Un buen masaje, el paso final para el baño del bebé

La hora del baño no tiene porqué ser rutinaria para ti y para tu bebé. El contacto que se tiene con el recién nacido, al momento del baño, es esencial  y lo más recomendable es acompañar la salida de la tina con un masaje. Los bebés también pueden sufrir algún tipo de estrés que nuestros masajes ayudarán a desaparecer.

A parte de estimular su pequeño cuerpo, la madre, el padre y el hijo establecen una relación más intima. No es necesario ser una experta masajista para poner en práctica esta innovadora opción. A continuación se mostrará el procedimiento para realizar los masajes:

  • Se comienza desde las articulaciones de los tobillos, subiendo a las rodillas y finalmente a los brazos (en sentido de las agujas del reloj).
  • Los movimientos que se realicen no deben ser bruscos, con ligeros toques en la piel del bebé, basta para regular la circulación de la sangre.
  • Estás sesiones durarán entre 15 a 20 minutos, después del baño. Previamente se debe secar muy bien al bebé y permanecer en un lugar que no tenga corrientes de aire.
  • Es recomendable que tanto el padre como la madre estén presentes en el momento del masaje, porque permitirá que se establezca con mayor rapidez ese lazo afectivo que los padres primerizos desean con tantas ansias.

Una manera de darse cuenta si los masajes son del agrado del bebé, es que al llegar el momento de los mismos, el recién nacido sonría y estén atentos a lo que ocurrirá. Se mostrarán mucho más amigables y su nivel de tensión bajará notablemente.  En definitiva será un bebé más feliz y despierto.

Un niño que demostrará a su temprana edad que los resultados de un cuidado especial, ameno y dedicado dan sólo buenos resultados.

Fuente. Guía infantil


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