Un cuarto ordenado

Los cuartos de los niños suelen ser caóticos cuando estos comienzan a deambular, por ello hemos pensado algunas sugerencias acerca de cómo llevar adelante la  limpieza y el orden del mismo, sin morir en el intento.

En primer lugar, los niños a edades tempranas no utilizan, o mejor dicho no deberían utilizar, elementos demasiado pequeños. Por ello, los juguetes en este tiempo, suelen ser de un tamaño considerable. Esto nos permite poder guardarlos o archivarlos más fácilmente y con prolijidad.

En el mercado, muchas son las empresas que se dedican a la fabricación y venta de objetos de plástico (tanto sillas, mesas, etc.). Entre sus catálogos, aparecen unos fabulosos canastos, en distintos colores y con buena resistencia, los cuales son brillantes organizadores.

Estos canastos, pueden adquirirse o en el tono con el cual decoramos la habitación o en colores variados, para darle un toque más divertido.

Otra solución práctica y económica, la constituyen los cajones o canastas de mimbre. También se pueden conseguir en varios tamaños y en cuanto al color no hay inconvenientes pues se pueden pintar como uno desee.

La única desventaja de estas canastas, es que previo a su uso, deben ser bien protegidas, pues pueden presentar bordes o astillas que dañen al bebé en el contacto.

Como podrán observar, las propuestas distan mucho de tener que cambiare algo de lo establecido tanto para la decoración como en la disposición del cuarto, por el contrario, lo que se busca es poder combinar dentro de un espacio determinado, con aquellos objetos que hay en el mercado.


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