Una impresión 3D de cabeza fetal ayuda a tratar un problema masa de vías respiratorias potencialmente mortal

Una impresión 3D de cabeza fetal ayuda a tratar un problema masa de vías respiratorias potencialmente mortal

La impresión 3D está revolucionando la tecnología en general. Para la medicina, la impresión 3D está abriendo nuevas vías de investigación y dando solución a problemas antes difícilmente (por no decir imposibles de tratar). El pasado mes de mayo ya os conté cómo unis implantes flexibles realizados con impresoras 3D salvaron la vida a tres bebés.

A Conan Thompson puede que esta tecnología le haya salvado la vida. Este niño se ha convertido en el primer bebé que puede haber sido salvado gracias a un modelo 3D impreso de su cara cuando aún estaba en el vientre de su madre. Este modelo puedo ayudar a los médicos a determinar si sería necesario un procedimiento de salvamento en el nacimiento.

Con 30 semanas de embarazo, un ultrasonido mostró un bulto del tamaño de una nuez en el rostro del feto que podría impedirle respirar después del nacimiento. Usando una resonancia especial del feto en el útero, los médicos de la Universidad de Michigan fueron capaces de utilizar una impresora 3D para imprimir modelos de la cara del feto y determinar exactamente dónde estaba y lo peligrosa que era la masa de tejido blando que afectaba las vías respiratorias de Conan.

“En base a las imágenes que obtuvimos, no estaba claro si la masa bloquearía las vías respiratorias de Conan después del nacimiento. El modelo impreso en 3D del feto nos permitió ver realmente en persona lo que parecía y tener algo en nuestras manos para ayudarnos a decidir la mejor manera de cuidar al bebé “, explican los médicos. “Este es el primer caso conocido en que la impresión 3D ha ayudado a mostrar la gravedad de un riesgo de la vía aérea en un feto con el fin de tomar decisiones clínicas. La impresión 3D puede ser una herramienta muy valiosa para ayudar a los médicos a prepararse para casos complejos ante nacimiento “.

La información adicional que se obtiene a partir de los modelos impresos en 3D ayudó a los médicos a determinar que Conan no necesitaría lo que se llama un tratamiento exútero intraparto (conocido como EXIT por sus siglas en inglés), que permite el aseguramiento de la vía aérea fetal mientras se mantiene el soporte uteroplacentario íntegro. Este procedimiento requiere un parto parcial del bebé mientras permanece unido por el cordón umbilical a la placenta para que un cirujano pueda establecer una vía aérea para permitir que el bebé respire. En cambio, Conan nació mediante una cesárea programada.

“Yo estaba aterrorizada cuando me enteré de que había una posibilidad que mi bebé podría no ser capaz de respirar después del nacimiento”, recuerda la madre de Conan. “Oírle llorar después de su nacimiento fue la experiencia más increíble, porque sabía que estaba bien “.

Imagen – Universidad de Michigan

 

 

 


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