Violencia obstétrica, como puedo evitar que me pase a mi

Definir violencia obstétrica no es fácil. A veces lo referimos únicamente al ámbito hospitalario y en concreto en el momento del parto. Pero ¿No hay violencia obstétrica durante el embarazo?

Tengo que decir que cada vez son menos los casos, pero conviene tenerlo claro para identificarlos.

Porque de la violencia obstétrica

El problema es, a mi entender, que se ha considerado a la mujer en el proceso de embarazo y parto como alguien incapaz de hacerse cargo de tomar decisiones por sí misma. Por otra parte, durante el embarazo no solo hay que velar por la salud de la mujer, existe una segunda persona por la que velar; el bebé.

Desgraciadamente en los siglos pasados, a las mujeres se nos ha tenido como personas que debían ser tutorizadas, ha costado muchos años de lucha conseguir avanzar en el camino de la igualdad. La ginecología y la obstetricia, al ser especialidades dirigidas únicamente hacia la mujer, arrastran ese lastre de desigualdad profesional/paciente del que otras especialidades, mas dirigidas al sexo masculino, ya han conseguido librarse.

Y tener que velar por la salud del bebé ha supuesto, tradicionalmente, la excusa perfecta para seguir ejerciendo ese trato de superioridad; profesional sanitario-mujer.

En que consiste la violencia obstétrica

Cuando un embarazo y/o parto se consideran de bajo riesgo y todo el proceso se desarrolla con normalidad el papel de los profesionales sanitarios debe ser el de acompañar, ayudar y estar expectantes ante las posibles complicaciones. No deberíamos intervenir salvo que las cosas se compliquen.

Se define como violencia obstétrica cualquier actuación que altera el curso del proceso fisiológico del parto y convierte ese proceso fisiológico en otro totalmente medicalizado, sin necesidad real.

Es decir, no seguir las recomendaciones dadas por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en sus diferentes protocolos para la atención al parto normal.

Por ejemplo, rasurar y poner un enema a la mujer en proceso de parto de forma sistemática.

Romper la bolsa de las aguas sin estar indicado o realizar episiotomía de forma protocolaria.

O programar inducciones de parto antes de las semanas recomendadas sin justificación…

parto-respetado

 ¿Estamos amparadas por la ley?

En España existen diferentes leyes para proteger a los pacientes.

La mas completa es la ley de autonomía del paciente. Ley que deja claro que es el paciente quien, bien informado, debe decidir su tratamiento. Y es obligación del profesional sanitario darle información veraz, clara y de una forma que el paciente pueda comprender para que pueda ejercer este derecho.

Por otra parte, en esta misma ley, se define la figura del consentimiento informado. Que se debe requerir en cualquier técnica o tratamiento a realizar. En general se debe hacer de forma verbal, aunque cuando la intervención a realizar pueda suponer riesgo importante para el paciente se debe solicitar de forma escrita.

¿Qué ocurre en el campo de la Obstetricia?

Aunque desde los años 80-90 del siglo pasado se empezó a hablar de cambiar las cosas ha sido en el siglo actual cuando se ha tomado conciencia de la magnitud del problema.

En España con la Ley de Autonomía del Paciente en el año 2002 se abre un camino muy interesante para el reconocimiento de los derechos de los pacientes en general.

En 2008 se redactó por parte del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad el documento “Estrategia de atención al parto normal en el Sistema Nacional de Salud” y en 2010 la “Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal”. Con ambos se intenta evitar el abuso de ciertas técnicas y prácticas, así como devolver a los partos el carácter fisiológico que habían perdido.

La redacción de un plan de parto por parte del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha sido un gran reconocimiento a los derechos de la mujer a decidir durante el parto y el postparto. Si queréis consultarlo pinchar aquí.

Que puedo hacer para evitar que me pase

Casi todos los hospitales, sobre todo en las grandes ciudades, ofrecen realizar una visita guiada o reuniones informativas para conocer tanto las instalaciones como su protocolo de atención al parto. Infórmate y visita varios. Así podrás decidir cual se adapta mas a tus expectativas.

Infórmate de la existencia de un plan de parto propio del hospital. Si no tienen uno propio puedes utilizar el plan de parto del Ministerio de Sanidad.

En el momento del parto habla con la matrona que te atienda y acompañe. Explícale tus deseos y pide que te explique el protocolo y el proceso que van a seguir.

No es cuestión de negarte a todas las intervenciones que te vayan a realizar, simplemente pide que te expliquen porque y para que realizar esa técnica.

Ten en cuenta que en caso de urgencia real puede que no haya tiempo de esperar a tu decisión y el profesional tiene que actuar con prontitud…


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