¡Vacaciones! ¿Nos vamos al pueblo? ¿A otro país? ¿O nos quedamos en casa?

vacaciones

Estamos, casi sin saber cómo, a la entrada de las vacaciones escolares. Nuestros hijos habrán crecido unos centímetros más, habrán aprendido o desaprendido, recogeremos sus notas con alegría o con alguna que otra sorpresa que saber gestionar. No obstante, sea como sea, lo que todos tenemos claro es que el tiempo pasa muy deprisa, y en lo que se refiere a los niños “el mejor momento para todo siempre es ahora”. Así que dinos… ¿habéis decidido ya cómo pasar las vacaciones de verano?

Queda claro, por supuesto, que todo va a depender de nuestras economías personales y de nuestras propias agendas laborales, por ello, vale la pena ir preparándolo todo con calma y tranquilidad. Lo más importante es recordar dos aspectos esenciales: las vacaciones son para descansar y no para organizar un maratón donde todos quedemos agotados. El segundo aspecto es propiciar que esas vacaciones nos sirvan para estar juntos, estrechar lazos y compartir tiempo de calidad, relajados. Te damos algunas claves para pasar unas buenas vacaciones y no desfallecer en el intento.

Vacaciones en el pueblo

vacaciones pueblo (Copy)

Resulta curioso pero no por ello menos cierto: todos tenemos “un pueblo” al que volver, al que visitar para compartir tiempo con nuestros familiares y tomar contacto con esas raíces que nos nutren y definen. Por ello, podríamos decir sin equivocarnos que pasar las vacaciones en el pueblo siempre es una gran opción. Analicemos cada aspecto en detalle.

Beneficios de pasar las vacaciones en el pueblo

  • Nuestros hijos toman contacto con sus abuelos, puede que incluso con sus tíos, primos…etc. Mejoramos los lazos familiares y a su vez, les ofrecemos esa reserva emocional que les habrá de acompañar de por vida.
  • Si el pueblo está situado en un entorno natural los beneficios son múltiples. Potenciamos valores como la apreciación por la naturaleza, los animales, la convivencia…
  • Si el entorno del pueblo es tranquilo, potenciamos además esa sensación de libertad, descubrimiento y aventura que los niño no tienen en las grandes ciudades por los consecuentes riesgos. Además, los separamos un poco del uso de las tecnologías, de los ordenadores, videojuegos, teléfonos y tabletas. Todo ello revierte en múltiples ventajas a corto y largo plazo.

Posibles problemas de pasar las vacaciones en el pueblo

  • El disfrutar de un entorno natural más tranquilo puede hacer que nuestros niños tengan, sin duda, más afán de aventura y ello, lo queramos o no puede suponer otro tipo de riesgos: es necesario controlar a qué lugares van a jugar (pueden haber pozos, acequias, ríos…)  No debemos descuidar la supervisión de los más pequeños, porque lo creamos o no el verano es una época donde más suelen aumentar los accidentes infantiles.
  • A veces, las relaciones familiares más que un beneficio pueden suponer un foco de estrés. Si pasar las vacaciones en el pueblo supone iniciar algunas diferencias y disputas con ese primo, ese tío o hermano con el que no nos llevamos bien, tal vez sea mejor acortar el tiempo de estancia.

Vacaciones en otro país

Viajar con niños

Beneficios de viajar con nuestros hijos a otro país

  • Viajar a otro país puede ser una de las experiencias más intensas y enriquecedoras que ofrecer a nuestros niños en su infancia, y ello, es algo que valoraremos sin duda dependiendo de nuestra economía, nuestras agendas y sin duda, la realidad personal de nuestros niños (sin son muy pequeños puede ser más un problema que un beneficio).
  • Desplazarnos a otras ciudades del extranjero, ver otros entornos, escuchar otro idioma, descubrir ciudades, monumentos, colores, sabores, músicas…etc, supone un sinfín de estímulos emocionantes de los que todos podemos disfrutar.
  • Viajar a otro país no significa solo recurrir a la clásica estancia en Eurodisney, por ejemplo. Podemos tomar como excusa cualquier actividad (como ver el centro de atracciones de Harry Potter en Londres) para ver la ciudad y descubrir otras experiencias que sin duda, ayudarán a nuestros niños a entender la belleza de viajar, de aprender, de abrir los ojos desde el corazón.

Aspectos negativos a tener en cuenta sobre viajar a otro país

  • El primer aspecto que debemos tener en cuenta a la hora de viajar con nuestros hijos a otro país, es sin duda el transporte que vamos a utilizar. Ya sabemos que los bebés o los niños muy pequeños van a tener problemas a la hora de estar más de 3 o 4 horas en un avión. Por ello, y dependiendo siempre del carácter y las propias necesidades de nuestros niños, lo más indicado es que tengan de entre 6 o 7 años para hacer ese primer vuelo en el cual, puedan disfrutar de cada momento, de cada instante del trayecto.
  • Si viajamos en coche, es vital que establezcamos descansos cada hora y media.
  • A su vez, hemos de recordar que cuando viajamos a otro país con nuestros niños, la supervisión debe ser continua y ello, puede suponer un poco de estrés para todos en general. No obstante, los beneficios siempre compensan a estos pequeños costos comprensibles que deben estar claros desde un principio.

¿Y si nos quedamos en casa? También puede ser una gran aventura

Vacaciones de verano

Quedarse en casa puede ser en muchos casos, una forma ideal con la que descansar y organizar determinadas actividades con los más pequeños. Viajar, o tener que ir a la casa del pueblo, o de vacaciones a esa playa no es algo obligatorio, puesto que en muchas ocasiones, lo que conseguimos es cansarnos o incluso estresarnos. Así pues, aquí van unas sencillas recomendaciones.

Beneficios de pasar las vacaciones en casa

  • Las rutinas cambian, disfrutamos de un tiempo más relajado y podemos sin duda, poner en práctica entre todos el movimiento “slow”: no hay tensiones, no hay necesidad de ser estrictos en el horario. Se trata solo de dejarnos llevar en armonía para pactar entre todos qué podemos hacer cada día.
  • El no coger un avión para irnos lejos no implica que podamos organizar pequeñas escapadas semanales y disfrutar a lo GRANDE. La piscina es siempre una buena opción, así como la playa e incluso un picnic tentador en el campo. Podemos propiciar que sean los propios niños quienes nos propongan qué hacer, ahí donde ellos mismos deben actuar con responsabilidad preparando determinadas cosas y demostrándonos su responsabilidad.
  • Las vacaciones en casa pueden ser divertidas siempre que cambiemos las rutinas y nos pongamos como objetivo descansar, aprender y fortalecer el vínculo entre todos.

Aspectos negativos de quedarnos en casa durante las vacaciones

  • No debería existir ningún problema a la hora de pasar nuestro tiempo estival en casa. No obstante, queda claro que si tenemos obligaciones laborales tendremos que llevar a cabo otro tipo de organización, pero pasar tiempo en casa de calidad, es un aspecto que debemos saber propiciar con algo de imaginación, voluntad y cariño.

Los niños crecen rápido, y como te indicábamos al inicio del artículo, en lo que se refiere a nuestros hijos el mejor momento siempre es ahora.


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