La escarlatina es una de las enfermedades más comunes en la infancia. Es poco frecuente en niños muy pequeños y aparece con mayor frecuencia a partir de los 2 años, siendo habitual entre los 4 y 10. Se caracteriza por fiebre, dolor de garganta y un exantema típico en la piel.
Esta es una enfermedad infecciosa causada por el estreptococo beta-hemolítico del grupo A (EBHGA). Algunas cepas producen toxinas pirogénicas que desencadenan el exantema en niños susceptibles. El contagio es directo, principalmente por gotas respiratorias (saliva y secreciones nasales) de personas enfermas o portadoras.

Síntomas
Los primeros síntomas de la escarlatina que pueden aparecen en el niño y os puedan alertar son:
- Erupción cutánea o sarpullido.
- Inflamación de ganglios del cuello.
- Dolor de garganta.
- Fiebre alta (38ºC).
- Lengua con una capa banco-amarillenta.
El sarpullido suele iniciar en cuello y cara (respetando la zona alrededor de la boca, conocido como triángulo de Filatov) y se extiende al tronco y extremidades. Es micropapuloso, de tacto rasposo (papel de lija) y más intenso en pliegues (axilas, ingles), donde pueden verse líneas de Pastia (bandas rojas). La lengua puede verse inicialmente blanquecina y posteriormente aframbuesada. La descamación de la piel puede aparecer tras 3-7 días de exantema y durar semanas.
Signos

Además de los síntomas, existen algunos signos anteriores a los síntomas que os podría dar una idea de que fuera la escarlatina. Estos signos pueden ser:
- Escalofríos.
- Dolores articulares en todo el cuerpo.
- Náuseas.
- Pérdida de apetito.
- Vómitos.
El periodo de incubación suele ser de 2 a 5 días. En algunos niños el exantema puede aparecer sin fiebre intensa o incluso sin faringitis cuando el origen es una infección cutánea (por ejemplo, impétigo o enfermedad perianal estreptocócica).

Cura
- Normalmente esta enfermedad se suele curar fácilmente con antibióticos normales.
- Además, hay que tener un cuidado importante con la fiebre, la cual se resolverá pasados unas 48 h después de la administración de los antibióticos.
- Para el dolor de garganta es conveniente que beba mucho líquido y que coma alimentos triturados fáciles de ingerir.
- Para el sarpullido es preciso utilizar cremas sin perfume.
El tratamiento de elección es penicilina V o amoxicilina por vía oral durante 10 días. En alérgicos a penicilina no mediada por IgE existen alternativas seguras. Las pautas cortas pueden considerarse en supuestos seleccionados, pero la pauta estándar sigue siendo preferente. Evitar amoxicilina/clavulánico de rutina, ya que el EBHGA no produce betalactamasas.
El antibiótico reduce la duración de los síntomas, acorta el contagio (en 24 horas la mayoría deja de ser contagiosa), y previene complicaciones supurativas. En cuanto a complicaciones no supurativas, es eficaz para prevenir la fiebre reumática si se inicia dentro de los primeros días de enfermedad; para glomerulonefritis o PANDAS no hay evidencia concluyente.

¿Cómo se contagia y a quién afecta?
La transmisión es directa de persona a persona por gotas respiratorias. Puede haber portadores asintomáticos. Es más frecuente en niños de 3 a 8 años y tiende a aumentar en invierno y primavera. En algunas series se observa ligera mayor frecuencia en varones. El contacto con el sarpullido no contagia por sí mismo.
Diagnóstico y pruebas
El diagnóstico es principalmente clínico y debe confirmarse con test rápido de estreptococo (TDR) o cultivo faríngeo. El TDR tiene alta especificidad (>95%) y una sensibilidad variable (90–95%). Si el TDR es negativo pero la sospecha es alta, se recomienda cultivo. Existen técnicas moleculares muy sensibles, pero no están extendidas por su coste y riesgo de sobrediagnóstico.
Obtención de muestra: frotar con hisopo la pared posterior de la faringe y ambas amígdalas, evitando tocar lengua, úva o carrillos para no contaminar con saliva.
Diagnóstico diferencial
Deben considerarse otras causas de exantema y faringitis: rubéola (exantema maculopapular leve y adenopatías), sarampión (fiebre y síntomas respiratorios marcados), eritema infeccioso (mejillas abofeteadas), exantema súbito (exantema tras la fiebre), y enfermedad de Kawasaki en menores sin faringitis. También: escarlatina estafilocócica por Staphylococcus aureus (no causa faringitis) y Arcanobacterium haemolyticum en adolescentes. En exantema sin faringitis o en recurrencias, la confirmación microbiológica es especialmente importante.
Complicaciones y cuándo consultar
Sin tratamiento, la bacteria puede propagarse a amígdalas, piel, seno, oído medio, pulmones, sangre, corazón, riñones, articulaciones y músculos. Son raras complicaciones como fiebre reumática o glomerulonefritis. Se ha propuesto una relación con PANDAS en algunos niños, pero sigue siendo controvertida.
Consultar si: la fiebre persiste >48 h tras iniciar antibiótico, aparecen ampollas o heridas en el exantema, dolor al tragar intenso o rechazo de líquidos, vómitos continuados, dificultad respiratoria, o signos de deshidratación.
Cuidados en casa y prevención
Seguir la pauta antibiótica completa sin suspender antes de tiempo. Para fiebre y dolor, usar analgésicos habituales indicados por el pediatra (evitar ácido acetilsalicílico en niños). Ofrecer hidratación abundante y alimentos blandos; para el prurito, emolientes sin perfume. Con antibiótico, el contagio disminuye de forma marcada a las 24 horas; cuando el niño esté mejor y sin fiebre, puede volver al colegio. Medidas como lavado de manos, cubrirse al toser, no compartir utensilios y ventilar ayudan a prevenir contagios.
Más información – La escarlatina, ¿ Cómo se contagia?
Fuente – Wikipedia, Prenatal, Aboutkidshealth.
La escarlatina es benigna y autolimitada en la mayoría de los casos si se diagnostica y trata a tiempo; reconocer su exantema típico, confirmar con una prueba rápida o cultivo y administrar el antibiótico adecuado permite recuperar pronto al niño y reducir complicaciones y contagios.
