Una sala didáctica, parte II

Como veníamos viendo en el artículo anterior, es recomendable a los padres de los niños pequeños reservar un sitio de la casa para que los querubines desarrollen su ingenio y sus deseos lúdicos. En el presente artículo, veremos que sugerencias se realizan en cuanto al equipamiento de éste.

En primer lugar se recomienda colocar juegos que inviten al niño a trepar, los cuales se pueden conseguir en modelos y tamaños variados en el mercado, gracias a la gran solicitud que hay de los mismos. Si el espacio es amplio, se pueden pensar en mini peloteros y juegos de plaza en miniatura.

Es necesario además, disponer un lugar para que el mismo juegue de manera tranquila, utilizando el ingenio y la habilidad cognitiva. Para ello, se debe disponer una mesa con sillas, las cuales también se `pueden conseguir en tamaños y colores llamativos, situados al lado de un mueblecito que contenga rompecabezas, juegos de encastre, lápices, lapiceras, témperas y todo aquello que pueda generar en el niño una motivación al juego.

Para los juegos de arrastre, se deberá reservar un sector sin obstáculos, donde pueda desplazarse libremente. El mismo puede ser sobre la misma alfombra si se desea.

Estas ideas son generalizadas y se pueden optar por todas o solamente por algunas de ellas. Las decoraciones deben saber congruentes al espacio planteado y al tipo de juguetes y objetos plantados sobre ella. Por eso, se sugieren los tonos claros de fondo, ya que si se desea agregar algún objeto no considerado de antemano, no se arriesga el aspecto general.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *