Categorías: Aprendizaje, Desarrollo

Son muchos los niños que en la actualidad luchan con tener una buena autoestima. Las exigencias sociales, las actividades diarias, el no tener tiempo para trabajar la educación emocional, el no potenciar sus reales capacidades… todo esto hace que los niños sientan que son menos capaces de lo que realmente son.

El poder de la mente es increíble cuando realmente se mantiene centrada en las metas que se quieren conseguir. Los niños deben aprender que pueden ser capaces de cualquier cosa siempre que realmente deseen al 100% conseguir esos objetivos. Quizá hayan obstáculos, porque es normal que en la vida nos tropecemos. Pero lo que importa no es el tropiezo en sí, si no tener la capacidad suficiente para levantarse y seguir caminando. La resiliencia en este sentido, es clave.

Categorías: Aprendizaje

La sobreprotección con los niños tiene sus consecuencias. Todos los padres quieren proteger a sus hijos, es algo instintivo. Queremos que no sufran, que no tengan problemas, que estén sanos, que sientan amados y que sus necesidades estén cubiertas. Pero cuando pasamos la frontera y sobreprotegemos no les estamos haciendo ningún favor a los niños aunque sea con las mejores intenciones. Está en juego su correcto desarrollo emocional. Veamos cuales son las secuelas de la sobreprotección.

Categorías: Desarrollo

Cuando un niño siente un gran dolor emocional es posible que no te des cuenta de que le ocurre algo. Los niños procesan y muestran emociones complejas de manera diferente a los adultos. Sin embargo, eso no significa que el dolor no esté ocurriéndoles y que sus emociones no les afecten enormemente… Deben aprender a entender por qué se sienten así.

Entender la muerte

Entender la muerte no es fácil ni para los adultos. En muchas ocasiones no se quiere aceptar lo que ocurre. Para los niños más pequeños aún es más complicado puesto que no entienden el concepto de la muerte y tampoco la permanencia de la misma. Un niño puede creer que la muerte es temporal sobre todo cuando ve dibujos donde los muertos resucitan.

Categorías: Aprendizaje

Los niños interaccionan con su entorno, aprenden, descubren cosas y se entretienen a través del juego. Es la manera más divertida que hay para aprender y ellos son los reyes. Hay multitud de juegos para que aprendas distintas habilidades, capacidades, conocimientos y destrezas. En este caso nos vamos a centrar en los juegos para que los niños aprendan a relajarse.

El poder de la relajación

Vivimos en el mundo de las prisas. Lo queremos todo para ayer, tenemos como la necesidad de responder a los emails y whatsapps al instante como si nuestra vida fuera en ello, nos llevamos el trabajo a casa y no sabemos desconectar. Esto genera estrés, ansiedad, fatiga, insomnio y tensión muscular entre otros síntomas.

La relajación tiene beneficios tanto mentales como físicos: favorece a la relajación muscular, reduce el estrés, favorece el sueño reparador, reduce la tensión arterial… un sinfín de ventajas que nos aporta la relajación y que no debemos olvidar.

Todos necesitamos relajarnos y calmarnos, y los niños no podían ser menos. Los niños siempre están activos, alerta, jugando y descubriendo cosas. Pero también deben haber momentos de descanso, relajación y calma. Les ayudará a autorregularse y a tener la capacidad de calmarse solos cuando sean adultos.

Relajarse no tiene porque ser aburrido, os dejamos 6 juegos para que los niños aprendan a relajarse.

A soplar velas (técnica de respiración)

La respiración es muy importante para gestionar nuestros estados emociones y recuperar la calma. Para hacerlo de una forma divertida, con los niños podemos jugar al juego de soplar velas.

Se les pide a los niños que inspiren profundamente por la nariz y expulsen el aire por la boca poco a poco intentando apagar una vela soplando que se situará a unos 2 metros aproximadamente. Se le irá acercando progresivamente a la vela, que será el tiempo necesario para que aprenda respiraciones profundas.

Test del espagueti (técnica mindfulness)

El test del espagueti es una técnica mindfulness, que consiste en ser conscientes de los estados internos que tenemos en cada momento. Así podremos saber si estamos nerviosos, calmados, enfadados, tristes… a través de localizar tensiones en los distintos grupos musculares.

Consiste en pedir a los niños que detecten los músculos de su cuerpo que estén tensos como un espagueti duro. Una vez detectados se les pide a los niños que conviertan esos espaguetis duros en espaguetis cocidos.

A hacer pompas

¿A que niño no le gusta hacer pompas? Con este divertido juego de hacer pompas de jabón los niños mejoran su capacidad pulmonar, su respiración y su relajación.

Solo necesitamos un bote de hacer pompas con agua y jabón y listo. Diversión asegurada durante un buen rato donde además los niños aprenden. Puedes ayudarles a hacer pompas más grandes y pasar también un rato divertido.

Soy un globo

Una técnica para regular las emociones a través de la respiración. Consiste en pedir al niño que se imagine que es un globo que primero se infla y luego se desinfla poco a poco.  Deberá inspirar lentamente para ponerse redondo como un globo para luego soltar el aire poco a poco e ir desinflándose.

Es muy divertido, se lo pasarán genial y tú también con ellos. Siempre puedes participar para que sea más divertido.

Robot y muñeca de trapo

A los niños les encanta imitar. Con este juego deberán imitar primero a un robot, con sus movimientos controlados y tensos, para luego convertirse en una suave muñeca de trapo.

Este juego les permite relajar los músculos, pasando de la tensión a la relajación que se utiliza en muchas técnicas de relajación para adultos.

Tortuga

En este caso tendrán que imitar a una tortuga que se esconde en su caparazón. Desde ahí le pedimos que respira como haría una tortuga. Despacio, con calma y observando lo que pasa a su alrededor.

Este juego les permite gestionarse emocionalmente y no dejarse llevar por las emociones, algo muy importante y que no enseñan en las escuelas.

Porque recuerda… los mejores juegos son en los que se aprenden recursos para la vida.

Categorías: Aprendizaje

Los niños necesitan saber que son capaces de ser autónomos, necesitan descubrir cuáles son sus debilidades para trabajar en ellas y esforzarse para lograr superarlas. La mayoría de las veces, los propios padres y madres somos los que entorpecemos el crecimiento individual de los niños. Inocentemente, por alargar su infancia, por sentir que son nuestros bebés por toda la vida, al final, esto tiene efectos negativos en el niño.

Hacer creer a un niño que es demasiado pequeño para según que cosas, es mermar su confianza y su autodeterminación. Pero no solo eso, convierte al niño es un pequeño perezoso y caprichoso, que piensa que los mayores están ahí para hacer cualquier cosa. Que los niños tengan tareas asignadas para realizar en casa cada día, es importante para ellos, para su crecimiento personal.