Cómo saber si tu hijo es un adicto a los videojuegos

Los videojuegos han ganado mucho terreno en los últimos años en el terreno de ocio. Ya no vemos como antes a los niños jugando en el parque si no a niños pegados a las pantallas. Esto preocupa mucho a los padres, que no saben donde está el límite entre lo normal y la adicción. Hoy queremos hablar justamente de esto, de cómo saber si tu hijo es un adicto a los videojuegos.

Qué es la adicción a los videojuegos

Una adicción es un trastorno donde la persona que lo padece tiene un deseo recurrente e irrefrenable hacia un objeto, conducta o persona. Se es incapaz de controlar la conducta de búsqueda, por lo que acaba afectando a todas las áreas de su vida. Normalmente se asocia la adicción a las drogas o al juego, pero se puede tener adicción a otros objetos o conductas como a los móviles, videojuegos, comida, …

La adicción a los videojuegos consiste en un uso excesivo o compulsivo de videojuegos para lograr una sensación de bienestar, donde se pueden pasar horas y horas seguidas jugando generando dependencia mental y física.

Recordad que los videojuegos en sí no son el problema (a no ser que sean violentos o promuevan la violencia) si no que todo dependerá del uso que les demos. Es como todo en la vida, en el equilibrio está la clave. Saber detectar cuando hay un problema es básico para poder ponerle remedio cuanto antes.

Cómo saber si tu hijo es un adicto a los videojuegos

Para detectar si el comportamiento que tiene tu hijo con los videojuegos es normal o no, tendrás que observar su comportamiento habitual. Las señales de que tenga una adicción suelen ser estas:

  • Pasa muchas horas jugando a los videojuegos y si no lo hace se siente mal. Necesita jugar para aliviar su malestar, y si no está jugando está pensando en cuando podrá hacerlo.
  • Tiene una constante necesidad de jugar, sin importar si lo hace en un momento que no es conveniente (por la noche en lugar de dormir, en lugar de comer …).
  • Aislamiento a nivel social o solo se relaciona con personas que también juegan al videojuego. También se ven afectadas las relaciones familiares al pasar tantas horas jugando y perderse reuniones familiares. Antepone los videojuegos a las relaciones con personas.
  • Caída en el rendimiento en los estudios. Sus obligaciones escolares pasan a un segundo plano, sus niveles de atención y concentración han caído en picado y no cumple con sus obligaciones.
  • Deja de lado sus necesidades básicas. Se olvida de comer, de dormir, de asearse… Está tan anulado jugando a los videojuegos que se olvida del resto del mundo y de sí mismo. Pierden completamente la noción del tiempo.
  • Puede ponerse agresivo si le pones límites. Niega que tenga un problema y se pone a la defensiva. Esto crea muchos enfrentamientos con los padres, que intentan poner límites y normas al uso de los videojuegos.

La adicción a los videojuegos afecta a todos los niveles

Como hemos visto la adicción se puede ver en todos los aspectos de su vida: a nivel social, familiar, escolar y personal. No es un problema leve, si no todo lo contrario. Como padres debemos estar atentos a las señales para cortar cuanto antes con el problema. Si no puedes solo pide ayuda profesional.

Estate atento tanto a los cambios en su comportamiento como a su rutina diaria en casa. Observa cuanto tiempo dedica a los videojuegos, cuanto tiempo dedica a sus relaciones sociales, a los estudios, a su autocuidado y a la vida familiar.

Las adicciones no se crean de repente, se van generando poco a poco. Primero se empieza con un uso normal y poco a poco, la adicción se convierte en el eje de sus vidas. Por eso es tan importante que estemos atentos a las primeras señales de adicción para que no llegue a desarrollarse.

Porque recuerda… cualquier adicción provoca dependencia, lo que afecta negativamente a todas las áreas de la vida.


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