#SinMochilas: ¿cuidamos la espalda de nuestros niños?

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Es una barbaridad, lo mires por dónde lo mires… ¿cuánto pesa la mochila que lleva tu hija a la escuela? Digo esto porque no debería exceder del 10 al 15 por ciento de del peso de la niña, y viendo cómo los alumnos caminan hacia sus escuelas, me da a mí que es bastante más. El lunes por la mañana saltó un hashtag (#sinmochilas) de la mano de un grupo de médicos, quienes impulsaron con la ayuda de bloguers y usuarios de twitter una acción destinada a llamar la atención sobre esa parte de la anatomía de nuestros hijos que sufre los rigores del libro de texto.

En Madres Hoy ya habíamos llamado la atención el año pasado, aunque sin etiqueta, y probablemente sin demasiado eco; la cuestión es … ¿a nadie se le ha ocurrido que no hay adulto en este país que se desplace con esa carga tan exagerada sobre sus espaldas? ¡si hay niños que parece que vayan a pasar el fin de semana en un refugio de montaña!, y no, no es broma.

A ver señores, que estamos en la era tecnológica, que los colegios pueden trabajar por proyectos, que ya están equipados con pantalla y proyector para que no sea necesario (o no tanto) mirar el libro, ¿sigo? De acuerdo, pues hay docentes que envían las tareas a casa por mail, otros que tienen canal en YouTube para dar la clase y que las chicas y los chicos la vean en casa, limitándose en el aula a hacer las tareas con un blog y un bolígrafo. Por no hablar de las experiencias en las que cada alumno lleva su tablet o su netbook.

Sin mochilas: cuidando la espalda de los niños.

Vamos que llevar 8 kilos al hombro no solo es inhumano, sino que también se me antoja innecesario. Después claro, llegan las contracturas y los dolores de espalda, y no me extraña en absoluto. Porque claro, además de que la carga no debería sobrepasar el 10 por ciento del peso del niño (por ejemplo no más de 4 kilos de libros, libretas, etc para un peque que pese 40 Kg), hay una forma de llevar la mochila que es la idónea, salvo que los niños se caracterizan por ser ‘niños’ (valga la redundancia) y mira, quizás no se acuerden de colocar sobre los dos hombros, centrada, con la base sobre la pelvis, etc.

En fin, esto hay que cambiarlo, y para ello, si eres de los padres que aún no te has enterado, pues #SinMochilas te lo recuerda, y tú ¿cómo puedes ayudar? Tan fácil como plantearlo en la escuela de tus hijos, a ver si entre todas / os. Y otra cosa, esta es la encuesta que te proponen los responsables de la acción: pesa la mochila de tus hijos, a ver que marca la báscula.

Y por cierto, no me voy sin citar a Mónica Lalanda (imágenes) y a Blanca Usoz que parece ser la impulsora de este gesto tan necesario; me vais a perdonar el resto de profesionales de la salud que no os cite, aunque vuestra contribución será determinante para que de una vez las mochilas aligeren su carga 😉 .

Imagen portada — GlitterandFrills


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Salud, Varios

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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