Cómo dejar el pañal de forma sencilla

Verano con pañal

La llegada del verano no garantiza que un bebé pueda llevar adelante el control de esfínteres. Tener dos años cumplidos tampoco. ¿Por qué? porque no se aprende a dejar el pañal, nadie puede enseñar a un niño a hacerlo. Se deja el pañal cuando se está maduro para hacerlo.

Dejar el pañal es fácil si se tiene en cuenta que es algo natural. Llegado el momento, los niños controlan sus esfínteres por sí mismos. Vivirlo con miedo, con angustia solo hará que el proceso se complique.

El criterio que deberíamos seguir para invitar a nuestro pequeño a dejar el pañal no tiene nada que ver con la llegada del verano o con que ya se hayan cumplido dos años de edad. Si queremos que el control de esfínteres sea todo un éxito deberíamos fijarnos sólo en si ya está maduro para iniciar el proceso. Habrá bebés que con poco más de dos años controlarán sus esfínteres y otros que lo harán a los 3 y medio. Ambos casos entran dentro de la normalidad puesto que la franja de edad para dejar el pañal va de los 2 a los 4 años aproximadamente.

¿Cómo sabremos que ha llegado el momento?

Observando atentamente a nuestro hijo o hija. Un día empezará a decir que se ha hecho pis, notará que está mojado. Notará que algo sucede en dentro de su pañal. Esa será la primera señal para estar más pendiente.

Algunos días después, será capaz de anticiparse, avisará antes de hacer pis. Cuando observemos que esta anticipación se mantiene en el tiempo, será el momento oportuno para iniciar el proceso de control de esfínteres.

Pañales

Antes de empezar, debemos tener claro que es un paso muy importante para el niño, él es el protagonista. Vale la pena no delegar y tener el privilegio de acompañar a nuestro hijo en este gran logro. Necesita que lo tratemos de forma cariñosa y comprensiva, sin presiones, sin enfados ni castigos.

Nuestra actitud es determinante para que viva este proceso como un éxito o como un fracaso. Podemos y debemos felicitar los logros de cada día y dar la confianza necesaria cuando haya algún escape.

También es muy importante no mostrar repugnancia ni asco por su pis y su caca. Son productos que salen de su cuerpo y vincularlos a algo sucio es un mensaje que causa confusión. A veces tienen curiosidad y quieren tocarla, no hay razón para no permitírselo siempre y cuando haya un buen lavado de manos posterior.

Para evitar preocuparse sin motivo hay que tener presente que el pis suele controlarse antes que la caca.

Una vez estemos seguros de que nuestro hijo ya es capaz de anticiparse, lo invitaremos a dejar el pañal.

Cuando esté tranquilo y receptivo, le propondremos, con mucha complicidad, dejar de usar pañal. Ahora que ya es capaz de darse cuenta cuando tiene ganas de hacer pis, puede avisar a la mamá o el papá e ir corriendo a hacer ese pis en el orinal o el wc. Sabemos que el mejor lenguaje para llegar a un niño es la emoción del juego. Hagamos que el proceso de control de esfínteres sea como un emocionante juego.

Hay niños que prefieren un orinal porque el wc les da miedo, otros que necesitan reductor, otros que lo hacen en el wc … cada cual tiene sus preferencias y debemos respetadas. Es importante que se sientan seguros y sin miedo.

Si el pequeño se decanta por un orinal, decidiremos un emplazamiento fijo sabiendo que el lugar más indicado es el baño. Puede haber excepciones, en alguna ocasión el niño puede querer cambiarlo de sitio. Podemos hacerlo pero remarcando que se trata de una excepción, no de la norma.

Retirada progresiva del pañal

No retiraremos el pañal de golpe, sino que lo haremos poco a poco. Primero el niño estará sin pañal durante medio día. No importa el orden, si ese medio día es la mañana o la tarde. Lo importante es hacerlo cuando podamos estar más pendiente del niño.

No es necesario que se siente cada cierto tiempo en el orinal o en el wc, es suficiente con recordarle cada cierto tiempo, sin ser demasiado insistente, que no lleva pañal y debe avisar para poder llegar a tiempo.

Una vez el niño logre el control durante ese medio día, ampliaremos al resto de día. Y cuando el niño ya controle durante el día, sólo quedan las noches.

Antes de retirar el pañal de la noche, debe haber un control total durante el día, el niño usará el orinal o el wc con facilidad.

Le recordaremos que no lleva pañal para dormir pero cuando sienta ganas de hacer pis, se despertará y nos avisará. Es muy importante trasmitirle confianza y seguridad.

El proceso de control de esfínteres puede alargarse más o menos en el tiempo, debemos tener siempre presente que es algo que depende de la maduración, no de la voluntad.

Nuestro hijo necesita que seamos empáticos, que comprendamos lo importante que es este gran paso hacia su autonomía. Necesita cariño y comprensión, sin castigos ni enfados.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *