El ajedrez es uno de los juegos mÔs antiguos que hoy podemos encontrar, y que no pasa de moda. Se considera un deporte, pues existe una competición, y tiene múltiples ventajas se practica a la edad que se practique. Entre otras cosas aumenta la memoria, la concentración, la creatividad y la lógica.
A los niƱos se recomienda iniciarlos ya a los 3 aƱos y en muchas escuelas se practica como clase extracurricular. Nosotras te contamos por quƩ es importante que tu hijo o hija se aficione a este juego, cuyos beneficios son incontestables.
Aprender mediante el juego del ajedrez

Es conocida la fama de buenos jugadores de ajedrez que tienen los rusos. QuizĆ”s todo viene porque fue un psicólogo de esta nacionalidad quien detectó y recomendó el ajedrez como elemento desarrollador de las funciones superiores del entendimiento, esto es potenciado de la atención y la memoria voluntaria. Vygotsky, que asĆ se llamaba el psicólogo, defendĆa que el niƱo, mediante la realidad cambiante del juego de ajedrez, de forma consciente y divertida concentra la atención, memoriza y recuerda. Jugando al ajedrez se construye el aprendizaje y la realidad social y cultural, es decir, la comprensión del entorno.
En este sentido Vygotsky estableció dos tipos de fases evolutivas infantiles para el ajedrez, durante los 2 a 3 y de 3 a 6 años. Es esta última fase la que mÔs se practica en las escuelas,
Con el ajedrez ademĆ”s de desarrollarse las capacidades cognitivas, tambiĆ©n lo hacen las afectivas y comunicativas, gracias al juego imaginativo desarrollen su autocontrol y de las emociones ante la frustración y el triunfo. Aprenden a no saltarse las reglas y a esperar turno. Por tanto, siguiendo este sĆmil, en el tablero se ponen en juego diferentes tipos de inteligencia.
El ajedrez enseƱa valores
Hemos constatado que el ajedrez ayuda a los niƱos y niƱas a incrementar la inteligencia lógica, se estimula varias Ć”reas del hemisferio izquierdo como el anĆ”lisis y sĆntesis, memoria, concentración o la resolución de problemas. Aparte de otras Ć”reas del cerebro como la creatividad infantil, y el pensamiento divergente, localizado en el hemisferio derecho.
Pero ademĆ”s, el ajedrez por sus caracterĆsticas, infunde confianza y autoestima, mejora las habilidades de comunicación y comprensión y el reconocimiento de patrones y reglas.
A través de este deporte podemos aprender los valores del trabajo duro, la concentración, la objetividad y el compromiso. En muchas escuelas se ha reducido los problemas de comportamiento y disciplina a través de los programas de ajedrez.
La organización de concursos de ajedrez promueve la socialización, ya que no es necesario tener la misma edad, educación formal, situación económica para sentarse frente a las 64 figuras de ajedrez. En este sentido se trata de un deporte integrador y asequible para todos los bolsillos. El lenguaje del ajedrez es universal, las reglas son las mismas en todos los paĆses.
¿Cómo animar a nuestros hijos a jugar?

Lo mĆ”s importante es que reciban su valor lĆŗdico. El ajedrez tiene que ser una actividad divertida para el niƱo o la niƱa. Te damos algunos consejos para que esto sea asĆ.
Antes de los 3 aƱos podemos enseƱar al niƱo el nombre de las piezas, que juegue y las toque, pueden ser de sus personajes favoritos, colorearlas, establecer el concepto de un equipo y el otro.
A partir de los 3 o 4 aƱos podemos enseƱarle los movimientos, que los vaya haciendo. Sin entrar en temas estratƩgicos. Sus primeras partidas serƔn para conseguir el objetivo inmediato de capturar figuras. Las primeras van a ser partidas cortas, en este momento es bueno que elogiemos sus logros, y le ayudemos a mejorar su tƔctica, poco a poco Ʃl o ella irƔ desarrollando sus propias estrategias.
Y por último, pero no menos importante juguemos con él, hagamos de esa partida un momento de calidad con nuestros hijos e hijas, seamos su modelo a seguir. Para enseñar y aprender a jugar al ajedrez hay que tener paciencia, dedicación y estimular la curiosidad.
