Trucos para saber el sexo del bebé: mitos, juegos y pruebas que sí funcionan

  • Los métodos caseros son juegos sin evidencia: su acierto es del 50%.
  • Ecografía (18-22 semanas) y análisis de ADN fetal (desde semana 8) son fiables.
  • Pruebas invasivas revelan el sexo, pero solo por indicación médica.
  • Dietas “para elegir sexo” carecen de evidencia y requieren supervisión.

El sexo del bebé

Una de las cosas que más ilusión nos hace durante el embarazo es saber el sexo del bebé. Algunas quieren saberlo para empezar a comprarle ropa, preparar la habitación, facilitar la elección del nombre o incluso hay quien desea saberlo para poder dirigirse a su bebé de una forma más cercana. Sea cual sea el motivo, hoy te contamos algunos trucos con los que te puedes ir haciendo una idea sobre qué será tu bebé ¿Deseas un niño o una niña?. Además, añadimos métodos caseros populares y pruebas fiables para que tengas toda la información en un solo lugar.

Según las náuseas

Según algunos estudios, la frecuencia de las náuseas puede indicarnos el sexo del bebé. Si no las has tenido apenas durante el primer trimestre, estarás esperando un niño; si, por el contrario, han sido muy frecuentes, estarás esperando a una niña. En cualquier caso, estas asociaciones son creencias populares: las náuseas dependen sobre todo de factores hormonales y de cada mujer.

Ecografía en el embarazo

Según el ritmo cardíaco del feto

¿Ya has acudido a tu primera ecografía? Aunque aún no esté completamente formado, podrás intentar averiguar si tu bebé es masculino o femenino guiándote por el ritmo cardíaco; si supera las 140 pulsaciones por minuto, será una princesa revoltosa, pero si las pulsaciones son inferiores a 140, tendrás a un apuesto príncipe. Debes saber que no hay evidencia que confirme esta regla del pulso; el ritmo varía por edad gestacional y actividad fetal.

Según la líbido

Durante el embarazo, el deseo sexual puede variar considerablemente. Según algunas creencias, cuando la líbido disminuye, es un signo de que esperamos a una niña; en cambio, cuando aumenta, se trata de un niño. Los cambios del deseo se relacionan sobre todo con hormonas, cansancio y emociones, no con el sexo del bebé.

Según tu cabello y tu piel

¿De repente tu cabello tiene reflejos rojizos? ¿Has perdido volumen? En ese caso, prepárate para recibir a una niña. Por otro lado, si la depilación te dura menos de lo habitual o a menudo tienes las manos muy secas, posiblemente será un niño. Estas pistas son anécdotas tradicionales; el aspecto del pelo y la piel cambia por estrógenos, progesterona y retención de líquidos.

Según tu instinto

Numerosas embarazadas dicen tener la sensación de saber cuál es el sexo de su bebé; lo mejor es que el 70% de ellas estaban en lo cierto. Y tú, ¿qué sientes? El instinto maternal puede acertar por pura probabilidad o por señales sutiles, pero no es un método diagnóstico.

Ecografía durante el embarazo

Otros métodos caseros populares (juegos sin evidencia)

Como entretenimiento, muchas familias prueban estos métodos con una probabilidad de acierto del 50%:

  • Forma de la barriga: redonda se asocia a niña y puntiaguda a niño.
  • Método del anillo o péndulo: si hace círculos, niña; si va en línea, niño.
  • Prueba del aceite: gotas inmóviles, niña; si resbalan rápido, niño.
  • Bicarbonato con orina: burbujea, niño; sin reacción, niña.
  • Antojos: dulces para niña; salados o amargos para niño; incluso refrescos se asocian a niña.
  • Náuseas y dolor de cabeza: muchas náuseas, niña; cefaleas, niño.
  • Forma de la cara: más redondeada, niña.
  • Vello corporal y pies fríos: vello rápido o pies fríos, niño.
  • Latidos > 140 lpm: se atribuye a niña; por debajo, niño.
  • Tablas china y maya: cruzan edad materna y mes de concepción.
  • La llave: si la recoges por la parte plana, niño; por la redonda, niña.
  • Postura de las manos/pulgar en caderas: palmas arriba o pulgares al vientre, niño; al revés, niña.
  • Sueños “a la inversa”: soñar con niña “indica” niño y viceversa.
  • Aguja sobre un vaso de agua: toca bordes, niño; quieta, niña.
  • Utensilios bajo cojines: tijeras abiertas o tenedor, niño; cuchara o tijeras cerradas, niña.
  • Método egipcio: germina antes trigo (niño) o cebada (niña) al regar con primera orina.
  • Peso de la pareja: si gana peso junto a ti, niño; si no, niña.
  • Ecuación “par/impar”: sumar edad, mes de concepción y mes de tu cumpleaños.
  • Col morada o ajo: cambios de color/olor tras mezclar con orina o comer ajo.

Imagen de ecografía

Métodos fiables y cuándo se puede saber

Existen pruebas con base científica para conocer el sexo del bebé:

  • Ecografía: suele confirmarse entre las semanas 18-22 al ver genitales. A veces, desde la semana 12, se orienta por el tubérculo genital, aunque la fiabilidad es menor y depende de la posición fetal.
  • Análisis de sangre materna (ADN fetal): desde la semana 8 puede detectarse el cromosoma Y. Si aparece, es niño; si no, niña. Es una prueba no invasiva.
  • Biopsia corial y amniocentesis: pruebas invasivas que, además de diagnosticar anomalías genéticas, revelan el sexo. Se reservan para indicaciones médicas por su riesgo.

También circula el llamado método Ramzi (posición de la placenta en ecografías tempranas) para predecir el sexo, pero no cuenta con aceptación suficiente y no se recomienda para decidir.

Primera ecografía

¿Puede influir la dieta en concebir niño o niña?

Se han propuesto dietas como el método Baretta o la hipótesis de Stolkowski, que ajustan minerales (sodio, potasio, calcio, magnesio) para favorecer espermatozoides X o Y. No hay evidencia sólida y pueden ser desequilibradas; si te interesan, solo bajo supervisión médica y nunca en el embarazo.

Cuando prefieres no saberlo

Algunas familias optan por esperar al parto por superstición, para vivir la sorpresa o evitar posibles confusiones de la ecografía. Es una decisión igual de válida que conocerlo antes.

Aunque muchos de estos trucos se han popularizado y algunos se han explorado en estudios, no olvides que para saber el sexo del bebé con total seguridad lo mejor es esperar a verlo en la ecografía. Juega con los métodos caseros si te apetece, pero confía en las pruebas médicas para confirmar.


Add as preferred source