¿Tus hijos te provocan o solo actúan así por su edad?

¿Alguna vez te has puesto nervioso/a porque tus hijos te estaban sacando de tus casillas pero no sabías ciertamente si te estaban provocando o si era fruto de su inmadurez porque son niños pequeños? En ocasiones si tu hijos te ignoran, te contestan o ‘tensan la cuerda de tu paciencia’, es posible que no lo hagan por hacerte daño… y solo porque son niños pequeños.

Los niños pequeños no se comportan de forma malvada, solo intentan satisfacer sus necesidades, ya sea llamar tu atención o que quieren ir a dormir más tarde. En ocasiones solo es una lucha de voluntades y tú, como padre o madre, debes aprender a manejar para que al situación no se vuelva demasiado tensa en casa. Como padre o madre, tienes que mantener unas expectativas razonables.

A continuación vas a encontrar una pequeña lista de comportamientos normales en los niños pequeños, por qué les sucede y cómo reconducir esa situación sin que te lo tomes como un ataque personal.

Cuando no escuchan

Cuando le das una ordena a tu hijo y parece que finge que no te escuchó, no te enfades, realmente no te ha escuchado.  Como padres, a menudo llegamos a la conclusión de que nuestros hijos intencionalmente no nos están escuchando. Pero a menudo, simplemente se distraen o se divierten demasiado para prestar atención.

Es necesario que ayudes a tu hijo a que entienda el beneficio de escuchar. Comienza demostrando que entiendes su perspectiva. Podrías decir: ‘Veo que estás en el medio de un juego con la tablet, no es fácil dejar de jugar. El problema es que tenemos que ya es la hora de cena y hay que sentarse en la mesa.’ Piensa que durante todo el día los padres se pasan las horas diciendo lo que los niños deben o no deben hacer, ¿te imaginas que tú tuvieras a alguien así a tu lado todo el día? Podría llegar a ser muy irritante.

Lo ideal en estos casos con los niños, es darles opciones para que sientan que tienen cierto control sobre la situación, podrías decirle algo como: ‘¿Quieres ir saltando a la mesa para cenar o prefieres ir caminando normal?’

Si tu hijo sigue ignorándote, entonces es una señal de que tu hijo quiere tener más control.  Busca formas para expresar tu opinión y que él también de la suya durante el día. Aunque sea para que escoja la ropa antes de ir a clase o que escoja entre dos actividades de ocio diferentes.

Un mal comportamiento

También se puede portar mal de vez en cuando, y esto es habitual. Los niños pequeños tienen energía para quemar pero carecen de la capacidad de inhibir su cuerpo, cuanto más cansado o sobreestimulado esté un niño, más difícil será para él controlar sus acciones.

Para un niño laboral de sábado normal en su desarrollo, por eso tienes que darle la oportunidad a tu hijo de tener libertad para correr ya sea al aire libre o en una habitación preparada para ello. Tu hijo necesita tiempo suficiente para la actividad física. Cuando sus acciones son inapropiadas es esta es sólo te posible que sea porque necesita quemar esas energías.

Cuando tiene un comportamiento inquieto

Si alguna vez has salido a cenar con tus hijos a un restaurante, habrás descubierto que no tiene nada de relajante. Los niños pueden estar tranquilos un rato, pero en cuanto pasan su tiempo límite (por decirlo de alguna manera), empezarán a mostrarse inquietos e impacientes.

Pero esto no tiene que ser nada negativo, si vas a un restaurante puedes llevarle libros para pintar, algún juguete… o no dejarles que estén postrados en la silla todo el tiempo hasta que tú acabes de comer. Si el restaurante tiene un parque (son las mejores opciones) para los niños, permite que vaya a jugar mientras acabas tu cena.

Tirar las cosas al suelo

Cuando un niño está enfadado o frustrado le cuesta mucho encontrar la serenidad o la calma, por eso es importante que le ayudes a entender sus emociones, ponerle nombre y ante un comportamiento negativo, encontrar una mejor alternativa. Los niños pequeños no pueden ignorar los sentimientos de frustración como la mayoría de los adultos pueden y no siempre tienen el vocabulario para expresarlos. A menudo, esto lleva a un círculo vicioso: tu hijo tiene una rabieta, tú respondes con enfado, y luego tu hijo se enfada aún más.

Tu objetivo es ser menos reactivo y más solidario. Dale a tu hijo el espacio para que se calme, incluso si eso significa llevarle a otra habitación o cambiarle de escenario. El llanto es terapéutico y libera las hormonas del estrés. Intenta no ceder a sus demandas cuando tenga un estallido o aprenderá que lanzar un ataque como estrategia efectiva para lograr lo que quiere. Pero mantente compasivo y comprensivo, y asegúrale que estás allí cuando esté listo para un abrazo.

Cuando se pone agresivo

Si ves a tu hijo que pega o empuja a otro niño puede ser muy desalentador. ¿Habrá algún tipo de problema emocional más profundo? No te preocupes, la mayoría de los niños aprenden a no ser físicamente agresivos cuando comienzan la escuela. Mientras tanto puede modelar el comportamiento más calmado con mascotas o muñecas para que aprenda a cómo tratar. Los demás y a empatizar con otros.

Es necesario trabajar con los niños la empatía, la asertividad, la compasión, la solidaridad… de esta manera sabrá que el comportamiento agresivo no es la única forma de comportamiento y que no es correcto para comunicarse. además, es importante que para que un niño no sea agresivo, aprenda del buen ejemplo desde casa.

Los padres tendrán que ser el mejor ejemplo del buen comportamiento, de esta manera los niños podrán modelar su comportamiento a través del ejemplo de los padres. Si alguna vez tus hijos tienen un comportamiento agresivo, será importante que trabajes las emociones, que sea consciente que ese comportamiento no está bien y buscar entre los dos, cómo debería comportarse en una situación parecida en otra ocasión.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *