Categorías: Recetas Fáciles

Todos los padres y las madres, saben de la importancia de cuidar la alimentación de sus hijos. Los niños deben llevar una alimentación saludable, donde se incluyan alimentos de todos los grupos, y eso incluye los postres. Para que los pequeños crezcan y se desarrollen de una forma sana, deben tomar todo tipo de nutrientes.

Ahora que estamos en verano, es cuando más se complica la tarea de mantener los buenos hábitos alimentarios. Además de las comidas fuera de casa, habituales en esta época del año, debemos añadir las largas horas que pasan los niños sin tener mucho que hacer.

Categorías: Consejos, Desarrollo

A través de las caricias, podemos expresar sin palabras los sentimientos y necesidades afectivas. Mostrar afecto hacia las personas queridas a través de las caricias, tiene un efecto terapéutico para la persona que los recibe. Especialmente cuando de niños se trata, es fundamental que los pequeños reciban muestras de afecto a través de gestos físicos.

La importancia de que los niños reciban caricias, reside en la cantidad de beneficios que tienen para su correcto desarrollo. Si un niño recibe caricias de sus padres o de sus familiares, crecerá sintiéndose protegido y amado. Esto último es fundamental para que el niño se sienta parte de su “manada”, de su círculo social.

Categorías: Consejos

El niño que tiene calor no concilia bien el sueño y cuando se despierta es probable que le cueste volver a dormirse.

Dormir las noches de verano aguantando las altas temperaturas se hace bastante agobiante y difícil. Conciliar el sueño es casi un reto y más para los niños. Conozcamos algunos consejos para que los más pequeños de la casa puedan tener un descanso más tranquilizador.

El calor para el niño en las noches de verano

En ciertas partes de España por las noches es casi imposible descansar apaciblemente en la cama. La temperatura adecuada para que un niño pueda dormir ronda entre los 15 y 20 grados, cosa que en verano no suele ocurrir en muchos lugares. Existe una zona en el cerebro que se encarga de regular el sueño, y funciona entre los 19 y 21 grados, fuera de ese intervalo la sensación resulta menos agradable. Es frecuente que en ciudades y pueblos no corra ni una brisa de aire fresco y el descanso se vuelva casi imposible.