Trucos para un destete respetuoso en niños mayores de 2 años.

el destete respetado del niñoAntes de nada me gustaría recordar que el destete de un niño no debe de estar condicionado por su edad. Es frecuente que en nuestro día a día oigamos toda clase de comentarios cuando amamantamos a niños de más de 1 año. Y cuando el niño tiene más de dos años, la gente hasta se tira de los pelos. No entienden cómo habiendo leches de fórmula, o incluso ya la de la vaca, siga el “vicio” de la teta. ¡Y en público!

Lo primero que hay que hacer es comprender al niño. Desde que nació la teta le daba todo lo que necesitaba: calor, consuelo, alimento… A medida que nuestro bebé ha ido creciendo, la teta ha seguido siendo algo muy importante en su día: le ayuda a dormir, le calma y por supuesto, le sigue alimentando. Aunque a partir del año ya no es su alimento principal, para el sigue siendo imprescindible. Pero llega un momento en el que tal vez tengamos que interrumpir la lactancia antes de lo que nos gustaría; puede ser por la llegada de un nuevo bebé, viéndonos incapaces de practicar lactancia en tandem. O simplemente por las circunstancias personales de cada madre. 

Tipos de destete para niños de 2 años

El destete es una transición más compleja de lo que parece. Puede estar condicionado por muchos factores y según quien lo inicie, va a ser lo que condicione el tipo de destete que estamos practicando. Algunos de los destetes que podemos encontrar a partir de los dos años:

Destete a iniciativa de la madre

Si nuestro niño de más de dos años no está dispuesto a dejar el pecho pero nosotras así lo queremos, estaríamos hablando de este tipo de destete. No hablamos de destete en los momentos en los que muchas pensamos “ya no te doy la teta más que estoy cansada”, porque nuestro hijo lleva bajándonos la camiseta 5 veces por minuto en una comida familiar. Las causas de una madre para querer destetar a su hijo pueden ser muchas y ninguna debería de ser juzgada por ello.

Cuando la iniciativa del destete la toma la madre, es más frecuente que el niño lo pase peor que si ha sido algo premeditado entre los dos. Las noches son los periodos de tiempo más duros a la hora de retirar el pecho a un niño. Normalmente y si se desvelan, les gusta sentir que su teta está al lado. Las primeras semanas las noches serán muy difíciles y como recomendación, practicaría una lactancia nocturna para que el niño no tuviera un cambio tan brusco.

Hay que tener mucho cuidado con las mastitis e ingurgitaciones mamarias que pueden aparecer desde el momento que nuestro hijo deja de tomar el pecho. La leche irá bajando su producción, pero es normal que los primeros días se acumule en los senos y que provoque dolor. Lo ideal sería acudir a una matrona para que nos asesorase. Si el destete lo quieres hacer de un día para otro y prefieres olvidarte para siempre de darle el pecho a tu bebé, existen pastillas que cortan la producción de leche. Lo ideal es que ésta se vaya de forma natural, como en todos los mamíferos.leche materna niños de dos años

Destete por decisión del niño

Este tipo de destete es el más natural y el que más va a respetar las exigencias de tu niño. A partir de los dos años y cuando los niños son ya más conscientes, pueden empezar a sentir curiosidad por otro tipo de cosas, dejando a un lado su teta. Este tipo de destete comienza cuando el niño a penas hace un par de tomas al día, llegando con el tiempo a no mamar durante un par de días.

Además, a medida que crecen, el sueño comienza a ser más profundo ya que han ido desarrollando todas las fases de sueño hasta dormir casi como un adulto. Si por la noche empieza a preferir dormir que mamar, no querrá tampoco continuar con la lactancia nocturna. Si estás embarazada es posible que tu niño quiera dejar el pecho. Puede que sea por querer adoptar el papel de hermano mayor, y los “niños mayores” no maman. Pero lo más probable es que los cambios que experimenta la leche en sabor y cantidad durante el embarazo, motiven a tu hijo a dejarlo.

Cuando nuestros niños dejan nuestro pecho, es normal que nos sintamos tristes. La transición también es dura para nosotras cuando el niño es el que decide no tomar más el pecho. Si el hecho de que tu hijo haya dejado de mamar te afecta emocionalmente, no dudes en expresarte. Pero hemos de respetar a nuestro hijo, y si para él el pecho ha acabado, para nosotras con todo nuestro pesar, también.destete iniciativa de niño

Destete de mutuo acuerdo

A veces las madres queremos terminar el periodo de lactancia materna pero no queremos que esto afecte a nuestro niño. Existe la posibilidad de hablar con nuestro hijo mayor de dos años y explicarle el porqué de querer acabar con la lactancia. O por lo menos aclararle porqué se le va a dar el pecho menos veces.

Incluir a nuestros niños en las decisiones que tomamos, les hará sentir que tienen valor y un hueco en las decisiones familiares. Aunque seamos adultos, podemos equivocarnos y pensar que lo mejor para nuestro hijo es empezar el destete cuando él está intentando decirnos lo contrario.

Para ayudar al destete podéis tomar una serie de consejos y trucos que tanto asesores de lactancia como matronas dan por validos. Y sobre todo, ayudan al destete respetado. destetar a niños de 2 años

Trucos para ayudar al destete

Distrae a tu hijo

Es frecuente que nuestro hijo encuentre juego con nuestro pecho. ¿A cuántas se os enganchan en la teta y se ponen a jugar con el pezón del lado contrario? Para evitar las tomas por “aburrimiento”, es importante que mantengamos a nuestro niño distraído. Evitaremos en la medida de lo posible los smartphones, tablets, televisiones y ordenadores. Actividades como dibujar, buscar piezas de puzzles o hacer casas con bloques pueden ayudar.

Sustituye el pecho

Cuando el destete ha comenzado es normal que los niños empiecen a chuparse el dedo o acepten un chupete. Para que esto no ocurra, no le ofrezcas chupetes ni los tengas a su alcance. Chuparse el dedo es algo que difícilmente podremos evitar durante todo el día. Este tipo de comportamientos se ven más a menudo en los destetes dirigidos por la madre o en los “forzosos”.

Si tu hijo te está pidiendo el pecho por hambre, puedes ofrecerle algo para comer, evitando en la medida de lo posible dulces y alimentos insalubres. Y si por el contrario te pide el pecho por sed, aprovechando las temporadas de verano podemos darles agua fresca, zumos naturales o sandía, que además, ayudará a mantener su tripita llena.

La regla de oro: no ofrecer, no rechazar

Sin lugar a dudas es el mejor truco para iniciar un destete respetado. Como madres, muchas ofrecemos el pecho a nuestro niño si estamos tranquilas sentadas para disfrutar un ratito juntos. Esta regla es la más sencilla para que las tomas vayan reduciéndose: si tu hijo no te pide el pecho, no se lo ofrezcas. Pero si te lo reclama, ya sea tirándote de la camiseta o pidiéndotelo a gritos, no se lo niegues ya que esto le puede causar daño emocional.

La única “pega” que tiene es que no garantiza un destete total en un corto plazo de tiempo. Si necesitamos que el destete se produzca en una fecha límite por las razones que sean, podríamos empezar con esta regla pero haciendo uso inteligente de las distracciones y de las sustituciones. destetar a niños

¿Qué podemos hacer si nuestro niño no quiere dejar el pecho?

Es posible que tras intentar adelantar el destete, esto haya sido un fracaso. El destete natural del niño, el que se produce por decisión suya, está entre los 2 años y medio y los 7 años de vida del niño. Sí. 7 años. Parece una barbaridad, pero el asombro que produce decir que un niño de 6 años puede seguir mamando, es culpa de la sociedad.

La lactancia se ha dejado apartada, hemos perdido nuestra primitividad. Nos olvidamos de que somos mamíferos, de que nuestras mamas están hechas para alimentar. Y sobre todo, hemos caído en lo que la sociedad considera “normal”. Antes, lo normal era dar el pecho 1 mes, máximo 3 meses si llegaba, y después pasar a la leche de formula. Todas las mujeres decían haberse quedado sin leche; otras que su hijo de 3 meses ya no quería más pecho.

El problema es que la lactancia “prolongada”, a pesar de ser una recomendación de la OMS, ya no se considera normal; se llega incluso a pensar que la madre está enferma, que le da placer amamantar a su hijo o que lo tiene “enmadrado”.

Nadie debería de meterse entre un bebé o niño que sigue siendo amamantado. Ahora que mi hija está camino de sus 16 meses, noto las miradas clavándose en nosotras cuando la amamanto. Algunas son de ternura, otras son de asombro. Las hay incluso de asco. Recordad algo, tan simple y directo como esto: ¡son nuestros pechos y amamantaremos hasta que nos salga de ellos! Y al que no le guste, extenso es el firmamento para contar sus estrellas.

 

 

 


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