Estilo de crianza estricto: la diferente perspectiva de padres e hijos

Quizá tú seas de esos padres estrictos que piensan que es mejor para que los hijos crezcan de forma correcta y respetándote a ti y al mundo que les rodea. Siento decirte que ser estricto no es un sinónimo de buena educación… ni mucho menos. Un padre estricto sólo conseguirá que sus hijos le teman y que del miedo a la rabia sólo sea cuestión de tiempo. Y lo que realmente ocurre tanto a padres como a hijos es que ambos están luchando ante un torbellino emocioal difícil de manera.

Es curioso cómo unos padres estrictos quieren un deseo común con el niño: lo mejor para los hijos. Pero las perspectivas son diferentes. El niño siente que es privado de su libre albedrío y los padres sienten que su hijo va a terminar en problemas y con una vida difícil. No hay un vencedor real en estas batallas, pero siempre hay perdedores: todos los involucrados.

Hoy quiero hablarte sobre algunos argumentos comunes en padres estrictos y cómo se entienden e ambas partes. De esta manera si eres un padre o madre con este tipo de rol educativo, quizá al conocer cómo los niños perciben los argumentos más comunes puedas entenderles, y quizá también te sientas comprendido en algunas palabras.

Tener una mascota es demasiada responsabilidad

Muchos niños quieren tener un perro cuando son niños y realmente es una buena idea porque pueden jugar con ellos, crecer respetando a los animales y además, aprender grandes cosas acerca de la (tan temida) responsabilidad. Muchos padres estrictos no quieren tener mascotas en casa porque es una responsabilidad demasiado alta para los niños, pero… ¿realmente es una responsabilidad para los niños?

padre estricto hijo

Quizá no te gustan los perros o no quieres tener uno, y te defiendes diciendo que no porque es mucha responsabilidad cuando en realidad es que tú no quieres tenerlo. Tus hijos no tienen que sentirse incapaces sólo porque tú no quieras una mascota. Cambia el discurso y no digas que es demasiada responsabilidad, simplemente di la verdad: no quieres hacerte tú cargo de una mascota. Quizá vives en un apartamento pequeño, no te alcanza el dinero para vacunas o para pagar comida de perros… sé sincero pero no digas que tus hijos no serán responsables. Ese no es el único motivo, ¿me equivoco?

No puedes salir con tus amigos, debes estudiar

Muchos niños escucharán esta frase durante todos sus años académicos, y siempre se preguntarán lo mismo; ¿por qué otros niños sí y yo no? ¿Cómo debo organizar el día: jugar en la escuela y estudiar en casa? ¿Quién vendrá a mi cumpleaños si no me conocen bien los niños de la clase? Me llamarán empollón y nadie querrá jugar conmigo. Me enfado, no quiero esto y no estudio en absoluto.

Con esto, ¿qué ocurre? Que un niño no es feliz y si no es feliz no estudia. Es un círculo vicioso. Las horas de estudio deben ser superiores al tiempo de ocio cada día, pero deben tener tiempo de ocio. Los niños deben divertirse, jugar y pasarlo bien. Deben tener infancia.

Como psicopedagoga he tenido algunas conversaciones con padres estrictos acerca de esto y después de mucha conversación siempre ha habido buenos resultados. Los niños necesitan tiempo de estudio, ¡por supuesto! Pero también necesitan tiempo de descanso para que el estudio sea más fructífero y ellos sean más productivos en sus horas de estudio. Más horas delante de los libros no significa hacerlo mejor. Siempre hay que apostar por la calidad de estudio y no por la cantidad del mismo.

padre estricto madre

Tienes una nota más baja en tu último examen así que estás castigado

Un castigo por unas malas notas siempre es una mala opción. Un niño no necesita que le castigues por suspender un examen, necesita que le preguntes qué ha pasado y buscar soluciones juntos para que no vuelva a pasar. Necesita saber qué consecuencias tendrá si decide no estudiar lo suficiente y suspender, o si decide hacer otras cosas antes de mejorar su nota. Pero serán consecuencias por su comportamiento, no un castigo impuesto. ¿Y si ese día se encontraba mal y no te lo contó por no preocuparte? ¿Y si el profesor le contó mal la suma de puntos? Castigar nunca es buena opción, pero que haya consecuencias claras de antemano para que sepa qué ocurrirá después, entonces le hará sentir la responsabilidad de sus acciones de forma mucho más acertada.

Si te pones en contra de tus hijos porque piensas que es un vago o que es demasiado desorganizado que no sabe hacer las cosas bien, no te enfades con él. Ayúdale a hacerlo mejor y confía en sus posibilidades.

¿Crees que el dinero crece de los árboles?

A medida que los niños crecen y si les has enseñado bien qué es el dinero, es muy probable que sepan de sobra que no crece en los árboles. Muchos niños escuchan esa pregunta ante la negativa de comprar algo o de cualquier cosa que tenga que ver con el dinero.

Los chicos adolescentes suelen tener sus propias ambiciones y quieren ganar su propio dinero para no depender siempre del bolsillo de los padres por lo que les puede resultar bastante molesto escuchar frases como la que titula este punto.

padres estrictos

Estoy segura que como padres queréis enseñar a vuestros hijos a enseñarles cómo manejar el dinero de forma responsable. Por lo que lo más justo es que sean ellos quienes manejen su dinero a partir de cierta edad pero que si quieren tener ahorros se lo ganen haciendo responsabilidades extras de sus tareas domésticas. (Por ejemplo, no le des dinero porque haga su cama puesto que es una obligación suya pero sí puedes pagarle un dinero coherente por hacerte una mañana entera de recados).

Esto ha sido tan sólo algunos ejemplos de diferentes perspectivas entre padres estrictos e hijos que deben soportar este estilo de crianza. Si realmente quieres que tus hijos crezcan siendo responsables, educados y con buena autoestima… tendrás que ser flexible, dejarles que se equivoquen pero estando tú a su lado para orientarles de nuevo en su camino. Debes ser su apoyo incondicional, su guía y su mentor… pero nunca su sargento de mando.


Categorías

Familia

Maria Jose Roldan

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *