Un ambiente estéril no es bueno para los bebés, según un estudio

Un ambiente estéril no es bueno para los bebés, según un estudio

Una investigación del Hospital Henry Ford avala la teoría de que un ambiente estéril no es bueno para los bebés. Esta investigación revela que la lactancia materna es una de las maneras más eficaces de estimular el sistema inmunológico de los bebés. Este estudio también explica por qué la leche materna ayuda a reducir  la susceptibilidad a las alergias y el asma mediante las bacterias que están en el intestino del bebé.

Esto en sí mismo no es ninguna novedad. Pero la investigación muestran sorprendentes hallazgos gracias a una serie de estudios sobre lo que llaman hipótesis de la higiene, que explica cómo la exposición temprana durante la infancia a los microorganismos afecta al desarrollo del sistema inmunitario y a la aparición de alergias, según afirma la autora principal del trabajo, Christine Cole Johnson, directora del Departamento de Ciencias de la Salud Pública en Henry Ford. Os adelanto que tener perro es, junto con la lactancia materna, otra manera de fortalecer el sistema inmonológico del bebé.

El tracto gastrointestinal contiene un ecosistema bacteriano que juega un papel importante en el desarrollo del sistema inmune y se cree que contribuye a una serie de enfermedades como la obesidad, patologías autoinmunes, trastornos de la circulación, alergias pediátricas e infección. “Desde hace años, siempre hemos pensado que un ambiente estéril no era bueno para los bebés. Nuestra investigación muestra por qué. La exposición a estos microorganismos o bacterias en los primeros meses después del nacimiento en realidad ayudan a estimular el sistema inmunológico”,  explica Christine Cole Johnson. “El sistema inmunológico está diseñado para ser expuesto a las bacterias a gran escala. Si se minimizan estas exposiciones, no se desarrollará de manera óptima”.

En seis estudios separados, los investigadores buscaron evaluar si la lactancia materna tuvo algún efecto sobre el microbioma intestinal de un bebé y los resultados alérgicos y el asma. Analizaron muestras de heces de los bebés tomadas uno y seis meses después del nacimiento y estudiaron si el microbioma intestinal afecta al desarrollo de las células T reguladoras, o Treg, que regulan el sistema inmunológico. Los bebés amamantados de un mes y seis meses tuvieron composiciones del microbioma distintas de las de los que no fueron amamantados, diferencias que pueden influir en el desarrollo del sistema inmune. Así, los bebés amamantados de un mes tuvieron un menor riesgo de desarrollar alergias a las mascotas y los asmáticos que tenían tos y ataques nocturnos poseían una composición microbioma distinta durante el primer año de vida. Se demuestra, por tanto, que la composición microbioma intestinal está asociada con el aumento de las células Treg.

Los investigadores encontraron que los patrones de microbioma intestinal de un bebé varían según la raza/etnia de la madre, la edad gestacional de un bebé al nacer, la exposición prenatal y postnatal al humo de tabaco, la cesárea frente al parto vaginal y la presencia de animales domésticos en el hogar. Por ejemplo, la exposición a perros o gatos durante el primer año de vida de un bebé reduce el riesgo de alergias, como reveló un estudio de 2002 realizado por expertos de Henry Ford.

“La investigación nos está diciendo que la exposición a una carga mayor y más diversa de bacterias ambientales y patrones específicos de bacterias intestinales parecen impulsar la protección del sistema inmune contra las alergias y el asma”, concluye la doctora Johnson.

Limpiar siempre, pero sin pasarse

Esa obsesión por la limpieza y la esterilización es más una necesidad creada por la publicidad que una necesidad real, creo yo. ¿Cómo se criarían los niños antigüamente, cuando en las casa había todo tipo de ganada, no existían las vacunas y la higiene no era, ni por asomo, la que es hoy, incluida la de las madres y nodrinas? Estamos de acuerdo en que la mortalidad infantil era muy alta (y la natalidad también, dicho sea de paso). Aplicando los principios del evolucionismo de Darwin, entonces sobrevivían los más fuertes. Entonces, ¿qué tipo de niños estamos criando ahora?

Afortunadamente, ahora tenemos recursos para que no tengamos que someter a un juicio natural a nuestros hijos, pero flaco favor les hacemos no dejando que desarrollen sus propias defensas.

Sí os sirve mi experiencia, en lo que se refiere a la lactancia he amantado a tres hijos. Y el que menos enfermo se pone es el que más tiempo estuvo mamando. Y también es el que ha estado en contacto con animales más tiempo y desde más pequeño.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *