Un cuarto con un toque personal

Generalmente, con las nuevas tecnologías puestas al servicio de los embarazos y nacimientos, meses antes de que el bebé llegue al mundo los padres ya conocen su sexo. Por ende, las decisiones relacionadas al nombre del pequeño o de la pequeña comienzan a rondar nuestras mentes, al igual que un sinnúmero de características propias del menor.

Todos estos detalles, son de infinita validez para decorar el cuarto, de modo que el mismo quede personalizado.

El hecho de saber el sexo del bebé, no nos proveerá de ideas acerca del color que más nos va a gustar para el cuarto en sí, pero al menos nos ayudará a descartar algunos colores relacionados directamente al sexo opuesto.

Además, el hecho de saber su nombre, nos aportará una serie de propuestas claves, en este tipo de ideas.

Un ejemplo, es el de diseñar en apliques de madera, las letras del nombre del bebé, para ser colocadas en la pared. Lo ideal, es que este se pegue a la misma, en colores bien contrastantes, por ejemplo si la pared le dimos un tono fucsia, las letras blancas van a contrastar de maravillas, por el contrario, si la pared posee un tono clatro, las letras deberán tener un color oscuro.

Lo mismo se puede hacer con los muebles del lugar, dándole toques personales como las iniciales, o el nombre mismo del niño.

De esta forma, se podrá convertir un cuarto que a simple vista sería uno más del montón, en un cuarto 100 % personalizado.


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