Tomar alcohol en las primeros semanas de embarazo puede provocar cambios cerebrales permanentes en el feto

Tomar alcohol en las primeros semanas de embarazo puede provocar cambios cerebrales permanentes en el feto

Es bien sabido que el consumo de alcohol durante el embarazo puede causar daños al feto. Ahora, un nuevo estudio revela que el consumo de alcohol ya en las  semanas 3-4 de embarazo, antes de que muchas mujeres se den cuenta de que están embarazadas,  puede alterar el funcionamiento de genes en el cerebro del feto, lo que lleva a los cambios a largo plazo en la estructura cerebral.

El estudio, que ha sido realizado en ratones, también identificó cambios en los genes que funcionan en otros tejidos del cuerpo como resultado del consumo de alcohol en el embarazo temprano.

El equipo de investigación, realizado por investigadores de la Universidad de Helsinki en Finlandia, dice que sus hallazgos indican que la exposición al alcohol en el embarazo temprano puede causar cambios de por vida en la regulación de genes en embriones de células madre.

El consumo de alcohol durante el embarazo se ha relacionado con un mayor riesgo de diversos problemas de salud de los bebés, incluyendo problemas de crecimiento, discapacidades intelectuales y de aprendizaje, falta de memoria, falta de coordinación y retrasos en el habla y el lenguaje.

Sin embargo, los investigadores creen que no está claro exactamente cómo la exposición al alcohol durante el embarazo afecta el desarrollo del feto. Anteriores estudios en animales ya han sugerido que el consumo de alcohol puede influir en la expresión génica en el embrión durante el embarazo temprano al hacer cambios en el epigenoma, que regula la función de genes. Los investigadores de este último estudio querían investigar esto más a fondo.

La exposición al alcohol durante el embarazo precoz y alternación del epigenoma en el hipocampo

Para llegar a sus conclusiones, el equipo le dio alcohol a un grupo de ratonas embarazadas durante los primeros 8 días de gestación -el equivalente a 3 o 4 semanas de gestación en el ser humano- y analizó sus efectos sobre el epigenoma de las crías.

En concreto, los investigadores se centraron en la exposición al alcohol en de manera temprana en el embarazo y cómo esto influyó en el epigenoma del hipocampo -la región del cerebro que juega un papel crucial en la memoria y el aprendizaje- de las crías.

Encontraron que, en comparación con las crías de ratonas embarazadas que no fueron expuestas al alcohol, las crías que fueron expuestos al alcohol mostraron epigenomas alterados, lo que provocó cambios en la función de varios genes en el hipocampo.

Es más, los investigadores identificaron cambios en la función de genes en otros dos tejidos expuestos al alcohol  durante el desarrollo temprano,como la médula ósea y el epitelio olfatorio del hocico.

Utilizando imágenes de resonancia magnética para evaluar la estructura del cerebro de estas crías cuando llegaron a la edad adulta, el equipo identificó los cambios inducidos por el alcohol, especialmente en el hipocampo, los bulbos olfatorios y los ventrículos cerebrales.

Los hallazgos podrían ayudar al diagnóstico del síndrome de alcoholismo fetal en humanos

El equipo dice que los ratones crías expuesto al alcohol mostraron síntomas similares al síndrome de alcoholismo fetal, un trastorno permanente provocado por la exposición del embrión y del feto al alcohol ingerido por la madre durante el periodo de gestación o durante la lactancia. Este síndrome es difícil de diagnosticar en la actualidad, y sus síntomas incluyen tasa de crecimiento reducida, cambios estructurales en la cara y el cráneo e hiperactividad.

Los investigadores dicen que sus hallazgos indican que los cambios epigenéticos que afectan a la regulación de genes podrían ser utilizados como biomarcadores biológicos que proporcionarían una herramienta para el diagnóstico de este síndrome.

 

 

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *