A pesar de que la dislexia es un trastorno del aprendizaje común, gran parte de la sociedad lo desconoce. Cada niño o niña que padece dislexia tiene su propio nivel. No todos los disléxicos/as lo son el el mismo grado y de la misma forma. De los tipos, o subtipos de este trastorno del aprendizaje te queremos hablar, y de cómo afrontarlo según se trate de uno u otro.
Empezaremos diciendo que la dislexia se detecta, casi siempre, durante la etapa escolar, y afecta a los procesos de lectura, que acaban repercutiendo y dificultando los procesos de escritura. En cuanto a los tipos de dislexia los podemos clasificar por su origen, o bien por las vÃas que afecte a la hora del aprendizaje.
Tipos de dislexia: léxica, fonológica o ambas

Cuando un niño, o niña, aprende a leer, lo hace a través la vÃa directa o visual de lectura y la vÃa indirecta o fonológica. Le puede afectar, por tanto, a una de estas vÃas de aprendizaje, o a ambas. Según esto lo clasificarÃamos en los siguientes tipos de dislexia:Â
- Dislexia léxica o superficial o perceptivo-visual. El niño tiene dificultades para leer palabras irregulares. Es decir, palabras atÃpicas, con reglas especiales de escritura, que se alejan del modelo habitual. En el caso del español un ejemplo tÃpico son los verbos irregulares.
- Dislexia fonológica. En este caso las dificultades principales son leer pseudopalabras. Es decir, el niño o la niña se inventa palabras que no existen. O confunde las palabras que tienen un sonido similar y se salta letras al leer. También se denomina dislexia auditivo-lingüÃstica, y suele aparecer en niños entre 9 y 12 años.
- Dislexia profunda. Es la más grave y también se llama dislexia mixta. La vÃa más afectada para el aprendizaje es la fonológica, no se puede usar, en cambio, la visual que se mantiene un poco es la que el niño utiliza. El niño tendrá muchas dificultades para leer cualquier palabra, y su comprensión lectora es nula.
Clasificación según el origen

El segundo criterio que se utiliza para clasificar los tipos de dislexia es según su origen. En este caso se habla de dislexia evolutiva o dislexia adquirida.
- Evolutiva o del desarrollo. Tiene un origen es desconocido, pero parece estar relacionada con alteraciones genéticas y un retraso madurativo. Ocurre desde el nacimiento, pero se comienza a detectar cuando el niño empieza con el aprendizaje de la lectura. Es más común que la dislexia adquirida. En las lenguas opacas, es decir en aquellas que la arbitrariedad de la correspondencia grafema-fonema es mayor, aún se producen más casos de niños con dislexia.
- Adquirida. Se produce por una lesión cerebral que afecta a una o más zonas del cerebro, que se ven implicadas en los procesos de lectoescritura. Según la edad que tenga el niño en el momento de la lesión, su plasticidad cerebral, y la estimulación cognitiva que reciba será más o menos grave, y más o menos temporal.
Cómo afrontar los tipos de dislexia

Es interesante diferenciar la dislexia del retraso lector, o los trastornos especÃficos del lenguaje, o los retrasos madurativos que pueda tener un niño, niña. Además hay que tener en cuenta niños con TDAH o de cualquier otra patologÃa o discapacidad que pueda conllevar dificultades a la hora de adquirir la lectoescritura.
En la práctica se recomienda a los padres, y educadores que no etiqueten de dislexia cualquier trastorno o dificultad en el aprendizaje de la lectura. Hay test especÃficos para detectar qué tipo puede tener un niño. Y se recomienda acudir a un especialista y no basarse sólo en perfiles ni en clasificaciones teóricas.
Cada niño disléxico presenta unos sÃntomas concretos, lo que hace esencial identificar que tareas están más afectadas y adecuar la intervención a esas dificultad concreta. Se han desarrollado nuevas técnicas de enseñanza y métodos de instrucción en la lectura que ofrecen a los niños disléxicos las herramientas necesarias para avanzar con normalidad en su vida académica.