Tics en niños, ¿cuándo preocuparse?

Los tics en niños son más habituales de lo que pueda parecer, sobre todo entre los 6 y los 10 años. Por desconocimiento muchos padres se preocupan y no saben si es normal o no, y si se irán solos o es necesario atención médica. Os dejamos la información necesaria sobre los tipos de tics y para saber cuando es preciso preocuparse y cuando no.

¿Qué son los tics?

Los tics son movimientos corporales, espasmos o sonidos que son bruscos, cortos y repetitivos  que no se pueden controlar voluntariamente.  Hay de varios tipos:

  • Tics motores: implican un movimiento de un determinado número de músculos. Pueden ser simples (un pequeño número de músculos como los tics en ojos y extremidades) o complejos ( un mayor número de músculos están implicados, como los tics con saltos o golpes).
  • Tics vocales: suelen acompañar normalmente a los tics motores. También pueden ser simples (gemidos, toser, sonidos) o complejos (repetición de frases propias o ajenas).

También pueden ir variando a lo largo del tiempo. Puede que desaparezcan unos y aparezcan otros en su lugar, o que varíen de intensidad.

¿Son normales los tics en niños?

Sí. Los tics en niños son bastante comunes, sobre todo los motores. Estudios indican que cerca del 15-20% de la población infantil (sobre todo entre los 6 y los 10 años) presenta algún tipo de tics. Se presentan más en niños que en niñas, y pueden ser tan leves que ni siquiera son conscientes de ellos, ni suponen ninguna interferencia con su vida diaria. Normalmente suelen estar causados por causas genéticas, neurobiológicas y ambientales, como situaciones de estrés, tensión, agotamiento o ansiedad.

La mayoría de los tics nerviosos son temporales de corta duración y se irán solos con el tiempo. Los tics más habituales en niños son los tics motores simples (guiños, morderse los labios, sacar la lengua…). La duración media de los tics transitorios va de 1 a 12 meses mientras que los tics crónicos superan el año. Los tics crónicos suponen un gran malestar y frustración para el niño, interfiriendo en su vida diaria y causándoles un gran sufrimiento. En este caso si habría que buscar ayuda médica para tratarlo ya que afecta a otras facetas de su vida.

Será el neurólogo el que analizando los síntomas y cómo afectan al niño en su vida cotidiana determinará el tratamiento más adecuado en su caso. Pueden usarse relajantes musculares o relajantes pero debido a sus efectos secundarios hay que tener mucho cuidado para analizar si merece le pena. Hay tratamientos psicológicos pero es complicado de aplicar en niños.

Consejos para padres con hijos con tics nerviosos

Si tienes un hijo que tiene tics estos consejos te pueden ser muy útiles:

  • Nunca le castigues por no controlar los tics. Es algo involuntario que esta fuera de su control, si le riñes o castigas lo que generarás será más frustración y ansiedad.
  • Evitar dentro de lo posible situaciones estresantes.
  • Analizar en qué situaciones se produce o intensifican los tics. Debemos estar atentos para observan cuando se producen más los tics para poder eliminar o sustituir esa situación por otra diferente para distraer su atención.
  • Fomentar su autoestima. Valora sus progresos y las cosas que haga bien. Para poder aumentar su autovaloración también puedes darle responsabilidades según su edad y capacidades para que sienta mejor.
  • Lo recomendable es fomentar técnicas de relajación para que sepa afrontar situaciones estresantes que no podremos evitarle (exámenes, presentaciones, pérdidas…).
  • No le exijas demasiado. Las personas perfeccionistas se autoexigen demasiado y es otra carga más sobre sus hombros. Lo importante es que esté sano, feliz y que se sienta comprendido y amado por sus padres.
  • No te burles de él. Afectaría negativamente a su autoestima y tendría más tics por el nerviosismo. Además tu hijo necesita sentir tu amor incondicional, ya recibe burlas en el colegio para recibirlas también en casa.

Afortunadamente los tics nerviosos se irán de manera espontánea igual que llegaron. Debemos verlos con naturalidad, no darle demasiada importancia pero estar atentos a como el niño vive con los tics, como le afectan.

Porque recuerda… en principio no debería ser preocupante, si tienes cualquier duda consulta con su médico.


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Consejos, Salud

Psicóloga apasionada de la Inteligencia Emocional y el desarrollo personal. Compagino mi labor como empresaria con el estudio de la mente humana. Creativa, curiosa y emprendedora, apasionada de acercar la psicología a todo el mundo.

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