músculos y articulaciones; también provocará dolor de cuello, espalda y hombros.

A todo ello vendrían a sumarse contracturas o trastornos músculo esqueléticos, e incluso modificación de las líneas fisiológicas de la columna vertebral. Por todo ello cualquier idea que se nos de para aliviar la carga es bienvenida: llevar sólo los libros que se necesiten en el día, dejar los diccionarios en el aula, mochila de tirantes anchos sobre los dos hombros; de hecho si el peso no fuera muy excesivo, sería preferible cargarla que arrastrarla, debido a que en este último caso la columna realiza un esfuerzo asimétrico y no es cuestión de decirle al peque: ‘diez minutos con cada brazo’.

Así las cosas, las editoriales no han tardado en escuchar las voces pidiendo libros de materias trimestrales: volumen y peso más reducido. Pero yo me pregunto ¿eso de la renovación pedagógica para cuándo? y no creáis que no tiene relación con el temas de las mochilas. Hoy en día es un anacronismo recurrir al libro como única herramienta pedagógica, y la verdad es que (algo tímidamente aún) nos alegramos con experiencias de aprendizaje por proyectos (también en Primaria y Secundaria), colegios que implantan el uso de dispositivos móviles en sustitución de libros de papel, etc. Traducido: una reducción considerare de kilos a cuestas.

Mi conclusión es que a pesar del esfuerzo por parte de varias entidades de consumidores, colectivos sanitarios, y otros; lo que de verdad ‘descargará’ las espaldas de nuestros niños, es que la educación de este país adquiera la condición de ‘moderna’ y los libros pasen a ser un instrumento más del aprendizaje (pero no el único). Porque es inapropiado tanto desde el punto de vista pedagógico, como de la salud musculoesquelética de los más pequeños.

Imagen — woodleywonderworks


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

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