¿Son normales las peleas frecuentes entre hermanos?

Peleas entre hermanos

Las peleas entre hermanos es uno de los temas que más preocupan a las madres y padres.

Quienes tengan hermanos sabrán que a veces, se llevan muy bien, pero que también hay muchos momentos de conflicto.

A fin de cuentas, un hermano o una hermana es un rival de cara a obtener la atención, el amor y los cuidados por parte de la madre y el padre. Existe un sentimiento de ambivalencia, se quiere al hermano o hermana, pero al mismo tiempo, se sienten celos.

Los celos entre hermanos son casi inevitables pero su intensidad y la problemática que conllevan dependerán en gran medida de cómo los gestionen los padres.

No debemos olvidar que las madres y los padres somos determinantes a la hora de manejar y lidiar con los celos y con los conflictos entre hermanos.

El papel de los padres en las peleas entre hermanos

Minimizaremos esto si evitamos fomentar la competitividad entre hermanos y si sabemos darles a cada uno de ellos su lugar. Dedicar a cada uno de nuestros hijos la atención que necesita, respetar su individualidad, evitar las comparaciones ayudará a que los celos sean menos intensos.

Hermanos

También influirá en el tema de los celos y los conflictos entre hermanos la diferencia de edad entre ellos. Cuando esta diferencia es menor de 3 años, es más que probable que aparezcan los celos, sobre todo, durante la primera infancia. Para un niño o niña menor de 3 años, es muy duro tener que compartir a mamá y a papá. Tienen poca capacidad para compartir con un bebé recién llegado la atención, los cuidados y el amor de los padres. En cambio, los mayores de 4 años ya pueden aceptar esto con menor dificultad siempre y cuando se hayan sentido satisfechos con la relación con sus padres. Si hay carencias en esta relación, les costará más aceptar la llegada del hermanito o hermanita.

El clima global de la familia influye al igual que la forma en que los adultos resolvamos nuestros conflictos entre nosotros y con los hijos. Nunca hay que perder de vista que somos su ejemplo. Si resolvemos los conflictos a gritos, nuestros hijos aprenderán que esa es la manera más adecuada de hacerlo. Si por el contrario, intentamos dialogar y negociar, crecerán sabiendo que esa es una forma válida de hacerlo.

Las peleas entre hermanos son normales. Pretender que nuestros hijos no se peleen es algo irreal. Hay que descartar la imagen idílica de una familia perfecta donde nunca existen los conflictos. Los conflictos son consustanciales a la vida, en el momento hay más de una persona, puede haber un conflicto porque no todos pensamos igual. Lo importante, es la forma de resolverlos.


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Consejos, Familia

Rosana Gadea

Soy curiosa, inquieta e inconformista, lo que hace que me cuestione casi continuamente el mundo que nos rodea, en especial, lo relacionado con la... Ver perfil ›

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