Síndrome del nido: ¡Cuéntanos tu anécdota!

Limpieza

El síndrome del nido suele ocurrir en el último trimestre de embarazo, se trata de un ataque repentino de limpieza y preparación para la llegada del bebé, de repente necesitas limpiar todo en casa, comprar rápidamente lo que te falta para el bebé y colocar cada cosa en su lugar correcto. Es inevitable.

Cada embarazada vive este curioso síndrome de forma diferente, ¿Te apetece contarnos cómo te fue o alguna anécdota relacionada?. A continuación te cuento cómo lo estoy llevando yo y ¡No dudes en dejarnos un comentario!.

He pasado gran parte de mi embarazo manteniendo reposo absoluto, quienes han pasado por lo mismo solían decirme que luego toca recuperarse poco a poco, algunas tardaron un par de meses, otras un poco más. Siempre pensé que todo iba a ser un caos porque me encontraba sin fuerzas, mis músculos no respondían y pensaba “¿Cómo me voy a recuperar del reposo, del parto y además adaptarme a la llegada del bebé?”. Se me caía el mundo encima solo de pensarlo.

Luego llegó la etapa final de mi embarazo, que aún la estoy viviendo (estoy casi en la semana 38), y junto a ella el famoso síndrome del nido. Casi sin darme cuenta empecé a sentir unas ganas repentinas de limpiar toda la casa, colocar las cosas del bebé en su sitio, comprar todo lo que nos hacía falta tanto para el tiempo en el hospital como para los primeros meses del bebé.

Ante esto no pude evitar levantarme de golpe de la cama, sin adaptación progresiva me puse a limpiar absolutamente todo en casa, incluso los rincones más insospechados, moví muebles en la habitación para adaptarla a la llegada del bebé, no solo puse la cuna, también un moisés y hasta la trona tengo ya puesta, que no la usará hasta los 6 meses como mínimo ¡Pero ahí está!.

Consecuencia: Después de pasar meses de reposo y pegarme esta actividad repentina, me han aparecido agujetas hasta en lugares donde desconocía que pudiera tener músculos.

Conclusión: Si habéis pasado por un reposo ignorad la necesidad de limpieza, sé que es difícil, pero es mejor adaptarse poco a poco si no queremos luego tener agujetas que durarán semanas.

Si quieres compartir tu experiencia déjanos un comentario.

Más información: Cómo es cada etapa del emabrazo

Foto: Manual de bricolaje


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