Como han cambiado los tiempos. Recuerdo de mi generación (la del 82, cosa que no hace tantĆsimo tiempo) como los niƱos nos reunĆamos por las tardes para jugar al aire libre. A la comba, al pilla pilla, al escondite, al paƱuelo, al poli y al ladrón, a la gallinita ciega⦠y a todo lo que se nos pasara por la imaginación. Los niƱos de ahora ya no saben jugar.
Hoy en dĆa los niƱos se tienen que adaptar a un mundo de adultos con muchĆsimas exigencias, donde se sacrifican sus horas de juegos por parecer algo banal. Si supiĆ©ramos todos sus beneficios no pensarĆamos lo mismo.
A dĆa de hoy los niƱos pasan los dĆas encerrados en cuatro paredes. AdemĆ”s de pasar jornadas maratonianas en los centros escolares que igualan en muchos casos las jornadas de trabajo de los adultos, luego tienen que estar en casa otras tantas horas haciendo los deberes que les han puesto. En sus pocos ratos libres los dedican a jugar con la tablet, ordenador o móviles. No hay luz, no hay aire, no hay risas, no hay juegos.
La sociedad ha cambiado. A los niƱos de hoy se les estƔ robando su infancia.
Beneficios de jugar los niƱos al aire libre
- Contacto con la naturaleza. Nosotros estĆ”bamos en contacto directo con la naturaleza, jugĆ”bamos en el campo, en casa de los abuelos, en los montes y playas. JugĆ”bamos con la arena, las hojas, las frutas que caĆan de los Ć”rboles, la tierra⦠Es muy importante que los niƱos aprendan a jugar con su entorno.
- Ejercicio. Al jugar al aire libre corren, brincan, saltan⦠sueltan todas sus energĆas. AdemĆ”s previene el sobrepeso y la obesidad infantil, tan preocupante en los Ćŗltimos aƱos por la cantidad ingente de azĆŗcar que toman diariamente y en poco o ningĆŗn ejercicio que realizan. Previene el sedentarismo, mejora su salud y descargan sus energĆas. Los niƱos necesitan movimiento y jugar al aire libre para desarrollarse correctamente tanto fĆsica como cognitivamente.
- Imaginación. Cuando jugamos desarrollamos toda la creatividad e imaginación. Crean, se inventan juegos y sus normas, experimentan y se divierten. Su ingenio se desarrolla y aprenden a improvisar según la marcha. Al no estar en un ambiente controlado como su casa, aprenderÔ a adaptarse a las eventualidades que vayan surgiendo.
- Relaciones sociales. Es uno de los principales beneficios. Al salir a la calle aprenden a relacionarse con otros niƱos y a hacer nuevos amigos, y fortalecen sus habilidades sociales que serƔn tan necesarias a lo largo de sus vidas.
- AutonomĆa. El jugar al aire libre les hace ser mĆ”s autónomos e independientes, lo que les permitirĆ” cuando sean mĆ”s mayores a enfrentarse a los problemas que vengan.
- Previenen la depresión. En los últimos años han aumentado alarmantemente el número de casos de niños con ansiedad y depresión. El juego les hace afrontarse a riesgos y retos que deben afrontar y a buscar soluciones. AdemÔs aprenden a gestionar sus propias emociones negativas.

El juego debe ser su principal actividad
Como hemos visto, el juego no sirve solo para divertirse y pasarlo bien. El juego debe ser una de las principales actividades del niƱo. AsĆ es como aprende, como se relaciona con su entorno, como socializa, como aprende a crear y a respetar, y a afrontar los desafĆos. Es una forma de hacerles felices que no podemos quitarles.Ā
Si juego no hay reto, y sin reto no hay aprendizaje. Nosotros también podemos dar ejemplo, dejando de lado el móvil y jugando con ellos. Son recuerdos y momentos que no volverÔn.
Obviamente hoy en dĆa existen riesgos que no existĆan cuando Ć©ramos pequeƱos pero eso no justifica que les privemos a los niƱos de algo tan importante para su desarrollo. Debemos permitir que asuman riesgos, que se equivoquen, que aprendan, que se caigan y se levanten, que se frustren y se equilibren
Por que recuerda⦠siempre podemos tener un ojo puesto por si nos necesitan, pero hay que dejarles explorar el mundo.