Es posible que hayas escuchado hablar sobre la vacuna de la Prevenar 13 (antes conocida como Prevenar 7) y también es posible que si tienes que vacunar a tu hijo de esta vacuna te dé rabia que no sea gratuita ya que cuesta bastante dinero cada una de las dosis (son un total de tres vacunas). Pero vacunar a tu bebé de la vacuna de la Prevenar es muy importante porque es la única forma de prevenir enfermedades que pueden ser mortales para los bebés y niños pequeños.
QuƩ es la vacuna Prevenar
Prevenar 13 es una vacuna neumocócica que contiene extractos de trece tipos mĆ”s comunes de las bacterias Streptococcus prenumoniae. Estas bacterias son las responsables de causar enfermedades invasivas como la neumonĆa, septicemia y meningitis. La vacuna funciona porque provoca la respuesta inmune del cuerpo a las bacterias sin causar enfermedades.
ĀæQuĆ© lleva exactamente? Prevenar 13 incluye polisacĆ”ridos capsulares de 13 serotipos del neumococo (1, 3, 4, 5, 6A, 6B, 7F, 9V, 14, 18C, 19A, 19F y 23F) conjugados a la proteĆna transportadora CRM197. Al ser una vacuna conjugada, genera memoria inmunológica y respuestas mĆ”s potentes y duraderas que las vacunas de polisacĆ”ridos simples.
QuĆ© protege y quĆ© no: ayuda a prevenir enfermedad neumocócica invasora (ENI), neumonĆas y, en parte, otitis medias causadas por los serotipos incluidos. No protege frente a serotipos no incluidos ni frente a otros gĆ©rmenes que causan meningitis u otitis.

CuƔnto cuesta la vacuna
Ahora muchos padres deciden si ponerla o no a sus hijos, porque aunque esta vacuna es muy importante para poder reducir enfermedades a los niƱos y tambiƩn a la sociedad en general, parece que las comunidades prefieren dejar de subvencionarla y cada dosis vale aproximadamente unos 75 euros.
Ćnicamente serĆ” subvencionada la vacuna a padres cuyos bebĆ©s tengan enfermedades crónicas porque en este caso parece que sĆ lo consideran necesario. Pero la realidad es que todos los niƱos sanos, independientemente del nivel económico de sus padres, deberĆan ser vacunados de la Prevenar 13.

Precio orientativo: el coste puede variar según el punto de venta, la financiación disponible en tu comunidad o tu seguro. Consulta siempre en tu centro de salud o farmacia para conocer el precio vigente y posibles coberturas.
¿Cómo funcionan las vacunas?
Cuando el cuerpo estÔ expuesto a los organismos extraños como las bacterias o los virus, el sistema inmunitario produce anticuerpos contra ellos. Mejorar el sistema inmunológico puede complementar la protección que ofrecen las vacunas y ayudar a prevenir infecciones en la comunidad.
El sistema inmune producirƔ anticuerpos diferentes para cada organismo extraƱo que encuentra, por lo que se establece un conjunto de anticuerpos que ayudarƔ a proteger al cuerpo de varias enfermedades diferentes procurando que la persona pueda permanecer sana ante este tipo de afecciones.
Memoria y respuesta funcional: ademĆ”s de los niveles de anticuerpos, la capacidad de los anticuerpos para neutralizar y facilitar la eliminación del neumococo (actividad opsonofagocĆtica) es clave. Las vacunas conjugadas, como Prevenar 13, inducen esta respuesta funcional y memoria duradera.
¿Qué ocurre exactamente?
Las vacunas contienen extractos o formas inactivadas de bacterias o virus que causan la enfermedad. Pero estas formas de organismos alterados sólo estimularÔn el sistema inmune para producir los anticuerpos necesarios, pero en realidad no causarÔn ninguna enfermedad por administrar la vacuna. Los anticuerpos se quedarÔn en el cuerpo para que la persona pueda vencer de forma natural a las bacterias agresoras y atacarlas, evitando de este modo que cause una enfermedad.
Cada virus estimularĆ” al organismo para que produzca un anticuerpo especĆfico que despuĆ©s lucharĆ” contra las enfermedades en caso que sea necesario. En este sentido se necesitan diferentes vacunas para prevenir diferentes enfermedades. La Prevenar 13 contiene extractos inactivadas de 13 tipos de bacterias diferentes.

Efecto poblacional: ademĆ”s de proteger a la persona vacunada, al reducir la colonización nasofarĆngea de serotipos vacunales, se genera protección indirecta en la comunidad al disminuir la transmisión, un beneficio especialmente importante para lactantes, mayores y personas con patologĆas crónicas.

La vacunación tiene que ser en 3 dosis
La vacunación tiene que ser administrada en tres dosis y cuando los padres compran la vacuna deberÔ administrarse a los 2 meses, a los 4 meses y a los 12 meses.
Pauta habitual en lactantes: muchas autoridades sanitarias recomiendan 2 dosis en el primer semestre de vida y un refuerzo entre los 11 y 15 meses (esquema 2+1). En otros contextos se utiliza una primovacunación de 3 dosis mÔs refuerzo (3+1). Tu pediatra indicarÔ el esquema adecuado en tu zona.
Volumen y separación mĆnima: la dosis es de 0,5 ml por inyección y debe existir al menos 1 mes entre las inyecciones de la serie primaria en lactantes. El refuerzo se administra en el segundo aƱo de vida, respetando al menos 2 meses desde la Ćŗltima dosis de la serie.
Programas de rescate por edad:
- Lactantes de 7 a 11 meses no vacunados: 2 dosis separadas por al menos 1 mes y una tercera dosis como refuerzo en el segundo aƱo de vida.
- NiƱos de 12 a 23 meses no vacunados: 2 dosis separadas por al menos 2 meses.
- Niños y adolescentes de 2 a 17 años: una única dosis suele ser suficiente si estÔn sanos y no vacunados previamente.
Prematuros: el pediatra puede optar por un esquema con 3 dosis en el primer aƱo mĆ”s refuerzo, comenzando a partir de las 6 semanas, con intervalos mĆnimos de 1 mes entre dosis y refuerzo entre los 11 y 15 meses. La pauta exacta se individualiza segĆŗn estado clĆnico.
Adultos: se administra una sola dosis. Informa a tu médico si recibiste previamente una vacuna antineumocócica de polisacÔridos (PPSV23) para coordinar el intervalo óptimo entre ambas.
Si se recibió Prevenar 7: lactantes y niños previamente vacunados con Prevenar (7-valente) pueden completar con Prevenar 13 siguiendo la recomendación del pediatra.

¿Cómo se debe guardar la vacuna?
La vacuna tendrĆ” que estar fuera del alcance y la vista de los niƱos. No se puede utilizar despuĆ©s de la fecha de caducidad que aparece en el envase del producto (es el Ćŗltimo dĆa del mes que se indica). DeberĆ”s conservarla en la nevera a una temperatura de entre 2 y 8ĀŗC pero nunca deberĆ”s congelarla.
Consejos extra de conservación: mantén la jeringa protegida de la luz dentro de su caja, evita cambios bruscos de temperatura y no la agites de forma vigorosa. Si se congela, debe desecharse.
¿CuÔndo hay mÔs riesgo?
Los niƱos que son menos de cinco aƱos estĆ”n en mayor riesgo de complicaciones si tienen una infección neumocócica. Los niƱos con mayores riesgos tambiĆ©n incluyen problemas de corazón crónico, problemas de pulmón, enfermedades del hĆgado, de los riƱones, la diabetes, un sistema inmune debilitado debido a alguna enfermedad o un tratamiento. Los menores de cinco aƱos presentan mayor probabilidad de complicaciones graves.
Otros grupos vulnerables: asplenia funcional o anatómica (incluida anemia de cĆ©lulas falciformes), implante coclear o candidatos al mismo, fĆstulas de lĆquido cefalorraquĆdeo, infección por VIH, tratamientos con fĆ”rmacos inmunosupresores (quimioterapia, corticoides a dosis altas, agentes biológicos), y personas de edad avanzada o con comorbilidades crónicas.
Por quĆ© es clave la vacunación en riesgo: la probabilidad de neumonĆa bacteriĆ©mica, meningitis y sepsis es mayor y las complicaciones pueden ser graves. La vacuna reduce sustancialmente estos eventos y los ingresos hospitalarios asociados.
¿Cómo se administra?
La vacuna de Prevenar 13 se administra como en bebés menores de un año una inyección en el músculo del muslo y en la parte superior del brazo para los niños mayores y los adultos.

VĆa y tĆ©cnica: la vĆa de administración recomendada es intramuscular. El volumen es de 0,5 ml por dosis. En lactantes, el lugar preferente es el vasto externo (muslo); en niƱos mayores y adultos, el deltoides.
Si hay riesgo de sangrado: en personas con trombocitopenia o trastornos hemorrĆ”gicos se puede administrar por vĆa subcutĆ”nea para minimizar el riesgo, siguiendo la valoración mĆ©dica.
Coadministración con otras vacunas: puede administrarse el mismo dĆa que otras vacunas del calendario, en sitios anatómicos diferentes. Si no se ponen el mismo dĆa, no es necesario separar por intervalos especiales salvo indicación especĆfica.
Si olvidas una dosis: pide cita con tu pediatra o enfermerĆa para reprogramar cuanto antes. No hace falta reiniciar la serie, se completa donde se quedó.

Cosas importantes que debes saber
Esta vacuna sólo proporciona protección contra la enfermedad causada por la 13 cepas del Streptococcus pneumoniae que se incluyen en la vacuna, pero no protege contra otros grupos de bacterias neumocócicas u otros organismos que causan meningitis, septicemia u otitis media.
Protección individual y de grupo: a medida que aumenta la cobertura, disminuye la circulación de serotipos vacunales, beneficiando incluso a no vacunados. Aun asĆ, pueden aparecer casos por serotipos no incluidos o por respuesta inmune insuficiente en algunos perfiles clĆnicos.
Combinación con otras vacunas neumocócicas: si tu médico prevé utilizar también la vacuna polisacÔrida de 23 serotipos (PPSV23), te indicarÔ el orden y el intervalo adecuados para maximizar la respuesta inmune. Evita mezclar vacunas en la misma jeringa.
No se deberĆ” administrar siā¦
Si las personas tienen un sistema inmunológico poco activo a causa de un defecto genético, por padecer VIH, por tener tratamientos agresivos que suprimen el sistema inmunológico, no pueden producir una respuesta inmune adecuada a esta vacuna.
Esta vacuna no deberĆ” utilizarse en personas que tengan sensibilidad o alergias o en quienes presenten fiebre o una enfermedad grave repentina.
Reacciones previas: no se debe administrar a quien haya tenido anafilaxia o reacción alĆ©rgica grave a una dosis anterior o a componentes de la vacuna (incluida la proteĆna transportadora). En caso de fiebre alta o enfermedad aguda moderada-grave, posponer la vacunación hasta la recuperación.
Se deberĆ” tener especial cuidadoā¦
AdemÔs se deberÔ tener mucha precaución con niños que tengan antecedentes familiares de convulsiones febriles porque aunque puedan administrarles la vacuna el médico deberÔ valorar si se les da una dosis de paracetamol o ibuprofeno para evitar que el niño siga con fiebre después de la vacuna. Es necesario seguir las instrucciones que facilite el médico o enfermera en todo momento.
Las personas que tienen riesgo de hemorragia después de una inyección (como los niños con hemofilia o niveles bajos de plaquetas en la sangre), se deberÔ administrar bajo la piel en algún lugar del músculo.
Interacciones y tratamientos: se puede administrar a pacientes en tratamiento con esteroides u otros inmunosupresores, aunque la respuesta puede ser menor. Comenta siempre tus medicamentos en consulta.
Efectos secundarios
Todas las vacunas pueden tener efectos secundarios que podrĆan afectar a las personas de diferentes maneras. Existen efectos secundarios conocidos, pero no significa que todos los efectos secundarios que existen se presenten en cualquier niƱo que se le administre la vacuna, lo normal es que no aparezca ningĆŗn efecto secundario. Para conocer los efectos secundarios lee el prospecto antes de administrar la vacuna a tu hijo o pregĆŗntale a tu mĆ©dico todas tus inquietudes.
Frecuentes y leves: dolor o enrojecimiento en el lugar de inyección, irritabilidad, somnolencia o alteraciones del sueño, fiebre ligera, disminución del apetito. Suelen ceder en 24-48 horas con medidas simples.
Menos frecuentes: fiebre alta, vómitos, diarrea, erupción cutÔnea, llanto persistente. Si te preocupa la evolución, contacta con tu pediatra.
Muy poco frecuentes y graves: reacción anafilÔctica, convulsiones febriles, apnea en prematuros hospitalizados. Los centros de vacunación estÔn preparados para actuar. Busca atención urgente ante dificultad para respirar, hinchazón de labios o cara, o erupción generalizada con picor intenso.
Este contenido aborda qué es Prevenar 13, cómo actúa, su pauta por edades, la administración, conservación, contraindicaciones y posibles efectos adversos. Al integrar estas recomendaciones, las familias pueden tomar decisiones informadas junto con su pediatra y contribuir a reducir de forma notable la carga de enfermedad neumocócica en la comunidad.