Cómo convertir tu casa en tu refugio

actividades con niños en semana santa

Todas las personas necesitamos tener un hogar que sintamos como nuestro refugio, donde estemos libres y podamos ser nosotros mismos, donde estemos seguros. Nuestro hogar se puede convertir en un santuario, en un refugio donde dejar el mundo exterior a un lado y poder refugiarnos en nuestro mundo interior. Los teléfonos celulares, el correo electrónico… todo nos conecta constantemente con el mundo exterior, algo que hace que se rompa el contacto con las familias.

En algunos hogares, el televisor está encendido todo el día, con el volumen alto donde se dicen noticias de acontecimientos perturbadores, dramas, violencia o muerte. Las personas para prosperar necesitamos un lugar seguro -tanto física como emocionalmente-. Por eso, los niños necesitan volver a casa, a su hogar, a su refugio… para poder crecer tanto física como emocionalmente.

Los niños necesitan sentir que pueden volver a su hogar en cualquier momento y estar protegidos, ya sea del matón del barrio,  de los secuestradores, de las malas compañías o simplemente para olvidar un mal día. Además, los niños necesitan saber que pueden contar con la presencia de sus padres cuando llegan a casa. Los niños prefieren estar contigo que hacer cualquier otra cosa en el mundo.

madre feliz

Incluso cuando crezcan y sean adolescentes, también necesitarán llegar a casa para tener un lugar seguro y ser ellos mismos, pero también para poder conectar con el resto de la familia de una manera profunda, cómoda y divertida. Si tu hijo siempre está con la pantalla delante, ha llegado el momento de que trabajéis los aspectos emocionales que pueden hacerle sentir mal.

El mejor regalo que puedes hacerle a tus hijos es además de tu tiempo, un hogar que se convierta en su refugio, en el mejor lugar del mundo para ellos. Además si tienes tradiciones en la familia y unas rutinas que todos deban seguir, será aún un hogar mucho más acogedor para ellos. Por si fuera poco convertir en un refugio el hogar, hará que todos los miembros de la familia tengan un mejor estado de ánimo y una vida menos estresante.

Pero entonces, ¿qué se puede hacer en este mundo tan ocupado y estresante para que se pueda crear un refugio en el hogar y que todos los miembros de la familia se sientan bien?

Reduce el ritmo de la vida

A todos nos gusta la emoción, pero el estrés mata a cualquiera… literalmente. El estrés erosiona nuestra paciencia, nuestra capacidad de dar lo mejor a nuestros hijos, a nuestra salud. El estrés nos hace ir demasiado rápidos en la vida y también, a enfadarnos.  Si somos honestos con nosotros mismos, podremos ver cómo hacemos nuestra vida estresante sin necesidad de serlo, sólo porque no estamos dispuestos a tomar una decisión que nos ayude a reducir la velocidad. Si quieres que tus hijos se comporten mejor, empieza por reducir la velocidad y no quieras correr tanto.

Respeto entre todos

Para conseguir que un hogar sea un refugio se deberán trabajar para que todos los miembros de la familia se traten mutuamente con respeto y sin violencia -física o verbal-. La violencia nunca se debe tolerar, bajo ninguna circunstancia.

desayuno familiar antes de salir de casa

Hogar con normas, pero también con flexibilidad

Los hogares para que los niños se sientan seguros deben tener normas y también rutinas, pero no deben ser demasiado rígidas. Las normas son necesarias, por supuesto… pero los niños también deben ver cómo la flexilidad en la toma de decisiones también es importante.

Con rutinas, predecibles

Los niños necesitan saber qué es lo que pasarás después para sentirse seguros, por eso las rutinas son tan importantes. Los niños a menudo sienten que tienen poco control sobre sus vidas y esto les puede causar cierta inestabilidad, sobre todo cuando hay cambios de horario. La estructura les ayuda a mantener las cosas organizadas, también en sus mentes, por lo que eliminarán el estrés y sabrán qué es lo que viene después. 

Tiempo para todo

No inundes la vida de tus hijos con cosas que hacer, recuerda que ellos también necesitan tiempo para relajarse y para poder ser niños. Trata de no inundar la vida de los niños con obligaciones en la parte superior de su lista de tareas… no les pongas demasiadas actividades porque se podrían estresar de forma innecesaria. Los niños necesitan tiempo para ser niños, para ser adolescentes, para aburrirse y para ser ellos mismos.

Cuidado con los ruidos en el hogar

Los ruidos estresan mucho a las familias y es necesario que para que tu casa sea un refugio haya poco ruido, música tranquila o sonidos de mar de fondo. Los sonidos pacíficos hacen que nos sintamos mejor tanto física como emocionalmente.

Por este motivo, los sonidos altos como la televisión, las noticias, música estridente a todo volumen… todo esto tiene que quedarse a un lado en vuestras vidas. Reducir el sonido protegerá a tu familia tanto física como emocionalmente. El tono de voz también es importante reducirlo para que todos se entiendan mejor. Si hay gritos o las personas hablan en tonos altos, los demás miembros de la familia también tenderán a hablar alto y puede que esto haga que el volumen de voz se suba de forma inconsciente, aumentando así, los niveles de estrés.

tiempo en familia

Unión familiar

Es muy importante que todos los miembros de la familia se sientan unidos en todo momento ante cualquier adversidad, por eso, se deberá sentir cómo la familia es lo más importante en todo momento. Es necesario construir un vínculo emocional fuerte entre todos los miembros de la familia, donde la empatía, la asertividad, el respeto y el amor sean realmente protagonistas en las relaciones entre unos y otros.

Estos son algunos consejos que debes tener en cuenta para que tu casa se convierta en un refugio y que tanto niños, adolescentes como adultos, os sintáis bien en vuestro hogar. Porque en esta vida donde reina el estrés y las malas noticias, tener un buen hogar convertido en el mejor refugio, es toda una suerte para muchas personas. Porque el lugar en el que más te tiene que gustar estar es en tu casa.


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